Por primera vez, Ecopetrol superó en un 230% la meta establecida por el Instituto Great Place to Work®️ en su Índice de Ambiente Laboral. Detrás del resultado hay una estrategia silenciosa pero poderosa, una cultura basada en la confianza, la coherencia y el liderazgo humano que hoy impulsa innovación, sostenibilidad y valor empresarial.

El entorno empresarial actual es cada vez más competitivo en todas las industrias y sectores, y pocas compañías logran transformar su cultura en una verdadera ventaja estratégica. Ecopetrol, la empresa más grande de Colombia y una de las más relevantes de América Latina, lo consiguió. En 2025 alcanzó un resultado histórico al superar en un 230 % la meta del Índice de Ambiente Laboral establecida por el Instituto Great Place to Work®️, obteniendo una valoración “muy satisfactoria” y consolidando un modelo de gestión centrado en las personas como motor de valor sostenible.

El cambio no ocurrió de la noche a la mañana. Fue el resultado de una visión clara, la de construir una organización donde la confianza, la seguridad psicológica y el liderazgo con esencia sean tan importantes como la eficiencia y la rentabilidad. En Ecopetrol, los líderes han pasado de controlar a habilitar, de dirigir a inspirar, de medir resultados a acompañar procesos.

Esta transformación cultural ha generado efectos tangibles. Los indicadores de Compromiso (77 puntos) y Vínculo (84 puntos) alcanzaron niveles sobresalientes, mientras que el 90 % de las personas trabajadoras recomendarían la empresa como un gran lugar para trabajar. Pero más allá de las cifras, el verdadero logro está en el nivel de cohesión, confianza y orgullo que se respira dentro de la organización.

La Riqueza Humana y el Liderazgo con Esencia son hoy los pilares de esta nueva etapa de la compañía. Ambos promueven un liderazgo basado en la conexión con el propósito, desarrollo del talento y la movilización de la estrategia como fuente de innovación. En lugar de estructuras rígidas, Ecopetrol apuesta por ecosistemas colaborativos donde las ideas fluyen, se construye colectivamente y se aprende del error.

El resultado: una empresa más ágil, más humana y sostenible.

En el contexto de la transición energética justa, esta cultura se ha convertido en un activo intangible que habilita la transformación del Grupo Ecopetrol en un conglomerado multienergético. La compañía no solo avanza hacia nuevas fuentes de energía más limpias, sino que lo hace apoyada en una mentalidad abierta al cambio, capaz de equilibrar propósito y rentabilidad.

“Una organización que confía en su gente, multiplica su capacidad de innovar”, señalan desde la empresa. Esa confianza ha sido clave para atraer y retener talento, fortalecer la reputación y consolidar una cultura de desempeño sostenible que se traduce en resultados concretos.

Ecopetrol demuestra que la cultura no es un factor blando, sino un pilar estratégico que genera valor. Su experiencia confirma que, en el nuevo paradigma empresarial, la competitividad nace tanto de la tecnología como de la humanidad. Desde Ecopetrol recalcan que, al final, la energía más poderosa no proviene de los recursos naturales, sino de las personas que creen, confían y se comprometen con transformar el futuro.