La Administración Trump parece estar dispuesta a aceptar un conjunto de términos similares a los de Project Texas, una propuesta de ByteDance que la Administración Biden consideró que representaba un riesgo inaceptable para la seguridad nacional.
Después de años de negociaciones fallidas, la empresa matriz china de TikTok, ByteDance, parece haber encontrado por fin una Casa Blanca a la que puede conquistar con halagos.
El gigante tecnológico parece estar listo para mantener el control sobre varias de las funciones centrales del negocio de TikTok en Estados Unidos (incluidas su publicidad, su comercio electrónico y sus sistemas de recomendaciones), a pesar de una orden ejecutiva firmada por Trump que establece que “la aplicación de TikTok en Estados Unidos será operada por una nueva empresa conjunta establecida en el país”.
Además, la firma china conservará aproximadamente el 50 % de los ingresos de la nueva TikTok estadounidense, a través de una serie de acuerdos de reparto de ingresos entre la nueva entidad de TikTok en EE. UU. y su antigua matriz.
La orden ejecutiva de Trump declara que la nueva TikTok no tendrá “ninguna relación operativa” con ByteDance, a pesar de los informes que muestran que el acuerdo permitirá que ByteDance mantenga el control sobre la publicidad y el comercio electrónico, y a pesar de los acuerdos de reparto de ingresos que le permitirán seguir siendo propietaria, controlar y beneficiarse del algoritmo de recomendaciones de TikTok.
Gran parte del plan de TikTok de Trump recuerda a un borrador de acuerdo que ByteDance negoció con la Administración Biden en 2022 (y que Forbes informó en exclusiva en 2023). En ese acuerdo, también, la empresa matriz china habría mantenido visibilidad (y en algunos casos, control) sobre funciones clave de la nueva entidad estadounidense, incluidas decisiones sobre presupuestos, venta de activos, deuda y bancarrota. Sin embargo, incluso en el borrador del acuerdo que la Administración Biden rechazó, ByteDance habría cedido parte del control sobre las divisiones de publicidad y comercio electrónico de TikTok en Estados Unidos a la nueva entidad estadounidense.
Conocida como Project Texas, la propuesta anterior de ByteDance se centraba en la creación de una nueva entidad legal en Estados Unidos llamada TikTok U.S. Data Services (U.S.D.S.). Según ByteDance, dicha entidad estaría separada física y tecnológicamente del resto de TikTok y de la propia ByteDance, y sus datos se almacenarían por separado en un centro de datos ubicado en Estados Unidos y administrado por Oracle.
Parece que la “venta” de los activos limitados de TikTok que conforman el acuerdo propuesto por Trump podría ser poco más que una venta de TikTok U.S.D.S.
Si ByteDance mantiene el control sobre la publicidad de TikTok en Estados Unidos, podría utilizar ese control para difundir propaganda del Partido Comunista Chino (PCCh) entre los usuarios estadounidenses de la plataforma.
Project Texas fue una pieza central del testimonio del director ejecutivo de TikTok, Shou Zi Chew, ante el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes en 2023; sin embargo, la Administración Biden finalmente no lo aceptó.
Un alto funcionario de la Administración Biden dijo al Congreso, casi un año después del testimonio de Chew, que la propuesta “aún permitiría que el algoritmo, el código fuente y el desarrollo de software de TikTok permanecieran, en gran medida, en China, y permitiría que empleados chinos y de ByteDance continuaran ejerciendo influencia sobre las operaciones de TikTok”.
El Congreso finalmente estuvo de acuerdo. Casi un mes después del testimonio del funcionario, aprobó una ley que exige que TikTok sea vendido o prohibido. La ley establecía específicamente que una nueva versión de TikTok, posterior a la venta, no podría tener ninguna “relación operativa” con ByteDance, en alusión (y rechazo) al principio central de Project Texas.
Las principales diferencias entre Project Texas y la venta propuesta por Trump podrían ser más semánticas que sustanciales. Desde la aprobación de la ley, los cabilderos de ByteDance y sus aliados han tenido más de un año para reformular los términos de la propuesta como una “venta”, que podría cumplir con la letra, aunque no con el espíritu, de la ley del Congreso. Presentar el acuerdo como una “venta” de TikTok en EE. UU., en lugar de una escisión de un conjunto limitado de sus funciones en el país, da la impresión de un trato más amplio de lo que los términos reales del contrato parecen reflejar.
El control continuo de ByteDance sobre la publicidad en TikTok podría ser especialmente preocupante desde una perspectiva de seguridad nacional. Un informe de Reuters publicado el viernes señaló que una “división que seguirá siendo de propiedad total de ByteDance controlará las operaciones comerciales generadoras de ingresos de (TikTok EE. UU.), como el comercio electrónico y la publicidad”. En 2023, Forbes informó que medios estatales chinos habían difundido anuncios en TikTok que alcanzaron a millones de europeos con propaganda del Partido Comunista Chino (PCCh). Si ByteDance mantiene el control sobre la publicidad de TikTok en Estados Unidos, podría usarlo también para difundir propaganda del PCCh entre los usuarios estadounidenses de la aplicación.
Entre las mayores incógnitas que rodean el acuerdo de TikTok impulsado por Trump está si este reflejará otro conjunto de términos del acuerdo rechazado por la Administración Biden, los cuales otorgaban al gobierno de EE. UU. un poder sin precedentes sobre los datos y la toma de decisiones de la aplicación, incluyendo derecho de veto sobre la contratación de ejecutivos y sobre cambios en las políticas de privacidad y de contenido de la app.
Por su parte, la Casa Blanca ha afirmado que el acuerdo no implicará que el gobierno estadounidense adquiera una “acción dorada” (golden share) o participación accionaria en la nueva entidad estadounidense, pero aún persisten dudas sobre si el acuerdo contempla acceso especial a datos o control sobre políticas por parte del gobierno de EE. UU.
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes Us.
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