David Barrios, gerente de Ciencias, MarViva Colombia; y Ferney Díaz, Coordinador de Movilización y Sostenibilidad, WWF Colombia, abordarán la pedagogía necesaria para visibilizar la triple crisis planetaria, cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación, y cómo esa realidad incide en medios de vida costeros.
Durante la Semana de la Sostenibilidad de Forbes Colombia, representantes de WWF y la Fundación MarViva advirtieron que la conservación de la biodiversidad no puede seguir viéndose como un esfuerzo aislado, sino como un mandato colectivo y acciones que involucra a comunidades, sector privado y gobiernos.
Ferney Díaz, coordinador de movilización y sostenibilidad de WWF Colombia, destacó que el reciente reconocimiento internacional del derecho a un clima sano implica un desafío para los países. Según explicó, Colombia debe traducir sus compromisos globales en medidas concretas que protejan a las poblaciones más vulnerables frente a los efectos del cambio climático. “El reto es pasar de los acuerdos a la vida cotidiana: calidad del agua, del aire y de los alimentos que consumimos”, señaló.
Desde la mirada de MarViva, el océano es el gran termómetro del planeta y a la vez el sustento de miles de familias en el litoral. David Barrios, gerente de ciencias de la organización en Colombia, recalcó que el mar absorbe gran parte del calor producido por la actividad humana, pero también sufre las consecuencias de la contaminación. Frente a ese escenario, subrayó la necesidad de promover prácticas de pesca responsables y trazables que garanticen el sustento de las comunidades costeras sin comprometer el futuro de los ecosistemas.
El sector privado aparece como un aliado clave en este propósito. Barrios citó iniciativas en las que redes de pesca recicladas se transforman en productos útiles para los mismos pescadores, mientras que Díaz destacó que WWF ha diseñado marcos de acción para que las empresas midan su impacto ambiental y conviertan la sostenibilidad en parte de su modelo de negocio. “No se trata de filantropía, sino de entender que sin biodiversidad no hay negocio posible”, advirtió.
Ambos expertos coincidieron en que la riqueza natural de Colombia es un activo estratégico que debe convertirse en ventaja competitiva para el país. Sin embargo, insistieron en que el discurso debe ir más allá del valor económico: se trata de asegurar un futuro viable para las próximas generaciones. “El mar no empieza en la costa, empieza en las montañas y regula toda nuestra vida”, recordó Barrios.
*Agradecimiento especial al NH Collection Terra 100 Royal por facilitar el espacio para la realización de este foro.
“Con más de 30 hoteles certificados en términos de sustentabilidad en América Latina, en Minor Hotels apostamos por un modelo que une turismo, inclusión y economía circular”, resalta Carla Amado, PMO Minor Hotels Europe & Américas.
