La universidad española IE está apostando a la internacionalización con la apertura de un campus en SoHo para conectar el talento con oportunidades en la industria global.

En el distrito de SoHo, en Manhattan, la universidad española IE University está tomando la decisión de expandirse, contraria a la tendencia del sector educativo.

Mientras muchas instituciones de educación superior reducen operaciones, IE, que anualmente atrae a cientos de estudiantes latinoamericanos, ha inaugurado IE New York College, su primer campus en Estados Unidos, para servir como un “puente transatlántico” para estudiantes que cursan maestrías con enfoque global.

El CEO de IE University Diego del Alcázar y el rector internacional de IE University Manuel Muñiz presentaron la estrategia de crecimiento global de IE, posicionando la nueva institución como como uno de los primeros pasos en la ambición de la universidad por consolidarse como una referencia mundial en educación superior.

“Estamos explorando cómo usamos la tecnología para ubicarnos en esta era y fomentar un cambio positivo”, dijo del Alcázar.

El momento elegido es audaz. Mientras las universidades estadounidenses enfrentan presupuestos más ajustados, recortes en investigación y políticas migratorias más estrictas, incluido una reciente intención aumento de la tarifa de la visa H1B a US$100.000, la decisión de IE de invertir en Nueva York reitera su confianza en la vigencia de la educación internacional.

“La mayoría de los jóvenes del mundo preferiría una experiencia educativa internacional”, señaló Muñiz. “Los empleadores, a su vez, prefieren contratar personas que hayan tenido algún tipo de formación internacional. Existe claramente una sed de educación global”.

IE New York College, reconocido oficialmente por el Estado de Nueva York, permite a sus egresados trabajar en Estados Unidos a través del programa Optional Practical Training (OPT), una ventaja clave en un mercado laboral global cada vez más competitivo.

Ubicado en SoHo, el campus recibió este año a sus primeras cohortes: 31 estudiantes del Master in Business for Social Impact & Sustainability y 30 del Master in Management, provenientes de 34 nacionalidades. Para 2026, sumará programas en Finanzas y Analítica de Datos e Inteligencia Artificial.

Muñiz describió el colegio como un “puente transatlántico” que une Madrid y Nueva York a través de valores compartidos y una visión global.

“Al conectar Madrid y Nueva York, IE ofrece un modelo único, global en su alcance, con una visión compartida y un impacto transformador”, afirmó.

Añadió que todos los programas de posgrado incluyen proyectos con empresas que frecuentemente se traducen en oportunidades laborales.

La expansión de IE forma parte de una apuesta global más amplia. La universidad, que cuenta con 10.000 estudiantes distribuidos en 75 programas de maestría, tiene un 90% de alumnado internacional y una red de 85.000 exalumnos en 180 países.

Además, mantiene 30 oficinas en todo el mundo y más de 300 alianzas académicas, entre ellas colaboraciones con la Ashoka University de India y con los centros de pensamiento Raisina Hills y Observer Research Foundation.

“Estamos en conversaciones con grandes corporaciones con las que ya tenemos relación, así como con nuestra amplia red de egresados, para conectarlos con el talento que se está formando en IE New York College”, sostuvo del Alcázar.

Del Alcázar añadió que Nueva York encaja de forma natural con la identidad internacional y el espíritu emprendedor de IE.

“Es un compromiso importante para nuestra institución, y Nueva York se alinea perfectamente con nuestra visión de futuro y nuestras prioridades estratégicas. En IE New York College ofrecemos programas académicos conectados con la industria, preparando a los estudiantes para prosperar en mercados globales y liderar con impacto”, añadió.

La institución planea duplicar su número de profesores de planta para 2030, reforzando su papel como un centro global impulsado por la innovación.

“Más de 160 nacionalidades están representadas este año en nuestros campus”, indicó del Alcázar. “Este ecosistema único enriquece a nuestra comunidad e inspira el cumplimiento de nuestro propósito: fomentar el cambio positivo y formar líderes capaces de navegar un mundo transformado por la tecnología y los desafíos geopolíticos”.

Con los cambios geopolíticos y tecnológicos que están transformando la educación superior, del Alcázar considera que el papel de las universidades es más esencial que nunca.

“La educación debe proporcionar comprensión, visión y la capacidad de innovar y generar cambio”, concluyó.