Diez compañías rechazaron prestar servicios al FAC 001 durante la gira internacional de Gustavo Petro; el Gobierno debió pagar en efectivo para resolver el impasse.
El avión presidencial de Colombia, designado FAC 001 y operado por la Fuerza Aérea Colombiana, enfrentó un nuevo incidente durante la gira internacional del presidente Gustavo Petro, luego de que diez empresas en Arabia Saudita se negaran a suministrar combustible o asistencia logística a la aeronave, según reportes de W Radio, que reportó primero el incidente.
El episodio ocurrió cuando el avión intentaba despegar de Riad con destino a El Cairo, Egipto. La negativa repite una situación similar ocurrida días antes en Madrid, España, donde empresas de servicios aeroportuarios también rechazaron abastecer la aeronave.
Fuentes diplomáticas citadas por medios locales indicaron que el impasse en Arabia Saudita se resolvió tras gestiones del Alto Gobierno colombiano, luego de efectuar el pago del combustible en efectivo, un método inusual en operaciones de este tipo.
Según las versiones publicadas, las empresas se abstuvieron de atender el FAC 001 por temor a posibles sanciones derivadas de regulaciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Petro habría sido incluido en esa lista, conocida como “Lista Clinton”, lo que prohíbe transacciones con compañías sujetas a jurisdicción o capital estadounidense.
El mandatario colombiano confirmó la existencia de problemas logísticos, aunque aseguró que el incidente no ocurrió en Europa sino en África. “Menos mal me pone la empresa gringa esta humillación, porque se romperá el contrato con ella”, publicó Petro en su cuenta de X, en referencia a la firma estadounidense contratada por la Fuerza Aérea Colombiana para el suministro de combustible en el extranjero.
Petro calificó los hechos como una “humillación” y atribuyó las dificultades a una persecución política. “El mundo sabe que me persigue Donald Trump porque me opuse al genocidio en Gaza y al crimen en el Caribe”, escribió.
Los episodios han generado preocupación en Bogotá sobre la capacidad operativa del avión presidencial durante los desplazamientos internacionales.
