Los dos socios asumirán como “stewards” del fondo de capital de riesgo después de que Roelof Botha anunciara el fin de sus tres años como líder único de la firma. Los tres han sido durante años parte de la Midas List de Forbes, que destaca a los mejores inversionistas del mundo.

Los inversionistas Alfred Lin y Pat Grady, de la Midas List, asumirán la dirección de Sequoia Capital, uno de los fondos de capital de riesgo más antiguos y reconocidos de Silicon Valley, luego de que el actual “senior steward” Roelof Botha anunciara que dará un paso al costado.

Botha dijo en un comunicado que pasará a un nuevo rol “asesorando a la asociación” y que seguirá representando al fondo en las juntas directivas de compañías. Lin, quien ha co-liderado las inversiones en etapas tempranas de Sequoia desde 2017, y Grady, quien ha co-liderado sus inversiones de crecimiento desde 2015, serán sus sucesores.

El cambio en el liderazgo se produce tras un periodo turbulento para el fondo, que administra más de US$56.000 millones en activos. En 2021, el lanzamiento de una estructura de capital “permanente” para mantener participaciones en empresas incluso después de salir a bolsa coincidió con una fuerte corrección en el valor de compañías tecnológicas privadas y públicas, algunas de las cuales ya se han recuperado. Botha también tuvo que enfrentar el colapso de la firma cripto FTX, en la que Sequoia había invertido, y que llegó a estar valorada en US$32.000 millones antes de desplomarse en noviembre de 2022. Y en 2023, la división de Sequoia en EE. UU. se separó formalmente de sus operaciones independientes en China e India.

Sequoia no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

La firma también ha vivido choques internos que se hicieron públicos. La junta directiva de la sueca Klarna, la startup de pagos “compra ahora, paga después”, se convirtió en un campo de batalla entre Botha y el exlíder de Sequoia Michael Moritz. El socio Matthew Miller renunció a la junta y luego dejó la firma para lanzar su propio fondo, tras presuntamente presionar para remover a Moritz como presidente de la fintech, que salió a bolsa en septiembre con una valoración de US$17.000 millones.

La turbulencia continuó. La directora de operaciones de Sequoia, Sumaiya Balbale, renunció en agosto, presuntamente por comentarios en redes sociales del socio Shaun Maguire acusando al candidato a la alcaldía de Nueva York Zohran Mamdani de ser “islamista”. Ese comentario desencadenó una carta abierta firmada por cientos de fundadores pidiendo acciones disciplinarias contra Maguire, quien también ha hecho declaraciones polémicas sobre la guerra entre Israel y Hamas (sus defensores, a su vez, firmaron otra carta apoyándolo).

Botha asumió como “senior steward”, el socio de más alto rango, en 2021 tras Doug Leone, aunque ya ocupaba un rol de liderazgo desde 2017. Desde entonces, Sequoia ha devuelto más de US$50.000 millones a sus inversionistas, según fuentes cercanas al fondo. Actualmente, Sequoia tiene seis inversionistas en el ranking global Midas de los 100 principales capitalistas de riesgo, más que cualquier otro fondo.

Nacido en Sudáfrica, Botha fue reclutado por Sequoia en 2003 después de haber sido CFO de PayPal. Durante su tiempo en la firma, invirtió en compañías como YouTube, Instagram y Square, y se convirtió en el único líder de sus operaciones en EE. UU. y Europa en 2017. Puede presumir una presencia casi ininterrumpida en la Midas List desde 2007.

Sus sucesores también tienen trayectorias destacadas. Lin, actualmente en el primer lugar de la Midas List, se unió a Sequoia en 2010 y es conocido por inversiones en Airbnb, DoorDash y ahora OpenAI. Grady, quien se unió a Sequoia en 2007, ha respaldado compañías como ServiceNow, Okta y Zoom, y más recientemente a startups de IA como Harvey, Hugging Face y OpenEvidence.

Sequoia es una de las pocas firmas que ha logrado transiciones de liderazgo sin que los socios se separen para crear su propio fondo. Botha es la tercera generación que toma el mando después de Doug Leone y Michael Moritz, quienes a su vez sucedieron al fundador Don Valentine en 1997. “Mantenemos cohesión intergeneracional, siguiendo la tradición de que los antiguos stewards continúen asesorando y representando a Sequoia en juntas”, dijo Botha.

La transición actual llega mucho antes de la edad con la que sus predecesores se retiraron. Botha dijo sobre Lin y Grady: “No rehúyen conversaciones difíciles y se arremangan para construir compañías, tanto con fundadores como dentro de Sequoia”.

En un panel en TechCrunch Disrupt el 28 de octubre, Botha elogió a su ex COO Balbale y respondió preguntas sobre los comentarios de Maguire. “Internamente celebramos la diversidad de opiniones, y necesitamos gente desafiante dentro de Sequoia”, dijo. “Para ciertos fundadores, eso es atractivo, pero viene con compensaciones”.

Este artículo fue publicado originalmente en Forbes US