El banco más grande de Colombia conmemoró 150 años con la consolidación de su nueva casa matriz, un hito que le permitirá ofrecer productos y servicios más innovadores y con mejor experiencia de usuario. Ahora, con Juan Carlos Mora en la silla de CEO, Grupo Cibest se propone replicar su éxito en Centroamérica y escribir un nuevo capítulo en la historia de la banca regional.

“Todas tienen la vocación de ser líderes y de apalancarse unas con otras para seguir creciendo”, dice Juan Carlos Mora, de 60 años, en la sala de juntas de su oficina en los headquarters de Grupo Cibest en Medellín, mientras atiende una entrevista con Forbes. El ejecutivo trata de explicar, modestamente, que las empresas del conglomerado que lidera destacan en los segmentos en los que compiten. Las cifras le dan la razón.

La joya de la corona, Bancolombia, marcó una gran diferencia con sus pares después de la pandemia cuando las altas tasas de interés, el crecimiento de la cartera vencida y la incertidumbre en los mercados dejó a las entidades financieras en números rojos. Gracias a lecciones aprendidas en el pasado, el banco paisa sorteó la crisis y se quedó con más del 80% de las utilidades del sector bancario en 2023.

El año pasado, los bancos volvieron a territorio positivo y la participación de las ganancias de Bancolombia cayó drásticamente a un 5% del total del sistema financiero, pero siguió siendo líder con un resultado de $5,5 billones, y a mayo de 2025 ya había alcanzado utilidades de $2,5 billones. Además, el banco procesa el 70% de las operaciones monetarias del país y el 40,8% de los montos transados, según datos de la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC).

Otro favorito en su portafolio es Nequi, la empresa que más enorgullece a Mora, pues en su momento defendió la arriesgada apuesta que llegó a tener algunos detractores dentro de la organización. Lanzar la billetera digital en 2016 fue una estrategia temprana con la que lograron competir con la avalancha fintech que llegó poco después. Hoy Nequi tiene 25 millones de usuarios -casi la mitad de la población colombiana- y es una de las principales responsables de que el 96% de los adultos en el país tengan al menos una cuenta de ahorros.

“Juan siempre se ha puesto al frente de cada decisión que tomamos en Nequi, a pesar de que pueda costarle en el corto plazo al negocio, el propósito que tiene Grupo Cibest de contribuir al desarrollo sostenible de la sociedad. Ese patrocinio con sentido ha permitido que Nequi haya logrado lo que está logrando”, explicó Andrés Vásquez, CEO de Nequi.

Después de haber ‘hecho la tarea’ en Colombia, Nequi busca la expansión. La billetera digital ya llegó a Centroamérica, a través de las filiales bancarias. En El Salvador sumaron 25.000 usuarios en los primeros 4 meses de operación y esperan cerrar 2025 con 100.000, “no solo queremos dar acceso a una cuenta, queremos dar remesas y eventualmente crédito”, explicó a Forbes Rafael Barraza, presidente ejecutivo de Bancoagrícola.

En Guatemala, la operación es más reciente pero las expectativas también son altas. Sin embargo, la fórmula del éxito no es absoluta, el negocio no funcionó en Panamá, economía de la que Nequi salió por “condiciones particulares del país”, según explicó Mora en ese momento.

Por su parte, las empresas no vigiladas por el regulador financiero son líderes en innovación. La pasarela de pagos y de tecnología financiera, Wompi, está colaborando con Nequi en la plataforma ‘Negocios’ que le permite a los usuarios convertir su celular en datáfono. Wenia se convirtió en la primera plataforma de criptoactivos de un banco en Colombia con una tarjeta débito. Mientras que Renting es líder en su segmento con una participación superior al 60% y una flota de más de 30.000 vehículos disponibles para rentar.

Los bancos de Centroamérica tienen el mismo ADN. Bancoagrícola lidera el mercado de activos, depósitos y desembolsos en El Salvador, mientras que Banistmo y BAM están en el top cinco de los bancos más grandes de Panamá y Guatemala, respectivamente. Así como en Colombia, la meta principal de las entidades es acercar sus productos y servicios a las personas y aumentar la inclusión financiera.

Un paso adelante

Las competitivas cifras del conglomerado financiero son el resultado de 150 años de historia de ser siempre los primeros. El Banco de Colombia nació en Medellín el 29 de enero de 1875 como una respuesta a la falta de servicios financieros formales.

Primeras fotografías de las oficinas del banco.
Archivo Grupo Cibest

Cuando se estableció la autoridad monetaria nacional, 48 años más tarde, tuvo que tomar el nombre de ‘Banco de la República’ ya que ‘Colombia’ estaba tomado por una entidad que tenía medio siglo de posicionamiento. “En escenarios internacionales algunos colegas piensan que somos el banco central de Colombia”, dice entre risas Mora al recordar aquel dato.

Desde sus inicios, el Banco de Colombia ha ganado la confianza de los usuarios. Los historiales financieros de figuras históricas como José Asunción Silva, Rafael Pombo y Rafael Núñez descansan en la colección de libros contables que el banco resguarda en una bóveda de su Sala de Arte. Además, demostró liderazgo desde muy temprano, en 1939 la entidad estableció un récord al alcanzar los $20 millones en depósitos.

La historia de un sistema:
Los 150 años del Banco de Colombia no solo cuentan la historia de una entidad financiera, narran la evolución del sistema bancario del país.
Foto: Diana Rey Melo para Forbes

A lo largo de su historia, el Grupo Cibest ha ayudado a formar el sistema financiero actual. La entidad introdujo la primera tarjeta de crédito de la región, instaló el primer cajero automático del país y participó en el primer retiro de efectivo hecho por Jorge Iván Toro, quien en su momento era el presidente de Conavi, la operación fue por $2.000. También ha estado a la vanguardia tecnológica, el banco lanzó la primera sucursal virtual de personas y empresas y la primera app bancaria de Colombia.

Publicidad del Banco Industrial de Colombia.
Archivo Grupo Cibest

El conglomerado de hoy es el resultado de una trayectoria empresarial marcada por aprendizajes, decisiones estratégicas y alianzas duraderas. En 1945, el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) fundó el Banco Industrial de Colombia (BIC), con una visión innovadora y tecnológica. A finales de la década de los 90, en medio de la crisis del sector, se fusionó con el Banco de Colombia, dando origen a Bancolombia. Posteriormente, en 2005, la unión con Conavi y Corfinsura resultó en la creación del Grupo Bancolombia, ahora Grupo Cibest.

El Banco de Colombia ha tenido dignos competidores que han hecho el curso del negocio más interesante. Davivienda -la segunda entidad con más utilidades del país al corte de mayo de 2025- nació en el 72 como la corporación financiera del Grupo Bolívar -propiedad del empresario colombiano José Alejandro Cortés-, acaba de cerrar el negocio del año tras adquirir las filiales del gigante canadiense Scotiabank en Colombia y Centroamérica, y le compite directamente a Nequi con su billetera Daviplata.

Mientras que el Banco de Bogotá -el tercero en el podio de las utilidades de mayo- nació en 1870 como el primer banco comercial del país y fue adquirido en la década de los 80 por Luis Carlos Sarmiento Angulo, el hombre que ha ocupado el lugar del más rico del país por más tiempo, actualmente está en el tercer puesto de la lista de ‘Billionaires’ colombianos con US$8.200 millones de fortuna, al cierre de esta edición.

Hoy el Banco de Bogotá hace parte de Grupo Aval que controla otras tres entidades bancarias, un fondo de pensiones, una de las corporaciones financieras más grandes del país, una billetera digital y presencia en Centroamérica.

En la era de Juan Carlos Mora, Bancolombia también ha competido con gigantes internacionales como BBVA, Citibank, Scotiabank, entre otros.

De analista a CEO

Los curadores de la Sala de Arte del edificio Atrio, sede de Grupo Cibest en Bogotá, comentan que los lienzos de los presidentes del banco no son tantos como se pensaría, “duraban en su cargo durante largos periodos de tiempo”, comentan. Desde siempre, la entidad ha confiado en el talento de su gente y en ese ADN paisa -especial para los negocios-, por eso, ha sabido fidelizar sus mejores fichas para ocupar puestos de liderazgo. Un claro ejemplo es el propio Juan Carlos Mora.

Lienzos de los primeros gerentes del Banco de Colombia
Foto: Diana Rey Melo para Forbes

En el año 91, un joven antioqueño llegó como analista de crédito a Corfinsura, que más tarde llegaría a conformar el Grupo Bancolombia. Allí conoció a la que hoy es su esposa, descubrió su pasión por la tecnología y las finanzas y creció en una organización que define como “maravillosa”. Para la fusión de las entidades en 2005, Jorge Londoño, presidente del banco en ese momento, ya lo tenía en la mira para ocupar la vicepresidencia de Riesgos.

“Mis jefes han visto en mí potencial, me pusieron en puestos para los que yo creía no estar preparado, me forzaron a estar incómodo. Hoy lo agradezco”.

Juan Carlos Mora, presidente de Grupo Cibest y Bancolombia.
Foto: Diana Rey Melo para Forbes

Para 2016 ya había recorrido casi todas las áreas de la organización, cuando Carlos Raúl Yepes, presidente para ese año, lo llamó a su oficina a comentarle lo inevitable: se retiraba de la presidencia de Bancolombia, y la Junta Directiva quería saber si podía postular su nombre para el cargo. Mora estaba decidido a decir que no hasta que una llamada con su esposa lo hizo entrar en razón. Desde entonces lidera el banco con el foco puesto en la inclusión financiera, el desarrollo sostenible del negocio y el crecimiento dentro y fuera de Colombia.

Mora sabe que lo que pase de cara al público es un reflejo del interior de su empresa, por eso, la cultura organizacional es tan clave como la tecnología y la atención al cliente. ‘Movimiento B’, es la estrategia dedicada a cuidar de los más de 34.000 empleados de Grupo Cibest, que incluye aspectos desde alimentación saludable y ejercicio hasta becas para posgrados. De acuerdo con Merco Talento, su equipo de Talento y Cultura es el mejor en recursos humanos del país.

Un líder cercano:
Juan Carlos Mora interrumpió la sesión de fotos para la portada de la revista Forbes para felicitar personalmente a dos empleados que acababan de ganar una beca del banco.
Foto: Diana Rey Melo para Forbes

“Juan no solo impulsa resultados, sino que inspira a través del ejemplo: escucha activamente, confía en su equipo y fomenta una cultura de innovación llena de propósito. Tiene una sensibilidad especial para entender las realidades personales y profesionales de quienes lo rodean”, dijo Pablo Arboleda, CEO de Wenia.

El siglo XXI de Bancolombia ha estado fuertemente influenciado por Mora, quien, desde su posición en la cúpula directiva, ha sido una figura clave: participó activamente en la digitalización e internacionalización del banco, lideró la creación de las demás empresas del holding y ha logrado mantener el liderazgo en el sistema bancario.

El banco de todos

“Cualquiera podría comprar una acción de Grupo Cibest y ser dueño de una parte del holding”, dice Mora cuando habla de los accionistas de la entidad financiera. El banco ha pasado por una larga historia de ser privado y público; su primer acercamiento con el mercado bursátil se dio en 1929 cuando el Banco de Colombia se listó en la Bolsa de Valores de Bogotá.

Hace 30 años, el BIC se convirtió en la primera empresa colombiana en llegar a la Bolsa de Valores de Nueva York, desde entonces esa ha sido una de sus fortalezas más grandes. “Si esta compañía no se hubiera listado en 1995 otra sería la historia, pudimos manejar la crisis de Colombia de 1999 porque estábamos en NYSE y pudimos ir por recursos para capitalizarlos, pudimos realizar las adquisiciones en Centroamérica porque fuimos al mercado y buscamos recursos, nuestra historia pasa por esa permanencia de 30 años en la Bolsa”, dice Mora.

Tres décadas en la Bolsa de Valores de Nueva York

Cuando debutó en Wall Street, el BIC contaba con activos por $1,85 billones, unas 40 sucursales, 250.000 clientes y ocupaba el sexto puesto en la participación de mercado. Hoy los activos de Bancolombia superan los $240 billones, tienen más de 850 sucursales, más de 33 millones de clientes y 49.000 accionistas.

En el mercado local también son un actor clave. Nicolás Mayorga, gerente senior de Emisiones y Operaciones Especiales de nuam, el holding que integra las bolsas de Colombia, Perú y Chile, destaca que Grupo Cibest siempre ha sido un referente en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), “demostrando cómo el mercado de capitales es una herramienta fundamental para el crecimiento de las empresas”. La acción de Cibest representa aproximadamente un 30% del Colcap.

“El potencial es claro”, dice Andrés Moreno, asesor financiero autorizado por la SFC, cuando habla de la acción de Grupo Cibest. El ADR de Cibest en NYSE está, al cierre de esta edición, en US$44, por debajo de sus máximos de US$60 y de su precio antes de la pandemia de US$55. “Tiene espacio para crecer”, apunta Moreno. Mientras que en Colombia la acción ordinaria “debería estar subiendo otro 20% o 30%, llegando a máximos”, y aunque la preferencial ya está en máximos, el experto considera que podría aumentar su precio ahora con la consolidación de Grupo Cibest.

El pasado 17 de julio, el conglomerado empezó un programa de recompra de acciones por un valor de hasta $1,35 billones, equivalentes al 3,1% de la capitalización bursátil de la empresa, buscando “generar más valor a sus accionistas”.

Y aunque es verdad que cualquiera puede comprar acciones del holding, de acuerdo con Investing, los accionistas institucionales componen el 55% de la matriz de propietarios, entre ellos, los principales son Inversiones Suramericana con 24,4%, Protección con 12,6% y BlackRock con 5,2%.

Y aunque la posibilidad de una Oferta Pública de Adquisición (OPA) hostil de Jaime Gilinski por las empresas del Grupo empezó a ser latente desde que el banquero caleño lanzó operaciones de este tipo por las empresas del GEA, a la fecha no se ha materializado. Aun así, los accionistas se muestran preocupados en las asambleas.

La respuesta de Mora es concreta: “es una decisión de los accionistas vender o no, hace parte de las reglas del juego. Por lo pronto, como administradores, seguiremos trabajando porque su mejor opción siga siendo tenernos en su portafolio”.

La nueva era

En 2025 nace Grupo Cibest, marcando un nuevo inicio para una entidad que a pesar de tener un siglo y medio de historia no se siente quedada en el tiempo. La decisión está enmarcada precisamente en una estrategia que busca que el conglomerado colombiano sea más innovador, competitivo y se adapte mejor a las condiciones de un mercado cambiante.

“Desde que tomamos la decisión de internacionalizarnos – a principios de siglo- empezó a haber la necesidad de una empresa matriz que sirviera como sombrilla para este grupo de compañías, necesitábamos flexibilidad para habilitar interacciones entre los negocios y prestar servicios de una manera mucho más complementaría”, explicó Mora.

Juan Carlos Mora, presidente de Grupo Cibest y Bancolombia.
Foto: Diana Rey Melo para Forbes

No fue un proceso sencillo; la transformación requería la aprobación de cinco entes reguladores: el colombiano, los tres de Centroamérica y la SEC en Estados Unidos, donde cotizan. En su momento, un equipo de más de 50 profesionales trabajó en la búsqueda de alternativas para llevar a cabo el proyecto. Una vez se encontró la solución, se notificó a la Junta Directiva, y poco más de un año después, el anuncio se hizo realidad.

“Solo el hecho de separar los negocios, de tener visibilidad sobre ellos, genera unos caminos de desarrollo que eran más difíciles cuando estaban dentro del banco. Los accionistas pasan a ser dueños de negocios que cada vez van a tener más posibilidades”, explicó Sylvia Escovar, miembro de la Junta Directiva de Grupo Cibest.

Colaboraciones como la de Nequi y Wompi para habilitar servicios financieros a microempresarios hacen parte de las nuevas dinámicas que les permite su empresa matriz. En el futuro, dice Mora, se podrán generar más interacciones entre las compañías para lograr que, por ejemplo, los usuarios del banco y la billetera digital tengan cuentas en stablecoins gracias a Wenia, o hagan las transferencias entre diferentes países con una mejor experiencia al cliente.

“Esto proyecta a Colombia como un jugador clave en la región”, destacó Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria sobre la creación del holding. “Es, sin duda, un hecho positivo para el ecosistema financiero, porque eleva los estándares de gestión, dinamiza la competencia y refuerza la confianza en el sistema”.

La nueva era tiene una brújula mirando al norte. En Colombia, las expectativas fueron superadas; el siguiente reto es consolidar su liderazgo en Centroamérica y potenciar los nuevos negocios. El primer movimiento estratégico se dio en Estados Unidos, donde Bancolombia Capital, la compañía internacional de gestión patrimonial del grupo, cambió su nombre a Cibest Capital.

“Nos conecta directamente con nuestro entorno en Estados Unidos, mientras seguimos reforzando el lazo con nuestra casa matriz, el Grupo Cibest, lo que nos otorga un respaldo financiero sólido para seguir creciendo”, explicó Juan Felipe Giraldo, CEO de Cibest Capital, sobre el cambio de nombre. Aquella conexión con el mercado estadounidense es aún más relevante en la época de Cibest que adquiere su nombre por el ticker de la empresa en NYSE (CIB) y la palabra en inglés ‘best’.

A pesar de tener un negocio que parece redondo, Juan Carlos Mora asegura que está de acuerdo con Jamie Dimon, presidente de JPMorgan, cuando dijo que ninguna institución financiera es demasiado grande para quebrar. El antioqueño confía en su negocio, pero no subestima los retos.

El sector financiero tiene una competencia cada vez más fuerte por parte de jugadores nativos digitales y neobancos que operan con estructuras más ágiles. La infraestructura tecnológica -uno de los flancos más sensibles de Bancolombia- sigue siendo un reto, no solo por las caídas en el servicio, sino por la reputación que esto empieza a sembrar entre los usuarios. Además, el banco tiene una gran responsabilidad en unas de las principales metas del sistema: aumentar el crédito formal al que hoy solo tiene acceso el 35% de los colombianos.

Sin embargo, si el rumbo actual se mantiene, y Cibest logra traducir su promesa de “ofrecer más y mejores servicios” en experiencias reales y sostenibles, el Grupo aún tiene capítulos relevantes por escribir en la historia de la banca regional.

Juan Carlos Mora, presidente de Grupo Cibest y Bancolombia.
Foto: Diana Rey Melo para Forbes

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