En el Forbes Tech Summit 2025, Ana María Tobar Garcés, gerente de Tecnología de Colsubsidio, explicó cómo la entidad integra inteligencia artificial y gobierno de datos para reducir brechas sociales, fortalecer la confianza digital y mejorar la calidad de vida de los colombianos.
La tecnología se asocia a velocidad y eficiencia, y Colsubsidio ha decidido sumar una tercera variable, propósito. Así lo explicó Ana María Tobar Garcés, gerente de Tecnología de la entidad, durante su participación en el Forbes Tech Summit 2025, al exponer cómo la organización utiliza la inteligencia artificial y las herramientas digitales como palancas para la equidad y el bienestar social.
“Conectamos propósito, tecnología y confianza. Si esas tres líneas se articulan bien, logramos resultados medibles y reales en la calidad de vida de nuestros afiliados”, señaló Tobar. Para Colsubsidio, la innovación no es un fin, sino un medio para cerrar brechas: sociales, digitales y de acceso.
De acuerdo con cifras del DANE, la brecha de conectividad entre zonas urbanas y rurales en Colombia supera los 30 puntos porcentuales, lo que representa una pérdida cercana al 2 % del PIB nacional en oportunidades productivas. Ante este panorama, la directiva subrayó que el desafío está en democratizar la tecnología, haciéndola accesible para todos los actores del ecosistema social y empresarial.
“La estrategia es tener un gobierno central con una ejecución descentralizada. Esto permite que la IA y las herramientas digitales lleguen a todas las áreas de la organización y a cada uno de los sectores donde operamos, desde salud hasta educación y cultura”, explicó.
Actualmente, Colsubsidio trabaja en líneas de servicio que incluyen salud, vivienda, educación, recreación, empleo y productividad, integrando herramientas de inteligencia artificial, machine learning y análisis de datos para optimizar procesos y mejorar la experiencia del usuario. En el ámbito de la salud, por ejemplo, la IA se utiliza para agilizar diagnósticos y gestionar historias clínicas. En educación, la tecnología permite construir rutas de aprendizaje personalizadas para los beneficiarios.
“En todos nuestros servicios, buscamos que la tecnología sea un complemento del contacto humano, no su reemplazo. Nuestro propósito sigue siendo acompañar a las personas, y la innovación debe fortalecer ese vínculo”, enfatizó Tobar.
El equilibrio entre automatización y cercanía humana es uno de los mayores retos para las organizaciones sociales. Según el MIT, el 83 % de las personas prefiere mantener contacto directo en los servicios que requieren empatía o acompañamiento. En ese contexto, Colsubsidio apuesta por soluciones que integren inteligencia artificial con calidez humana, como chatbots que resuelven tareas rutinarias, pero también asesores preparados para escuchar y orientar.
Otro pilar del enfoque tecnológico de la entidad es la ciberseguridad. “Estas tecnologías abren grandes oportunidades, pero también nuevos riesgos. Por eso debemos proteger los datos de nuestros afiliados con estándares internacionales y una comunicación transparente”, señaló Tobar.
A la par, Colsubsidio impulsa programas de formación en IA y ciberseguridad para las empresas afiliadas, con el fin de promover la adopción responsable de las herramientas digitales y generar confianza entre los tomadores de decisión. “Trabajamos de la mano con nuestros aliados tecnológicos y con las compañías afiliadas para que la innovación se traduzca en productividad y bienestar”, añadió.
Mirando hacia el futuro, Tobar destacó que el siguiente gran paso será consolidar la innovación con propósito como eje estructural del bienestar social. La inteligencia artificial, dijo, ya está embebida en todos los procesos de innovación, y su éxito depende de la disciplina con que se implemente.
“La innovación con propósito puede transformar vidas. Si mantenemos el equilibrio entre tecnología, propósito y confianza, lograremos un impacto humano positivo y sostenible”, concluyó.
Con ese enfoque, Colsubsidio se consolida como un referente nacional en la integración de tecnología para el desarrollo social, demostrando que la digitalización no solo puede hacer más eficientes las organizaciones, sino también más humanas y equitativas.
