La industria muestra ligeras señales de reactivación, pero enfrenta costos crecientes, acumulación de inventarios y dudas empresariales que condicionan la inversión y el crecimiento en un entorno político y social de alta complejidad.
La Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (EOIC) de la ANDI, correspondiente a mayo de 2025, refleja un panorama empresarial con señales mixtas: aunque la producción y las ventas muestran leves crecimientos frente a 2024, la percepción sobre el clima de negocios sigue marcada por la incertidumbre y la falta de confianza.
Los resultados evidencian un repunte moderado: la producción industrial aumentó 0,6% y las ventas totales 1,4%, cifras que contrastan con las caídas registradas un año atrás. Asimismo, la capacidad instalada alcanzó un 79,9%, por encima del promedio histórico, y el comercio minorista creció un 11% en los primeros cinco meses del año. Sin embargo, estos datos positivos se ven empañados por un ambiente empresarial frágil.
Según la encuesta, el 59,2% de los empresarios calificó la situación de su empresa como buena, ligeramente por encima del promedio histórico. No obstante, las expectativas hacia el futuro inmediato son más cautelosas: solo el 35,8% prevé una mejora en los próximos meses, porcentaje menor al de 2024. La acumulación de inventarios y los crecientes costos de producción —que aumentaron en promedio 9,2% en lo corrido del año, con alzas notables en transporte y mano de obra— refuerzan esta prudencia.
El sondeo también revela los principales factores que afectan la confianza empresarial. Entre los aspectos que podrían impulsar el segundo semestre destacan una mayor demanda y reactivación de la inversión (21,9%), así como una menor volatilidad del tipo de cambio (14,9%) y una reducción en las tasas de interés (11,4%).
Sin embargo, las preocupaciones pesan más: la incertidumbre política y preelectoral (28,2%) y la inseguridad con bloqueos (24,8%) encabezan la lista de obstáculos, seguidos por la volatilidad cambiaria y el aumento de los costos laborales derivados de la reforma.
Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, enfatizó que “el país requiere un ambiente de certidumbre, seguridad y confianza para impulsar la economía”. En su opinión, la falta de confianza es hoy una de las mayores barreras para que las empresas tomen decisiones de inversión y expansión.
En síntesis, según la Encuesta, aunque algunos indicadores sugieren una leve reactivación industrial, el clima de negocios sigue siendo frágil y condicionado por factores externos a la dinámica productiva. Sin cambios estructurales en materia de seguridad, estabilidad regulatoria y reglas de juego claras, el empresariado colombiano continuará operando con cautela, lo que limita las perspectivas de crecimiento sostenido, puntualiza.
