La seguridad del teléfono es crucial. Entender cómo ser hackeado puede impactar la privacidad y finanzas personales.

En la actualidad, el teléfono móvil se ha convertido en el eje de la vida digital. Tres de cada cuatro usuarios lo utilizan para comunicarse, seis de cada diez realizan operaciones bancarias desde él y casi la mitad navega en internet a través de su dispositivo, según datos de Statista. Además, el 15 % de los adultos en Estados Unidos depende exclusivamente del teléfono para conectarse, de acuerdo con el Pew Research Center. Por ello, una vulneración de seguridad puede afectar tanto la privacidad como las finanzas personales.

Tanto los sistemas iOS como Android pueden ser objeto de ataques. Los ciberdelincuentes emplean diversas tácticas: enlaces maliciosos, descargas de software desde tiendas falsas o redes wifi públicas fraudulentas. Una técnica frecuente es el intercambio de SIM (SIM swapping), en la que los atacantes persuaden al operador para transferir la tarjeta SIM a otro dispositivo y así obtener el control de llamadas, mensajes y cuentas. Incluso los cables de carga infectados pueden servir de acceso a la información del usuario.

Detectar un hackeo no siempre resulta evidente, pero existen indicadores comunes. La descarga acelerada de la batería, el sobrecalentamiento sin causa aparente o un aumento inusual en el consumo de datos son señales que conviene tener en cuenta.

También pueden aparecer aplicaciones desconocidas, fallos frecuentes en las ya instaladas o notificaciones y códigos de autenticación inesperados. Otro signo de alerta es la imposibilidad de ingresar a la cuenta de Google o al ID de Apple, lo que suele indicar un acceso no autorizado.

Pasos para actuar ante un hackeo

  • Contactar a las entidades financieras: Es prioritario verificar que no se hayan realizado movimientos irregulares.
  • Actualizar contraseñas: Todas las claves deben reemplazarse por otras seguras, especialmente las asociadas a servicios de correo, redes sociales y banca.
  • Eliminar aplicaciones sospechosas: Luego de borrarlas, se recomienda reiniciar el dispositivo para confirmar su eliminación.
  • Restablecer la configuración de fábrica: Si persisten los problemas, esta acción elimina cualquier rastro de malware, aunque borra toda la información almacenada.
  • Alertar a los contactos: Informar a familiares y amigos evita que caigan en engaños provenientes de mensajes falsos enviados desde el número comprometido.
  • El uso de software antivirus —como Bitdefender, Norton, Kaspersky, AVG o McAfee— puede ayudar a identificar y eliminar programas maliciosos antes de que generen más daños.

Proteger un teléfono implica mantenerlo actualizado, usar contraseñas sólidas y evitar redes wifi públicas o descargas fuera de las tiendas oficiales. También es recomendable desactivar el wifi y el Bluetooth cuando no se utilicen, activar una VPN y cifrar el dispositivo para reforzar la seguridad de los datos.

Ser víctima de un hackeo puede comprometer tanto la vida digital como la financiera, pero las consecuencias pueden mitigarse si se actúa a tiempo. La prevención —mediante actualizaciones, vigilancia constante y buenos hábitos de ciberseguridad— sigue siendo la mejor defensa frente a los ataques informáticos.

Con información de Forbes US.

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