La Superintendencia de Industria y Comercio detectó "fallas graves" en las instalaciones eléctricas y de gas de los restaurantes, que representan riesgos de incendio, explosión o intoxicación.

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ordenó este martes el cierre inmediato de los reconocidos restaurantes Andrés D.C. y Andrés Carne de Res por presentar “riesgos inminentes para la vida, la salud y la seguridad” derivados de fallas críticas en sus instalaciones eléctricas y de gas combustible.

La medida afecta los establecimientos ubicados en Chía (Cundinamarca) y en la Calle 82 de Bogotá, ambos operados por la sociedad Inmaculada Guadalupe y Amigos S.A.S., propietaria de la emblemática marca fundada por Andrés Jaramillo en 1982.

La autoridad indicó que las inspecciones realizadas en septiembre detectaron deficiencias graves como ausencia de ventilación en zonas con presencia de gas, conexiones sin protección antichispa y fallos en los sistemas de seguridad exigidos por la normativa técnica.

“Estas condiciones constituyen un alto riesgo de incendio, explosión o intoxicación”, señaló la SIC en el comunicado oficial, al tiempo que ordenó la suspensión inmediata de todas las actividades económicas de los locales, incluyendo restaurante, bar y espectáculos en vivo.

La Superintendencia también exigió a la empresa aportar pruebas del cumplimiento de los reglamentos técnicos y corregir las fallas antes de levantar la sanción. En caso de incumplimiento, la entidad advirtió que las multas podrían ascender a 2.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, equivalentes a más de US$650.000.

Fundado hace más de cuatro décadas en una pequeña choza a la orilla de la carretera de Chía, Andrés Carne de Res se ha consolidado como un ícono de la gastronomía y la cultura colombiana, célebre por su decoración colorida, su ambiente festivo y su mezcla de arte, música y cocina local. La sucursal Andrés D.C., inaugurada en el corazón de Bogotá, replicó ese concepto en una versión urbana y de gran escala.