La infraestructura del municipio antioqueño se prepara para recibir viajeros en búsqueda del descanso integrado a la cultura y al bienestar. Así avanza Guatapé con The Brown, el hospedaje que se camufla en la belleza natural.

Existe un pueblo colombiano que fue catalogado como uno de los más bellos del mundo en Time Out para 2024. Un pueblo que, a partir de una represa construida para generar energía y una piedra de 220 metros de altura, se ha convertido en un atractivo turístico que no para de recibir turistas. Se trata de Guatapé, un municipio que ya es una visita obligada en el Oriente Antioqueño.

Casi los más de 9.000 habitantes del pueblo han transformado su economía para apalancarse en el turismo, y para la Alcaldía es claro que la infraestructura logística es un reto para el municipio. Según la entidad, aunque físicamente podrían coincidir más de 14.000 personas en el centro histórico, la capacidad efectiva real es de 2.540, pero el dato es, en realidad, una “brújula” de planificación, para que de esta manera Guatapé avance con criterios ordenados y sostenibles.

En línea con el enfoque de cuidado que se busca mantener en el municipio, pero también con la oportunidad de negocio que significa invertir en esta joya del turismo, el hotel con concepto de “refugio de lujo” The Brown se construyó inspirado en la naturaleza que rodea al municipio y fue ubicado en la vereda Los Naranjos para exponer una vista de lujo hacia el embalse.

The Brown Guatapé

El lugar cuenta con 116 habitaciones distribuidas en cuatro torres, también cuenta con un espacio para eventos en el Centro de Convenciones y un Jardín Botánico para celebraciones al aire libre y marina privada con capacidad de más de 20 embarcaciones.

El “refugio” se integra a la esencia del pueblo, que además tiene historias por contar, desde los zócalos que caracterizan sus casas, hasta el turismo religioso, el ecoturismo y la cultura misma de los habitantes.

Una de las metas de Guatapé es posicionarse y acceder a las certificaciones de destino sostenible. De esta manera, los viajeros con interés en el turismo responsable, son quienes llegarán al pueblo. Así mismo, están en marcha propuestas de protección para recursos naturales, culturales y patrimoniales del municipio.

En la carrera por ser el referente del turismo regenerativo, se ha construido aquel complejo que más allá de integrar un hotel de lujo, ha buscado integrarse al ecosistema y crear de la misma manera experiencias afines al bienestar y la sostenibilidad; se ofrecen clases de Yoga, soundbathing y degustación de frutas colombianas.

El municipio, que recibió cerca de 3,7 millones de turistas en 2024, se prepara para más proyectos turísticos y, probablemente, para un ticket promedio más alto, pues la Alcaldía ha anunciado que implementará un sistema de impuestos para las agencias de viajes que operan fuera del territorio para mitigar el impacto en la comunidad y el medio ambiente.

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