El profesor Maximiliano González analiza los desafíos y oportunidades del sistema financiero en Colombia, desde la digitalización y las fintech hasta la formación de líderes que puedan navegar un entorno cambiante, competitivo y cada vez más basado en datos.
En la más reciente Charla Forbes, el protagonista fue Maximiliano González, profesor titular de finanzas y director del portafolio de programas de finanzas de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes. Su análisis detallado sobre el presente y futuro del sistema financiero en Colombia dejó claro que la transformación ya está en marcha, y que la educación será un motor clave para liderarla.
González inició hablando sobre la transformación acelerada de la banca tradicional hacia modelos digitales y centrados en el usuario. “El 60% de las transacciones bancarias ya se hacen por canales digitales”, señaló. Sin embargo, también advirtió que el reto sigue siendo cerrar la brecha tecnológica para lograr un ecosistema bancario completamente digital e inclusivo.
Una parte esencial de esta transformación es el ecosistema fintech colombiano. Con más de 400 fintech activas y una facturación cercana a los US$3.500 millones, este sector se ha consolidado como uno de los más dinámicos de la región. Según González, su éxito radica en dos factores clave, la capacidad de encontrar sinergias con la banca tradicional, y un regulador (la Superintendencia Financiera) abierto a la innovación.
Estas fintech no solo aportan soluciones digitales eficientes, sino que están impactando directamente a comunidades históricamente excluidas del sistema financiero. “Hay plataformas que permiten otorgar microcréditos en zonas rurales usando inteligencia artificial y dispositivos móviles, lo cual hubiera sido impensable hace una década”, dijo el académico.
Otro punto central de la conversación fue la democratización del acceso a productos de inversión. Plataformas como Trii o Tyba han hecho posible que personas sin conocimientos financieros previos comiencen a invertir desde su celular. Pero González también advirtió: “Invertir no es ir a un casino. La educación financiera es fundamental para no caer en promesas de rentabilidades imposibles”.
En cuanto a inversiones más sofisticadas, destacó el auge de los portafolios ESG, aquellos que consideran criterios ambientales, sociales y de gobernanza, no solo como tendencia, sino como exigencia de un mercado cada vez más consciente. “Ya no es una moda. Es una condición que demandan los mismos inversionistas institucionales”, explicó.
Mirando hacia adelante, González habló sobre el impacto que tendrá el modelo de finanzas abiertas (Open Finance) en la competitividad y transparencia del sistema. “Todo se resume en datos. La integración de bases de datos, con seguridad y confianza, va a mejorar la toma de decisiones tanto para los bancos como para los usuarios”, aseguró.
Finalmente, compartió cómo la Universidad de los Andes se ha adaptado a esta realidad cambiante. El portafolio de programas de finanzas incorpora como eje transversal la toma de decisiones basada en datos. La nueva Maestría en Analítica y Gestión Financiera, 100% virtual, responde a la demanda de formación en herramientas como machine learning, inteligencia artificial y métodos cuantitativos aplicados a las finanzas.
“Un líder del sistema financiero no tiene que saber programar, pero sí debe estar actualizado y saber formar equipos capaces de ejecutar”, concluyó González, destacando que el liderazgo moderno se construye con visión, tecnología y colaboración.
Esta conversación con Maximiliano González es una invitación abierta a repensar cómo se prepara el talento para liderar un sector que evoluciona a gran velocidad. Y, sobre todo, cómo convertir buenas ideas en acciones concretas para impactar positivamente al país.
