Atera, la empresa de Celsia y Brookfield, debuta con un pipeline regional de USD 1.000 millones en proyectos de eficiencia energética en Latinoamérica.
La transición energética en América Latina no solo pasa por aumentar la participación de las energías renovables, sino también por un uso más eficiente de la energía en la industria. Bajo esa premisa fue creada Atera, la nueva compañía de Celsia y Brookfield, que ofrece un modelo de ‘Energy as a Service’ (EaaS) para que las empresas reduzcan su consumo energético sin necesidad de realizar inversiones de capital (Capex).
Con presencia en Colombia, Panamá, Honduras y Perú, y planes de expansión hacia México y Ecuador, Atera se perfila como un jugador regional en soluciones de eficiencia energética.
“Ya tenemos un pipeline de proyectos por 1.000 millones de dólares con clientes en Latinoamérica”, aseguró Luis Felipe Vélez Restrepo, director general de la compañía. La meta es clara: consolidarse como líder en eficiencia energética para el sector industrial de la región.
Según el directivo, el contexto energético regional refleja una brecha creciente entre la demanda y la oferta, que ya impacta en los precios y en Colombia alimenta las alertas de posibles apagones hacia 2027 o 2028 ante la falta de nuevos proyectos de generación.
En este escenario, la firma propone un cambio de paradigma: en lugar de depender del sistema eléctrico centralizado o recurrir a fuentes como el carbón, las empresas deben avanzar hacia la autogeneración de energía limpia para asegurar competitividad y resiliencia.
Actualmente, Atera administra un portafolio de activos por más de 150 millones de dólares, atiende a más de 500 clientes industriales y proyecta alcanzar inversiones de 500 millones de dólares hacia 2030.
Sus proyectos se centran en energía solar y almacenamiento, optimización de procesos térmicos, modernización de sistemas de aire comprimido y soluciones integrales de eficiencia.
Hasta ahora, sus implementaciones han generado ahorros superiores a 33 millones de dólares en costos energéticos para sus clientes, al tiempo que han reducido emisiones y fortalecido la resiliencia de las operaciones industriales.
El modelo EaaS inicia con un diagnóstico detallado de cada operación, mide el desempeño energético con datos trazables y diseña planes a la medida que aseguren ahorros sostenibles. Todo bajo el respaldo técnico de Celsia y la experiencia global de Brookfield, uno de los mayores gestores de activos del mundo con enfoque en sostenibilidad.
La relevancia de este tipo de soluciones es evidente: según la Agencia Internacional de Energía, el sector industrial concentra el 39% del consumo energético global y cerca del 50% de esa energía se pierde por ineficiencias.
En América Latina, además, la productividad industrial se ve lastrada por altos costos energéticos que en sectores como alimentos, minería o transporte pueden representar entre el 20% y el 40% de los gastos operativos.
“Queremos que la energía deje de ser un costo y se convierta en una fuente de transformación para las compañías de la región”, concluye Vélez Restrepo.
