La capital de Antioquia apuesta por una agenda que pone a la innovación en el centro, enfocándose en mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Tres apuestas clave enmarcan este proyecto: Medellín Emprende, Creemos en el Talento y Ciudad de Negocios. El alcalde Federico Gutiérrez explica cómo busca convertir a la ciudad en hub de empleo e inversión.
En menos de cinco años 92 millones de empleos desaparecerán, pero surgirán 170 millones de nuevos, según el Informe sobre el Futuro del Empleo 2025 del Foro Económico Mundial. La cifra viene con advertencia, que la mitad de los trabajadores actuales necesitarán adaptarse bajo una mirada STEAM para mantener su empleabilidad.
El FEM agrega que no bastará con competencias tecnológicas, se necesitan habilidades humanas como el pensamiento crítico, y su llamado más urgente es a la acción colectiva en los sectores público, privado y educativo para hacerle frente a la brecha de competencias y crear ciudades realmente competitivas en el futuro, desde hoy.
Parece que ese es el modelo de ciudad que persigue Medellín, la ciudad que aprendió a construir confianza ahora quiere competir en la liga de los distritos globales, pero sin olvidar que cada decisión pública debe sentirse en la vida cotidiana, en el empleo, la movilidad y la seguridad. “Nuestra visión es que Medellín sea un distrito competitivo y global, pero, sobre todo, una ciudad donde la innovación se traduzca en bienestar y calidad de vida”, dice Federico Gutiérrez, alcalde de la ciudad en entrevista con Forbes Colombia.
La hoja de ruta que persigue la capital de Antioquia tiene tres apuestas fáciles de nombrar y exigentes de ejecutar. Medellín Emprende, que fortalece el tejido empresarial desde la base; Creemos en el Talento, que acelera la formación en inglés, habilidades digitales y vocaciones STEAM; y Ciudad de Negocios, que atrae inversión, turismo y grandes eventos para convertir la dinámica global en oportunidades locales. La estrategia se despliega en 21 Centros de Emprendimiento y Empleo y una oferta de desarrollo empresarial que acompaña ideas en todas sus etapas.
No es casualidad que Medellín sea el único Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia. Esa condición obliga a jugar a la altura de las tendencias globales y dio origen al Plan Decenal de CTI con cuatro frentes, sostenibilidad ambiental, transformación digital, desarrollo social y humano, y desarrollo económico. La ciudad, además, creó un Fondo Distrital de CTI para financiar proyectos estratégicos.
Para que una estrategia funcione no basta con investigación y desarrollo, se necesita confianza. El actual gobierno recompuso la relación con el sector privado, ‘ordenó la casa’ y volvió a alinear la triple hélice entre lo público, lo privado y la sociedad civil. “El desarrollo no lo hace un gobierno solo, se logra con confianza mutua, visión compartida y resultados concretos”, resume Gutiérrez.
El ecosistema de innovación tiene su corazón en Ruta N. Desde allí la ciudad conecta con el mundo a través de FutuMed, la primera Zona de Tratamiento Especial del país para pilotear proyectos de CTI, y del Centro para la Cuarta Revolución Industrial (C4IR), en alianza con el Foro Económico Mundial, único en español dentro de la red global. Se suman agendas de GovTech y SmartCities y programas como Startia, Medellín VC y Medellín Next.
El talento es la otra mitad de la ecuación. La meta de la ciudad es formar a más de 50.000 personas en IA, inglés y tecnologías emergentes. Con Amazon Web Services nació Estud-IA, que capacitará a 30.000 personas en IA y nube hasta 2027; y la alianza de Ruta N y el C4IR Medellín logrará que unas 10.000 personas se formen en IA y Google Cloud.
“En Medellín creemos que la mejor política social es la generación de empleo, por eso la Oficina Pública de Empleo acerca oportunidades a barrios y corregimientos, con énfasis en mujeres y jóvenes. Así como todo el apoyo a los emprendedores buscan hacer de Medellín su centro de operaciones”, insiste el alcalde.
Capital Semilla destinó en 2025 $900 millones para 60 ideas en pre-incubación e incubación, y la Ruta del Emprendimiento acompañará a 4.000 emprendedores. En paralelo, más de 150 inversionistas se han formado en capital emprendedor y hay más de 400 startups de base científica y tecnológica identificadas.
Los primeros resultados ya se ven. Medellín fue reconocido por Startupblink como el ecosistema de emprendimiento con mayor crecimiento en Suramérica y, según el DANE, el Área Metropolitana registró 7,3 % de desempleo en mayo–julio de 2025, la menor tasa entre las principales ciudades.
Según el Índice de Competitividad de Ciudades, publicado por el Consejo Privado De Competitividad y Score-Universidad Del Rosario, el Área Metropolitana es la segunda ciudad del país con mejor entorno para los negocios, ocupa el primer puesto en concentración en el sector secundario y participación de medianas y grandes empresas, y es la tercera en densidad empresarial.
Esto no es casual, Medellín y Antioquia forman el segundo conglomerado empresarial del país, aquí operan 173 de las compañías más grandes, responsables del 21 % de los activos y del 29 % de las utilidades. Entre enero y julio de 2025 se crearon 19.335 nuevas empresas y, en el primer semestre, las exportaciones crecieron 20,2 % frente al 1,6 % nacional.
La atracción de inversión completa el cuadro. En 2024, la ACI Medellín gestionó 18 proyectos de inversión extranjera directa por más de USD 168 millones en tecnología, energía y economía creativa. “Con el inicio de Puerto Antioquia, y más conectividad aérea, Medellín se consolida como nodo logístico estratégico para el país. Queremos que la ciudad sea reconocida no solo por atraer inversión, sino porque convierte la innovación en empleos de calidad, productividad y confianza ciudadana”, dice Gutiérrez.
La ecuación para que Medellín vuelva a ser un territorio confiable, donde florecen los negocios, y para que la gente viva mejor, está planteada. Ahora, la competitividad se defiende con proyectos que cruzan innovación y territorio, clústeres que empujan la sofisticación productiva, compras públicas de innovación, y un Estado más digital que reduzca trámites para el ciudadano y la empresa.
De eso se trata la acción colectiva, de conectar presupuestos y metas para que la innovación salga de los planeamientos como el Plan Decenal de CTI y el Fondo Distrital, o de los laboratorios y llegue al barrio para transformar ciudades.
“Nuestra ventaja está en el talento, la coordinación público-privada y la decisión de convertir la innovación en valor compartido. La mayor oportunidad de crecimiento económico de Medellín está en nuestra gente y en la confianza que hemos recuperado para que el sector privado siga generando empleo y competitividad”, finaliza el alcalde Federico Gutiérrez.
