La formación doctoral gana relevancia al enseñar un pensamiento crítico y metodológico que responde a los retos de un entorno económico y empresarial complejo.
El MBA (Master of Business Administration) ha sido durante décadas el posgrado más codiciado entre quienes aspiran a cargos de alta dirección. Sin embargo, en distintos mercados académicos y profesionales comienza a abrirse paso otra opción que gana reconocimiento: el doctorado.
De acuerdo con un análisis publicado por Shivaram Rajgopal, profesor de Columbia Business School y Forbes contributor, el PhD puede equipararse al MBA como ruta de formación de líderes. La razón principal es que, más allá de la investigación académica, el doctorado entrena a los estudiantes en tres competencias fundamentales: formular las preguntas adecuadas, exigir fundamentos sólidos para las conclusiones y mantener una mentalidad crítica frente a la información disponible.
Estas capacidades resultan especialmente valiosas en un entorno global marcado por la incertidumbre, la innovación constante y la necesidad de resolver problemas estructurales con rigor metodológico. Mientras los MBA suelen centrarse en el estudio de casos empresariales y en la creación de redes de contacto, los PhD ofrecen una profundidad analítica que permite enfrentar dilemas complejos con mayor sustento.
En Colombia, donde los programas de MBA mantienen una alta demanda, el doctorado comienza a proyectarse como una alternativa estratégica. En universidades como los Andes, la Nacional o la Javeriana, los egresados de doctorado han participado en el diseño de políticas públicas, el desarrollo de soluciones tecnológicas y la investigación aplicada en sectores clave como salud, energía y servicios financieros. Estas experiencias demuestran que el valor de un PhD trasciende la academia y puede convertirse en una herramienta concreta para la transformación empresarial y social.
La discusión también refleja un cambio cultural: los empleadores ya no solo valoran la capacidad de ejecutar estrategias de negocio, sino también el pensamiento crítico y la innovación sustentada en evidencia. En ese sentido, el doctorado ofrece una ventaja para quienes buscan no solo liderar organizaciones, sino contribuir a su evolución en un entorno complejo y competitivo.
En definitiva, el PhD no reemplaza al MBA, pero sí se consolida como una opción complementaria que amplía la visión de los líderes. Para Colombia, donde el tejido empresarial enfrenta el reto de crecer con innovación y sostenibilidad, contar con profesionales formados en investigación rigurosa puede marcar una diferencia en la toma de decisiones estratégicas y en la construcción de futuro
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