Ahora, los ejecutivos de OpenAI aseguran que la empresa conjunta es mucho más amplia de lo descrito inicialmente e involucra casi todas las actividades de la compañía relacionadas con chips de IA y centros de datos.

En la Casa Blanca, este año OpenAI presentó su ambicioso proyecto de infraestructura “Stargate”, con un costo estimado de medio billón de dólares, desarrollado en colaboración con socios como SoftBank y Oracle.

Ahora, tras algunos intentos fallidos, los ejecutivos de OpenAI aseguran que la empresa conjunta es mucho más amplia de lo descrito inicialmente e involucra casi todas las actividades de la compañía relacionadas con chips de inteligencia artificial y centros de datos.

Stargate se concibió en un inicio como una nueva empresa que invertiría 500 mil millones de dólares en infraestructura de IA. Sin embargo, OpenAI afirma que los parámetros se han ampliado para incluir proyectos de centros de datos lanzados meses antes de su anuncio oficial.

La compañía, conocida por su chatbot ChatGPT, sostiene que la revolución de la IA requiere sistemas de cómputo como Stargate para alcanzar su verdadero potencial. Para lograrlo, planea explorar distintas opciones de financiamiento creativo —algunas surgidas apenas en el último año— con el fin de asegurar chips para sus centros de datos, explicaron los ejecutivos.

El director ejecutivo Sam Altman ha reiterado que la construcción de centros de datos es la clave del progreso. En un blog publicado el martes, escribió que su objetivo final es alcanzar la construcción de un gigavatio de nueva infraestructura de IA cada semana.

Ampliar la disponibilidad de chips fue también la idea central tras el anuncio de Stargate en enero. No obstante, el proyecto sufrió retrasos debido a negociaciones prolongadas con terceros y a la toma de decisiones sobre ubicaciones, señaló Yoshimitsu Goto, director financiero de SoftBank, el mes pasado.

Todos los proyectos de la visión ampliada de OpenAI persiguen el mismo objetivo: atender la creciente demanda de herramientas de inteligencia artificial.

“No podemos quedarnos atrás en la creación de la infraestructura necesaria para que esta revolución se haga realidad”, declaró Altman el martes durante una sesión informativa con periodistas, ejecutivos tecnológicos y políticos, entre ellos el senador estadounidense Ted Cruz y Clay Magouyrk, recién nombrado codirector ejecutivo de Oracle. El encuentro se realizó en un gran centro de datos en Abilene, Texas, que OpenAI y sus socios están construyendo a toda velocidad.

Aunque se espera que la IA transforme radicalmente el mundo, los inversores han manifestado preocupación por el riesgo de una burbuja prematura. Altman reconoció estas inquietudes, aunque se mostró optimista.
“Habrá muchos altibajos a corto plazo, día a día, trimestre a trimestre, lo que sea”, dijo. “Pero si amplías lo suficiente el gráfico, la tendencia es clara”, añadió, señalando con las manos hacia arriba.

Una nueva alianza con Nvidia, valorada en hasta 100 mil millones de dólares y anunciada el lunes, forma parte de Stargate. OpenAI planea usar 10 mil millones de dólares iniciales en efectivo del fabricante de chips para obtener financiamiento adicional y facilitar el uso de sus productos. Según una fuente cercana al asunto, arrendar chips en lugar de comprarlos podría ahorrarle entre un 10% y un 15%.

Los ejecutivos explicaron que Stargate también ayudará a OpenAI a acceder a los mercados de deuda para financiar futuros sitios. Sin embargo, algunos proyectos no incluirán a Microsoft, su patrocinador de larga data. De acuerdo con los ejecutivos, OpenAI negoció con la compañía de Redmond términos que permiten colaborar con múltiples socios.

La energía vital de la industria

Los recursos computacionales —o “computación”, en la jerga del sector— son el motor de la industria de la IA. OpenAI ha reconocido desde hace años que carece de la capacidad de cómputo necesaria para impulsar servicios como ChatGPT y desarrollar nuevas herramientas.

Esta misma semana, la empresa decidió retrasar el lanzamiento de un producto fuera de Estados Unidos debido a la falta de recursos computacionales, según personas cercanas a Stargate. OpenAI busca reducir rápidamente estas limitaciones.

El martes, OpenAI, Oracle y SoftBank presentaron planes para cinco nuevos centros de datos de IA en Estados Unidos bajo el marco de Stargate. Estos incluyen tres sitios en colaboración con Oracle, dos con SoftBank y la ampliación del centro de Oracle en Abilene, Texas. En total, los proyectos de OpenAI representan casi 7 gigavatios de los 10 gigavatios de capacidad computacional previstos para Stargate.

El proyecto insignia en Abilene, en construcción desde hace más de un año bajo la gestión de Oracle y la startup Crusoe, abarca 445 hectáreas (mil 100 acres) y emplea a miles de trabajadores de la construcción. En el campus destacan grúas y plataformas hidráulicas, algunas con banderas estadounidenses y texanas. El sitio cuenta incluso con cableado de fibra óptica suficiente como para conectar la Tierra con la Luna y de regreso.

Los planes de Stargate incluyen tanto iniciativas de OpenAI en solitario como asociaciones con terceros para edificar centros de datos.

Financiamiento de deuda y respaldo de Nvidia

Tras anunciar Stargate en enero, OpenAI sostuvo cientos de reuniones en Norteamérica con posibles socios que pudieran aportar terrenos, energía y otros recursos. “Fue una avalancha de gente”, comentó un ejecutivo.

El plan ampliado contempla centros de datos propios y capacidad en la nube de terceros. El acuerdo con Nvidia forma parte de esa estrategia, al permitir a OpenAI pagar sus chips a plazos en lugar de adquirirlos de una sola vez.

Del costo estimado de 50 mil millones de dólares de un nuevo centro de datos, unos 15 mil millones se destinan a terrenos, edificios e infraestructura básica. La financiación de chips GPU es más complicada debido a su escasez y a la incertidumbre sobre su vida útil en un sector en constante evolución.

Meta, el gestor de inversiones PIMCO y la firma Blue Owl Capital lideran un financiamiento de 29 mil millones de dólares para ampliar un centro de datos en la zona rural de Luisiana, informó Reuters a principios de mes. Esto refleja una tendencia creciente: los grandes proveedores de servicios en la nube —los llamados hiperescaladores— recurren cada vez más a financiación externa para cubrir los crecientes costos de construcción y suministro en proyectos de IA generativa.

Las empresas con calificación inferior al grado de inversión suelen enfrentar mayores costos al endeudarse. El respaldo de capital de Nvidia brinda confianza a los prestamistas en el caso de OpenAI, señalaron los ejecutivos. Aunque la compañía aún no ha recurrido a la financiación mediante deuda, planea hacerlo en futuras construcciones.

El ritmo de desarrollo, sin embargo, se ve limitado por los cuellos de botella en la cadena de suministro y la disponibilidad de GPU. Las configuraciones de los sitios varían, y la mayoría de las cargas de trabajo se centran actualmente en tareas de razonamiento, por lo que la optimización de baja latencia es menos prioritaria.

Con información de Reuters

Este artículo fue publicado originalmente en Forbes México

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