La dermocosmética en Colombia vive una paradoja: el consumidor exige más, pero no encuentra dónde quedarse. Solo el 6% compra siempre en la misma tienda.

La dermocosmética en Colombia ha dejado de ser una categoría de compra automática. Hoy, el consumidor se involucra, compara y busca experiencias que lo representen. Sin embargo, esa exigencia no se traduce en fidelidad: apenas el 6% compra siempre en la misma tienda.

Según un estudio de Kantar Insights, el 78% de los compradores considera relevante el lugar donde adquiere sus productos, pero solo el 36% está completamente satisfecho con la oferta actual. Este vacío entre expectativa y experiencia ha dado lugar a dos perfiles dominantes: consumidores involucrados pero indecisos (74%) y otros desconectados de la categoría e igualmente indecisos (20%).

Ahora bien, en un escenario de alta competencia, las tiendas multisegmento se consolidan como líderes por una razón particular: su capacidad de construir una conexión emocional clara que responde a las necesidades del consumidor. Por el contrario, las tiendas especializadas y premium enfrentan el reto de traducir su propuesta técnica en una experiencia más inspiradora. Pues aunque cuentan con atributos diferenciales, su narrativa aún no logra conectar con un consumidor que busca algo más que eficacia: busca sentirse representado, comprendido y acompañado.

De acuerdo con el modelo de Kantar, la fortaleza de una marca en este sector se construye principalmente en tres frentes: un 56% proviene de qué tan significativa es para las personas (si cumple lo que promete y logra una conexión emocional), un 24% de qué tan diferente se percibe frente a la competencia y un 20% de qué tan presente está en la mente del consumidor.

“Quien logre diferenciarse con propuestas emocionales y memorables tendrá la ventaja de conquistar a un consumidor que aún no ha encontrado su tienda favorita”, afirma Gabriela Cortázar Senior Account Executive en Kantar Insights.

Hoy por hoy, la dermocosmética se consolida como uno de los segmentos más dinámicos del sector, con un crecimiento del 24,2 % en 2024, solo superado por la protección solar (30,7 %) y seguido por cosméticos de color (21,6 %). Además, según la Cámara de la Industria Cosmética y de Aseo de la Andi, el gasto promedio por colombiano en productos de belleza y cuidado personal alcanzó los $250.000 en 2024, y se proyecta que en 2025 supere los $265.000.

La tendencia ascendente en la inversión individual en bienestar, imagen y autocuidado abre nuevas oportunidades para marcas y compañías que sepan conectar con un consumidor cada vez más exigente y emocionalmente involucrado.