Bogotá concentra más de 400.000 empresas y enfrenta el reto de crecer con innovación, talento y visión a largo plazo. En el Foro Forbes Economía y Negocios, Ximena Rodríguez de Colsubsidio reveló los hallazgos de la Gran Encuesta de Productividad y las claves para impulsar la competitividad empresarial.
La productividad dejó de ser un concepto abstracto para convertirse en el eje de competitividad de Bogotá y su región. Con más de 400.000 empresas activas, la capital concentra un tejido empresarial diverso, pero enfrenta desafíos urgentes como la digitalización rezagada, falta de talento especializado y una baja disposición a financiar el crecimiento. Estos fueron algunos de los puntos centrales del panel del Foro Forbes Economía y Negocios Bogotá-Cundinamarca, en el que participó Ximena Rodríguez Benavides, Jefe del Departamento de Productividad y Desarrollo Empresarial de Colsubsidio.
“Hablar de productividad es hablar de desarrollo, de visión y de futuro para Bogotá Región”, afirmó Rodríguez al abrir la conversación, subrayando la relevancia de la Gran Encuesta de Productividad, un estudio que recogió percepciones de más de 2.100 empresas de la capital.
El estudio reveló que las compañías que adoptan tecnología e innovación no solo incrementan sus ventas, sino que logran relevancia en mercados nacionales e internacionales. Sin embargo, solo el 28 % de las empresas consultadas ha alcanzado altos niveles de digitalización.
Las barreras son múltiples, el 63 % de las organizaciones carece de presupuesto, el 49 % no cuenta con personal capacitado y el 48 % desconoce las herramientas tecnológicas disponibles, incluso las gratuitas. A esto se suma una infraestructura débil en casi la mitad de las empresas.
“Más allá de adquirir tecnología, se necesita desarrollar la cultura del dato dentro de las organizaciones. Sin información organizada y modelos de análisis, es imposible hablar de transformación digital real”, puntualizó Rodríguez.
El talento como diferencial competitivo
Otro hallazgo contundente de la encuesta es que las empresas que innovan son hasta ocho veces más grandes que las que no lo hacen. ¿La diferencia? La capacidad de atraer y retener talento altamente calificado.
Las compañías más productivas, según Rodríguez, están invirtiendo en culturas inclusivas, liderazgo consciente y formación continua, integrando no solo habilidades técnicas, sino también competencias blandas. “Hoy las organizaciones exitosas están humanizando la forma de trabajar, construyendo confianza y apostando por el desarrollo integral de su gente”, agregó.
En este contexto, la llegada de nuevas generaciones al mercado laboral supone un reto adicional. Los jóvenes de la generación Z y próximamente los de la generación Alfa demandan modelos formativos ágiles, flexibles y con microcredenciales, que validen competencias específicas en corto tiempo. Para Colsubsidio, este viraje es esencial para cerrar la brecha entre vacantes disponibles y el talento que busca empleo.
El papel del financiamiento inteligente
El acceso a crédito sigue siendo una barrera cultural y estructural para las empresas bogotanas. Según la encuesta, el 43 % de las pymes evita endeudarse y el 60 % nunca ha accedido a un crédito formal.
Para Rodríguez, es necesario transformar la percepción del endeudamiento: “Todavía creemos que financiar nuestras empresas es un riesgo, cuando en realidad el financiamiento inteligente puede ser un detonante de crecimiento”.
Los datos lo confirman, el 86% de las empresas que acceden a financiamiento de calidad logran mayor rentabilidad, el 92 % amplía sus equipos de trabajo y el 40 % se vuelve más productiva. La clave está en diseñar productos financieros diferenciados, que entiendan los distintos modelos de negocio y acompañen con mentorías y programas de estructuración.
La encuesta también evidenció que solo el 34 % de las empresas en Bogotá planifica estratégicamente en el mediano y largo plazo. La mayoría mantiene un enfoque cortoplacista que limita su capacidad de adaptación a cambios abruptos como crisis tecnológicas, demográficas o climáticas.
Rodríguez insistió en que la planeación estratégica es uno de los hallazgos más urgentes: “Si no pensamos en el mediano plazo, no estaremos preparados para enfrentar las nuevas tendencias que ya están transformando el mercado”.
Antes de cerrar el panel, la vocera de Colsubsidio dejó tres recomendaciones concretas para los empresarios que buscan mejorar su productividad. “Romper con modelos tradicionales de crecimiento, iniciando con innovaciones pequeñas en procesos repetitivos. Planificar estratégicamente a mediano y largo plazo, para anticipar crisis y tendencias globales. Y adoptar una mentalidad de crecimiento, que supere los paradigmas tradicionales y abra el camino hacia la innovación y la sostenibilidad”.
El Foro Forbes en Bogotá dejó claro que la productividad no es un destino, sino un camino que exige innovación, talento, financiamiento inteligente y visión estratégica. Como concluyó Rodríguez, “las empresas que se atreven a innovar, que valoran el talento y que planifican a futuro son las que realmente marcan la diferencia en la competitividad de nuestra ciudad y del país”.
