Laura Londoño y Lorenzo Díaz lideran la expansión de Espacio Láser en Colombia. Con tecnología médica de punta, un modelo comprobado, planes para abrir sedes en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, y la campaña social Corazón Azul, prometen acercar la depilación láser a miles de colombianos.

El punto de partida de esta historia empresarial es sencillo, una experiencia de cliente que se transforma en decisión estratégica. Laura Londoño llegó como usuaria a una clínica de depilación láser y salió convencida de que esa propuesta podía tener un alcance mayor. “Siempre he creído que cuidarnos no es un lujo, es una forma de querernos y sentirnos bien con nosotras mismas”, afirma Londoño, que asumió el rol de socia activa para llevar la marca a Colombia.

Detrás del gesto personal subyace una operación con alcance internacional. Espacio Láser tiene presencia consolidada en varios mercados y reporta millones de sesiones; la compañía menciona más de cinco países de operación, más de 8 millones de sesiones en la región y hasta 36 millones de procedimientos a nivel global, cifras que sirven como referencia para la expansión que ahora se propone en Colombia.

La estrategia local se apoya en tres elementos que, combinados, buscan reducir la fricción del crecimiento, esto es el puente entre tecnología de punta, estandarización clínica y un modelo comercial que prioriza la accesibilidad. En el frente tecnológico, la cadena trabaja con equipos reconocidos internacionalmente, como el Candela GentleMax Pro, una tecnología no solo logra hasta un 90% de efectividad, sino que además es segura para todos la fototipos de piel, y ha integrado soluciones para hacer el procedimiento más confortable para el cliente, como tecnologías que atenúan la sensación durante la sesión.

En lo operativo, la compañía pone énfasis en la supervisión médica y la formación del personal. Cada tratamiento inicia con una valoración por parte de un médico estético y las sesiones son ejecutadas por fisioterapeutas con formación específica en depilación láser; para lograrlo les han apostado a programas de capacitación que superan las 100 horas. Esa articulación entre talento y protocolo persigue dos objetivos, minimizar riesgos clínicos y construir confianza en quien accede al servicio.

Colombia, más que un mercado estratégico

El plan de aperturas en Colombia se presenta con pragmatismo geográfico; primero, consolidar la presencia en Bogotá y Chía y, en una segunda etapa, desplegar centros en Medellín, Cali y Barranquilla. Lorenzo Díaz, socio estratégico y responsable del diseño operacional, explica que la apuesta busca adaptar la infraestructura a las particularidades locales sin renunciar a los estándares globales de la cadena.

“Colombia tiene un enorme potencial de crecimiento en esta industria. Nuestro enfoque será combinar la última tecnología en el mercado, excelencia en el servicio y un modelo accesible para facilitar el acceso de tratamientos de alta calidad para miles de colombianos”, señala Díaz.

Lorenzo Diaz, Gerente General Espacio Laser Colombia

Escalar con control exige métricas y procesos repetibles. La compañía presenta una red que, en Latinoamérica, supera los 800 puntos y sostiene un Net Promoter Score por encima del 85 %, indicadores que se usan para respaldar la capacidad de replicar la experiencia sin sacrificar satisfacción. Mantener esos niveles en un mercado fragmentado será, según expertos y asesores consultados por la compañía, la principal prueba de fuego, ya que implicará auditorías, formación continua y un control operativo constante en cada nueva sede.

Rentabilidad con el usuario en el centro

En lo comercial, la lectura de los fundadores tiene un norte claro, derribar la barrera de que la depilación láser es un lujo. La estrategia incluye economías de escala, optimización de procesos y planes de pago flexibles que buscan hacer el tratamiento más asequible sin renunciar a la supervisión médica.

“Queremos que más colombianos tengan la posibilidad de acceder a un procedimiento que antes parecía lejano o exclusivo”, resumen, apuntando a una democratización del servicio que, en su visión, puede ampliar la base de clientes y sostener la operación.

La historia incorpora además una pieza de propósito, la campaña Corazón Azul, bajo el slogan ‘Tu belleza alimenta corazones’, conecta consumo y responsabilidad social. Cada clínica, según la propuesta, financia programas nutricionales basados en soya destinados a poblaciones vulnerables. Para Londoño, ese vínculo es clave:

“Cuando gané Master Chef en España decidí donar el 100 % de mi premio al Programa Nutricional Basado en Soya, que alimenta a miles de niños y personas en situación de necesidad cada día. Hoy, ese propósito lo comparto con Espacio Láser a través de nuestra campaña Corazón Azul. Cada una de nuestras clínicas financia una planta de soya. “Este proyecto me llena de orgullo porque logramos que la confianza y bienestar que generamos en nuestros clientes también sea un impacto real y positivo para el país”, explica Londoño.

La alianza entre una figura pública con alcance global y un empresario con mirada operativa no es nueva, pero en este caso promete efectos concretos, la credibilidad y visibilidad que aporta la actriz y empresaria, combinadas con la experiencia de gestión de Díaz, pueden acelerar la curva de adopción del servicio, mientras se beneficia tanto a los usuarios como las comunidades.

Una transformación que empieza hoy

Para quien quiera comprobar la promesa, la invitación es práctica, revisar la tecnología utilizada, solicitar la valoración médica inicial y comparar la experiencia de servicio frente a alternativas del mercado. Espacio Láser apuesta a que la inversión en equipos de última generación, como Candela GentleMax Pro, reconocido globalmente y Siberian de Vydence, que minimiza el dolor en el proecedimiento, combinado con el talento humano con supervisión profesional, se traduzca en resultados reproducibles y en una experiencia integral de bienestar.

Definitivamente, la dupla combina visibilidad y capacidad operativa, lo que viene es escalar conservando la promesa de calidad. Para inversores y consumidores será prueba de que la belleza puede ir de la mano de la salud, la escala y el impacto social; para Espacio Láser es una oportunidad para redefinir estándares en el cuidado estético en Colombia.