Esta tendencia está perjudicando a los dueños de negocios que carecen de presencia en línea, según activistas comunitarios. Oliver de la Garza, del 'Proyecto Azteca', afirmó que las ventas en un mercado de pulgas en Texas se desplomaron tras una redada del ICE en junio.
En Ironbound, un distrito de Newark con una alta población latina, Rosa Ludena trabaja en la caja registradora de la tienda de electrónica que posee desde 2003.
Detrás de ella se exhibe una pared llena de fundas para teléfonos, pero hay pocos clientes para comprarlas. El flujo de gente ha disminuido, y algunos le han comentado que temen salir de casa debido a la ola de redadas antiinmigratorias de alto perfil impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
Estas acciones —incluida una redada en una pescadería que acaparó titulares en enero, a pocas cuadras de su tienda— han provocado que la gente compre más por internet, explicó Ludena.
“En esta zona hay muchos hispanos, y tienen miedo de salir por las redadas migratorias”, dice Ludena, de 51 años, ciudadana estadounidense que emigró de Ecuador en 1999. “Si las ventas disminuyen, ¿cómo voy a pagar el alquiler?”
La administración Trump ha llevado a cabo redadas de alto perfil en todo el país: en tiendas Home Depot donde suelen congregarse los jornaleros, en estacionamientos de Walmart, en granjas de fresas y duraznos, y en una planta de baterías de Hyundai Motor.
El enfoque ampliado de la aplicación de la ley en materia de inmigración ha cambiado la rutina de algunos consumidores hispanos, y las empresas lo están notando, según entrevistas y declaraciones de dos docenas de personas, entre ellas dueños de negocios, líderes comunitarios, analistas y directores ejecutivos de empresas que cotizan en bolsa.
“El cambio hacia las compras en línea en ciertas comunidades no es sorprendente, dadas las preocupaciones sobre las políticas de inmigración cambiantes y su aplicación”, dijo Mark Mathews, economista jefe de la Federación Nacional de Minoristas.
La Casa Blanca, en respuesta a Reuters, reiteró que sus operaciones de control migratorio se centran en la lucha contra el crimen y que “hacer que las comunidades estadounidenses sean más seguras creará un entorno en el que todas las empresas puedan prosperar a largo plazo y sus clientes puedan sentirse seguros”.
La administración también ha reconocido que personas que no son delincuentes resultan detenidas en las redadas.
Comercios reportan una fuerte caída por las redadas de ICE
Esta tendencia está perjudicando a los dueños de negocios que carecen de presencia en línea, según activistas comunitarios. Oliver de la Garza, de Proyecto Azteca —una organización sin fines de lucro del sur de Texas que trabaja con inmigrantes— afirmó que las ventas en un mercado de pulgas de Alamo, Texas, se desplomaron tras una redada del ICE en junio.
Donde antes había unos 500 vendedores, ahora hay aproximadamente la mitad, indicó. “No son grandes empresas con sitios web”, señaló De la Garza. Reuters no pudo confirmar de forma independiente el alcance del impacto en el mercado de pulgas.
Algunas grandes corporaciones también lo están notando. El director ejecutivo de Heineken, Dolf van den Brink, afirmó que las ventas de la compañía en Estados Unidos se han visto afectadas, incluso las de marcas preferidas por los consumidores hispanos. En un evento para inversionistas el 23 de octubre, declaró que “la situación con la inmigración y las redadas del ICE” ha generado una gran incertidumbre entre los consumidores hispanos. La compañía no respondió a solicitudes adicionales de comentarios.
Según encuestas realizadas por la consultora de comercio minorista Kantar, los consumidores hispanos visitaron tiendas con menor frecuencia en diversas categorías. En las grandes cadenas, las visitas reportadas por compradores hispanos disminuyeron 14.7% interanual entre abril y junio, en comparación con una baja de 4.5% entre grupos no hispanos, como los compradores blancos, asiáticos y afroamericanos. En las tiendas de descuento, las visitas cayeron casi 6%, mientras que otros grupos reportaron un aumento de 3%.
Varias otras empresas de consumo, incluidas Constellation Brands y Coca-Cola, también han notado descensos en este grupo durante el año, sin hacer referencia explícita a la política de inmigración.
La encuesta de Kantar sobre consumidores no pregunta por qué los encuestados compran de una manera determinada. Sin embargo, una investigación paralela de la firma sobre los desafíos sociales y económicos que enfrentan las familias hispanas mostró que este año los hispanos reportan una disminución en su sensación de seguridad personal, y que “los cambios en la política migratoria… aumentan el miedo y la incertidumbre”, según Kantar.
Ese sentimiento también se aplica a los hispanos que residen legalmente en Estados Unidos, afirmó Julie Craig, vicepresidenta de análisis de consumidores de Kantar. “Existe el temor a ser acosados y a ser vigilados y señalados”, explicó Craig.
Sin embargo, la comunidad hispana en Estados Unidos, que representa el 19% de la población, es vasta y diversa, y los datos disponibles son demasiado limitados para extraer conclusiones definitivas sobre los hábitos de compra, según un estudio de Reuters. La encuesta nacional de Kantar consulta a unas 36,000 personas al año, de las cuales aproximadamente 7,000 son hispanas.
Trump estuvo a punto de ganar el voto hispano en 2024, un grupo tradicionalmente demócrata, pero su índice de aprobación entre los hispanos se situaba en tan solo 32% a finales de octubre, según encuestas de Reuters/Ipsos. El apoyo a su política migratoria también se ha debilitado, cayendo a 42% a finales de octubre desde 50% en febrero.
En mayo, el director ejecutivo de la cadena de ropa deportiva JD Sports, Régis Schultz, afirmó que Shoe Palace —la marca hermana de JD Sports, dirigida al público hispano y con unas 200 tiendas en EU— experimentó una fuerte caída en las visitas entre febrero y abril, lo que atribuyó a las medidas de control migratorio.
“Hemos visto una enorme caída en el tráfico, lo cual, en mi opinión, es significativo”, dijo Schultz durante la conferencia telefónica sobre los resultados de la compañía en mayo, señalando que el negocio en línea “se ha mantenido bien” en comparación.
“Es evidente el impacto de la política migratoria en Shoe Palace”, añadió. Las ventas de la unidad que incluye Shoe Palace cayeron 5.5% en el periodo de febrero a abril respecto al año anterior.
El viraje a compras en línea
Según Kantar, se prevé que el poder adquisitivo de los hispanos alcance los 2.8 billones de dólares el próximo año, aumentando más rápido que cualquier otro grupo. El porcentaje de encuestados que declararon comprar en línea llegó a 60% en el trimestre de julio a septiembre, su nivel más alto hasta la fecha.
David Swartz, analista de comercio minorista de Morningstar, afirmó que la pandemia de COVID-19 contribuyó a que las compras en línea se convirtieran en una práctica habitual. “El comercio electrónico ya venía en auge”, señaló, lo que ha beneficiado a las empresas con grandes plataformas digitales.
El flujo de clientes en Urban Eyes Vision Center, en Newark, que vende gafas y accesorios para la vista, disminuyó después de la redada en el mercado de pescado de enero, en medio de la que suele ser su temporada alta, dijo la copropietaria Valerie Bandras, de 32 años. “La gente tiene miedo de salir”, comentó.
Compras en línea favorecen a las grandes empresas
El gerente de la tienda de regalos Tien Rong, en Newark, conocido solo como Shan, informó de semanas de bajas ventas en el negocio familiar, que vende desde peluches hasta bisutería. “No podemos competir con gigantes como Walmart en precio ni en presencia en línea”, declaró. Reuters no pudo confirmar de forma independiente las cifras de ventas de ambos negocios.
Existen indicios de que las grandes tiendas sin canales digitales también se han visto afectadas. Las visitas a Ross Stores —una cadena de tiendas de descuento de tamaño mediano popular entre los compradores latinos— cayeron este año hasta mediados de julio en áreas con alta concentración hispana. Según un estudio de la firma de corretaje Gordon-Haskett, Walmart es el principal destino de los consumidores que abandonan esas tiendas.
Las ventas en línea de Walmart aumentaron 26% en el trimestre de mayo a julio respecto al año anterior, su mejor periodo primavera-verano desde la pandemia. Un portavoz de la compañía afirmó que la cadena observa que los clientes de todos los segmentos demográficos optan cada vez más por la recogida en tienda y la entrega a domicilio.
Las redadas también han alterado la inversión en tiendas físicas. El gigante de capital privado Apollo Global Management busca vender la cadena de supermercados hispanos Heritage Grocers Group, ya que el temor a las redadas migratorias debilita la demanda entre los consumidores latinos, informó Reuters el 22 de octubre citando fuentes familiarizadas con la situación.
Con información de Reuters.
Siga a Forbes Colombia desde Google News
Lea también: La Casa Blanca acusa a los demócratas de filtrar correos de Epstein para difamar a Trump
