Liderar con información debe ser la nueva habilidad empresarial esencial, ya que una cultura orientada a los datos permite entender las causas detrás de cada suceso, actuar en el momento oportuno y gestionar la incertidumbre con visión estratégica.

Era viernes a las 10:00 pm y seguía sin tener claro que decisión tomar… los datos no nos daban claridad, gráficas sin sentido, resultados incompletos, números que no cuadraban y hojas de cálculo interminables que nos arrastraron hacia la panálisis por análisis. El lunes a primera hora, como CFO de una gran corporación, tendría que decidir si cerrábamos un área clave del negocio o no. Una decisión que no solo impactaría a nuestros colaboradores, sino también el futuro de la compañía en la región; años de esfuerzo, trabajo e inversión estaban en juego…

El deadline llegó y mi pesadilla se tornó en realidad, no tuve opción más que decidir desde la intuición, con apenas un 50% de probabilidad de acierto. Sin embargo, esta situación no era un caso aislado en una gran multinacional, era parte de la rutina: líderes de empresa tomamos en numerosas ocasiones decisiones estratégicas sin brújula, navegando a ciegas. Sacábamos valor y coraje desde nuestro ser, para responder preguntas de las que no tenemos certeza y muchas veces acertábamos, pero muchas otras no.

Hoy sabemos que solo 3 de cada 10 decisiones empresariales se toman con datos confiables. El resto se basa en instinto, corazonadas y suposiciones. Sin embargo, en un entorno altamente competitivo, liderar sin datos no es valentía, es asumir riesgos innecesarios. La verdadera pregunta que debe hacerse cualquier líder es: ¿Hasta dónde podría llegar mi empresa si cada decisión se basara en información sólida y no en simples intuiciones? ¿Qué capacidades internas necesitamos desarrollar para tomar siempre decisiones informadas?

En Londres, durante el Curso de Liderazgo W50 en la London School of Economics, se hizo evidente que el liderazgo estará en manos de aquellos que puedan manejar la información de manera efectiva para tomar decisiones más rápidas y certeras.

Y es justo Londres donde han surgido numerosos líderes destacados, convirtiendo la ciudad en un importante centro de Data Heroes. En el sector bancario, bajo el liderazgo de Alison Rose, NatWest Group ha renovado su forma de trabajar utilizando análisis de datos, lo que ha permitido ofrecer servicios adaptados a cada cliente y mejorar el control de los riesgos en los créditos. En el ámbito del consumo, la empresa Boots UK, dirigida por Sebastian James, ha mejorado la gestión de existencias y ofertas a medida mediante el uso de inteligencia artificial y análisis avanzado. En el ámbito de la banca en línea, Monzo Bank, establecido por Tom Blomfield, ha transformado por completo la forma en que los clientes interactúan, empleando análisis para simplificar operaciones e identificar fraudes al instante.

Estos ejemplos evidencian que el liderazgo fundamentado en información no es algo que se espera en el futuro, sino que ya se está llevando a cabo en tiempo presente, promoviendo la competitividad y el crecimiento continuo.

Reconfigurando el concepto de liderazgo 

Una cultura orientada a los datos permite entender las causas detrás de cada suceso, actuar en el momento oportuno y gestionar la incertidumbre con visión estratégica. La verdadera ventaja competitiva ya no está en acumular datos, sino en transformarlos en decisiones rápidas, precisas y sostenibles, capaces de generar resultados en un entorno cada vez más dinámico.

A continuación, les presento 6 pilares estratégicos que, después de años de experiencia y análisis, han probado ser exitosos en la transformación de empresas hacia un auténtico liderazgo basado en datos:

  • Preguntar distinto… antes de medir distinto. Antes de tomar mediciones diferentes, es importante hacer preguntas de manera diferente. Lo importante para tomar decisiones de calidad no es la cantidad de información que se tenga, sino la precisión de las preguntas planteadas. Antes de recabar datos o crear nuevos parámetros, resulta fundamental reconsiderar las siguientes interrogantes estratégicas:
  • ¿Cuál es el objetivo que deseamos alcanzar? Establecer de manera precisa el objetivo del análisis ayuda a dirigir la atención hacia información verdaderamente valiosa, ya sea para comprender más al cliente, optimizar procedimientos o valorar un esquema de negocio.
  • ¿Cuáles elecciones estamos listos para hacer basándonos en esta información? La recopilación de datos resulta útil únicamente si se traduce en decisiones específicas. Cuando los datos se ponen en práctica, tienen el poder de cambiar por completo el funcionamiento de las empresas.
  • ¿Estamos listos para responder de acuerdo con la información que los datos muestren? No se produce impacto si no hay intención de modificar procesos o estrategias. Cuando la empresa está preparada, los datos adquieren su máxima importancia al convertirse en un motor de cambio.

Comenzar tomando decisiones de manera más acertada implica formular preguntas más precisas, por lo qué es fundamental convertir cada evaluación en elecciones concretas y logros cuantificables.

Desarrollar una sólida estructura de datos como un recurso estratégico clave

Para liderar en el ámbito de los datos, es imprescindible contar con una estructura robusta y de confianza en cualquier organización. Es por eso que destinar recursos a sistemas de información sólidos ya no representan un costo, se convierten en una inversión estratégica que influye directamente en la competitividad y la rentabilidad de la empresa.

  • Es fundamental mantener la calidad y coherencia de los datos mediante su estandarización y limpieza constantes.
  • Garantizar que la información esté accesible y segura para aquellos encargados de tomar decisiones, facilitando su disponibilidad.
  • Facilitar la integración de plataformas y sistemas para fomentar una perspectiva global y de trabajo en equipo.

Una estructura y arquitectura de datos robusta no solo brinda respaldo técnico, sino que también impulsa la estrategia. Facilita que el análisis de datos pase de ser una actividad individual a un impulsor efectivo de la competitividad. La importancia radica en organizar y gestionar los datos de manera efectiva, en lugar de simplemente recolectarlos, con el fin de prever tendencias y hacer predicciones.

El poder de la visualización de datos: el inicio de la inteligencia, no su destino final

Las herramientas de representación visual, como Power BI, Tableau o Looker, han ampliado el acceso a los datos, simplificando la elaboración de visualizaciones interactivas. Comenzar con la visualización es fundamental para analizar los patrones y comprender la empresa, sin embargo, la clave está en la interpretación detallada que lleva a decisiones estratégicas.

Para sacar el mayor provecho de la representación visual de la información, las empresas necesitan:

  1. Crear tableros de control (dashboards) que permitan obtener información útil para una toma de decisiones rápida, evitando la saturación visual sin sentido.
  2. Vincular cada gráfico a un objetivo estratégico, asegurando que la visualización contribuya a responder preguntas de negocio clave.
  3. Promover la lectura crítica de dashboards, formando a los líderes para que interpreten correctamente los datos y no se queden en análisis superficiales.

Observar datos es el inicio del proceso para descubrir tendencias, analizar situaciones y convertir datos en decisiones clave. El verdadero valor no se encuentra en belleza del tablero, sino en la habilidad de la compañía para convertirlo en acciones eficaces y logros duraderos.

Construir equipos híbridos: la combinación clave de habilidades analíticas y visión de negocio

En un contexto donde la información es el recurso más preciado, la clave distintiva en términos de competencia radica en las habilidades de aquellos que pueden convertirla en decisiones estratégicas. Los equipos de alto desempeño están formados por profesionales versátiles que combinan habilidades técnicas en Python, R, SQL, herramientas de visualización y estructuras de datos, con competencias empresariales fundamentales como comprensión financiera, operativa, gestión de riesgos y enfoque en el cliente.

Un equipo Data Driven sobresaliente es capaz de:

  • Transformar la información en beneficios, aumentando los márgenes y la productividad.
  • Prever posibles riesgos con el objetivo de reducir los efectos adversos.
  • Optimizar la experiencia del cliente, fortaleciendo la fidelidad y los logros obtenidos.

Asimismo, estos equipos deben asegurar que la analítica esté alineada con los objetivos empresariales y se tomen decisiones de impacto al negocio.

No es suficiente tener conocimientos en programación o comprender únicamente el mundo empresarial; la clave está en contar con equipos mixtos que puedan identificar oportunidades, solucionar desafíos y generar valor de forma sostenible. Apoyar a este talento significa respaldar la verdadera capacidad de la empresa para destacar, crear y liderar en el mercado. 

Simular antes de decidir: convertir la incertidumbre en ventaja competitiva

Los líderes destacados utilizan el análisis predictivo y la simulación de situaciones para tomar decisiones estratégicas, anticipar posibles riesgos, valorar opciones y reducir fallos.

Estas prácticas permiten:

  • Detectar riesgos y oportunidades con antelación.
  • Validar decisiones en entornos simulados, reduciendo el margen de error.
  • Optimizar recursos, mejorando la eficiencia operativa.
  • Alinear equipos en torno a datos objetivos, fortaleciendo la colaboración.
  • Reforzar la agilidad, adaptándose con mayor rapidez a escenarios cambiantes.

La auténtica sofisticación radica en tomar decisiones de manera reflexiva y acertada, en lugar de optar por la rapidez. Las compañías que combinan simulación y análisis predictivo transforman la incertidumbre en certeza, adoptan decisiones más lucrativas y desarrollan un liderazgo proactivo y estratégico.

Desarrollar líderes que demanden información: el pilar fundamental de una cultura basada en datos.

Para liderar de manera efectiva con datos, es fundamental contar con líderes capaces de analizar, interpretar y utilizar la información para tomar decisiones estratégicas. Un liderazgo basado en datos fomenta la búsqueda de conocimiento, el progreso constante y la adopción de decisiones imparciales. Estos héroes no dan por válidas afirmaciones sin evidencia, fomentan la realización de pruebas de manera segura, convierten los errores en oportunidades de aprendizaje y transmiten información de manera clara y que invita a la acción.

Una cultura Data Driven se fortalece cuando los líderes:

  • Interrogan los datos constantemente para desafiar suposiciones y llegar a las verdaderas causas de los problemas.
  • Exigen pruebas y evidencia concreta antes de tomar decisiones, promoviendo un entorno seguro para la experimentación y el aprendizaje.
  • Aceptan el error como parte del proceso evolutivo, transformando los fallos en oportunidades de mejora y aprendizaje colectivo.
  • Comunican con claridad los hallazgos, traduciendo datos complejos en narrativas comprensibles y accionables para sus equipos.

Las entidades que implementan este estilo de liderazgo demuestran mayor capacidad de adaptación, flexibilidad y enfoque en alcanzar objetivos. En un contexto donde hay una gran cantidad de información, pero falta discernimiento, el liderazgo fundamentado en datos no representa una limitación, sino un impulso competitivo.

En definitiva, la tecnología —especialmente la analítica avanzada y la inteligencia artificial—, están transformando el concepto de liderazgo. Hoy, los líderes deben convertirse en verdaderos héroes de los datos: capaces de dominar grandes volúmenes de información, identificar lo esencial y actuar con precisión. La intuición, las corazonadas y la experiencia ya no bastan; el líder moderno es quien convierte el caos de datos en claridad estratégica, combinando pensamiento analítico con Savoir Faire Corporativo: esa habilidad refinada de aplicar el buen juicio, la sensibilidad contextual y el criterio estratégico en cada decisión.

(*) La autora es una líder formada en compañías que marcan el pulso del cambio tecnológico, como Microsoft, GE Healthcare y Dell Technologies, donde fue CFO en México y posteriormente Chief Customer Officer para LATAM. Egresada del MBA en IPADE y del programa de liderazgo Global W50 de The London School of Economics, combina pensamiento estratégico y sensibilidad social para impulsar la transformación digital con impacto. Fue directora del programa de Business Intelligence en la Universidad Panamericana, socia de Data Science Institute y fundadora de Vectux Academy que realiza programas de mentoria en analítica avanzada para ejecutivos.