La empresa invirtió en Hidroituango, redes eléctricas y proyectos de acueducto y gas natural, reafirmando su papel como motor de desarrollo territorial, aunque la rentabilidad cayó 24 % interanual.
El Grupo EPM cerró el tercer trimestre del año con ingresos consolidados por $28,8 billones, un Ebitda de $8,5 billones y una utilidad neta de $2,9 billones, cifra 24 % menor frente al mismo periodo del año anterior.
En el caso de la empresa matriz, EPM Medellín, los ingresos sumaron $13 billones, con un Ebitda de $5,6 billones y una utilidad neta de $2,5 billones, lo que confirma una operación rentable, aunque presionada por menores márgenes y un entorno regulatorio complejo.
El indicador deuda/Ebitda se mantuvo en 2,98 veces para el Grupo y 3,47 para EPM, por debajo del límite contractual de 3,5, con un nivel de endeudamiento del 40 %, lo que garantiza estabilidad financiera.
Durante los primeros nueve meses del año, el conglomerado destinó $3,2 billones a proyectos de infraestructura que fortalecen la prestación de servicios públicos. Solo en Hidroituango se invirtieron $711.000 millones, y en modernización de centrales, redes eléctricas, acueductos y gas natural, más de $2,4 billones adicionales.
El valor agregado generado ascendió a $14,1 billones, con $2,2 billones transferidos al Distrito de Medellín, recursos que respaldan la inversión social en la ciudad.
