El regulador colombiano debe decidir antes de fin de mes si aprueba, rechaza o condiciona la unión entre Tigo y Movistar, en medio de advertencias sobre el riesgo de concentración y la posible afectación a la competencia en el mercado móvil.
La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de Colombia se prepara para tomar una de las decisiones más relevantes de los últimos años en el sector de telecomunicaciones: en un plazo de aproximadamente diez días deberá aprobar, rechazar o imponer condiciones a la integración entre Colombia Móvil (Tigo) y Colombia Telecomunicaciones (Movistar), en una operación que podría reconfigurar por completo el mercado móvil del país.
El proceso ha entrado en una fase crítica tras conocerse que Tigo y Movistar presentaron dos propuestas de compromisos ante la autoridad de competencia, que Forbes conoció.
En la primera, las empresas ofrecieron vender roaming nacional a operadores como Wom a un precio de 1,6 pesos por megabyte, pero la SIC respondió con reparos, al considerar insuficiente la medida. Posteriormente, los operadores redujeron la tarifa a 1,4 pesos por megabyte, buscando mejorar las condiciones del acuerdo.
De la definición del precio del roaming nacional podría depender a posibilidad real de que los operadores más pequeños puedan competir con los dos de los randes que buscan fusionarse.
La posible integración ha generado alertas en los competidores de menor escala, que consideran que la unión de los dos operadores de mayor cobertura fija y móvil concentraría una parte desproporcionada del mercado.
En una carta enviada a la superintendente Cielo Elainne Rusinque, representantes de empresas como Wom, Suma Móvil, Lov Telecomunicaciones, Velonet, Legon Telecomunicaciones, IP Technologies y Finetco solicitaron a la SIC imponer condiciones estrictas si decide autorizar la operación.
Según los firmantes, los compromisos propuestos por Tigo y Movistar no garantizan un entorno competitivo ni incentivan nuevas inversiones, al carecer de mecanismos de replicabilidad, auditoría continua y vigencia suficiente.
“Tal y como están planteados estos compromisos, con medidas débiles, que no consideran la replicabilidad efectiva ni la auditoría continua, hacen insostenible nuestra permanencia en el mercado”, señalaron los operadores en su comunicación.
Los actores alternativos advirtieron que una aprobación sin condiciones robustas podría redefinir irreversiblemente la estructura competitiva del sector, afectando la diversidad de opciones para los usuarios y los avances en reducción de la brecha digital.
“El mercado alcanzaría niveles de concentración que amenazan la viabilidad de múltiples operadores de nicho o de alcance regional, cuya presencia es fundamental para la competencia efectiva”, agrega la carta.
La decisión que tome la SIC marcará el rumbo de la industria en los próximos años. Analistas señalan que la entidad enfrenta una disyuntiva entre fortalecer la estabilidad financiera de los operadores principales y preservar la competencia en un sector estratégico para la economía digital del país.
Para los operadores pequeños, el fallo representa una oportunidad para que el regulador “promueva un marco competitivo al servicio de todos los colombianos”, garantizando acceso equitativo a la infraestructura crítica y evitando esquemas tarifarios discriminatorios.
