La actriz y modelo paisa consolida su faceta emprendedora en Estados Unidos con The Rider, un desarrollo inmobiliario millonario que abre oportunidades de inversión para colombianos en Miami.

Lina Cardona, reconocida actriz, modelo y emprendedora paisa, regresa al panorama colombiano desde un nuevo escenario, el mundo empresarial. Tras una sólida trayectoria en televisión en producciones como La Reina del Flow, La Ley del Corazón o El man es Germán, la artista ha construido en Estados Unidos una apuesta por el sector inmobiliario. La más reciente, The Rider, una oportunidad de inversión respaldada por el éxito que ha tenido en Miami.

Su historia en el emprendimiento no es nueva. Aunque para muchos su carrera ha estado ligada al entretenimiento, Cardona se formó en finanzas, relaciones internacionales y administración de empresas. Esa base académica, combinada con su curiosidad por los negocios, la llevó a construir proyectos paralelos incluso durante sus años más activos en la actuación. “Siempre he sido inquieta por los negocios. Me gusta ver posibilidades que no solo impacten mi economía, sino también la de otras personas”, cuenta.

Su llegada a Estados Unidos hace cinco años marcó un punto de inflexión. Allí, como muchos migrantes, enfrentó los desafíos de empezar de cero. “Creemos que en Estados Unidos uno va a recibir mucho dinero muy rápido, pero no es así. Me tocó trabajar duro, incluso monté una empresa de limpieza antes de dar con el camino que realmente me apasionaba”, recuerda. Esa búsqueda la llevó a incursionar en el real estate, un sector donde encontró la posibilidad de combinar su visión empresarial con su capacidad para comunicar y conectar con las personas.

El giro no fue sencillo. “Sentía que le estaba siendo infiel a la actuación”, confiesa. Pero su éxito llegó de la mano de un componente clave, la confianza. Su presencia mediática, sumada a una vocación genuina por acompañar a otros, le permitió construir una reputación sólida en un mercado altamente competitivo. “La gente sentía que podía confiar en mí. En un sector donde muchos han tenido malas experiencias, yo quería ofrecer transparencia, asesoría y acompañamiento real”.

Esa filosofía es la base de The Rider, el proyecto que hoy impulsa desde Miami y que busca abrir espacio a inversionistas colombianos. Ubicado en la intersección de tres de los barrios más dinámicos de la ciudad, Wynwood, Edgewater y Midtown, The Rider combina ubicación estratégica, diseño y un enfoque en rentas cortas, uno de los segmentos más rentables del mercado inmobiliario estadounidense. Con doce pisos y 146 unidades, el edificio destaca por su diseño temático inspirado en la cultura motociclista, con detalles artísticos que lo diferencian de otras propuestas.

“El proyecto no es solo un edificio, es una experiencia. Tiene arte en cada espacio, una estética tipo rock and roll y un concepto que conecta con quienes buscan estilo y funcionalidad” afirma Cardona.  Uno de sus mayores atractivos es el Toy Box, un espacio donde los residentes pueden elegir entre distintas motocicletas, desde una Vespa hasta una Harley-Davidson para recorrer la ciudad, un valor agregado que refuerza su identidad innovadora.

Más allá del diseño, The Rider se destaca por ofrecer flexibilidad y rentabilidad. Sus unidades permiten rentas de corto plazo sin restricciones, lo que incrementa su potencial de retorno en una ciudad que recibe más de mil nuevos residentes al día y mantiene una ocupación turística superior al 80%. “Además de la ubicación, el proyecto ofrece una ventaja importante: no tiene limitaciones de días mínimos para alquiler. Eso lo convierte en una inversión ideal para quienes buscan flujo constante”, explica.

La desarrolladora detrás del proyecto es Rilea Group, con más de cuatro décadas de trayectoria y responsable de construcciones emblemáticas en Miami y Nueva York. A ello se suma el respaldo de One Sotheby’s International Realty, una de las firmas inmobiliarias más reconocidas del mundo, que apoya la gestión comercial de Cardona. “Quería trabajar con los mejores. Cuando empecé, soñaba con ser parte de una gran compañía, y hoy tener el respaldo de Sotheby’s les da tranquilidad a mis clientes”, comenta.

Una de las principales barreras que busca derribar con esta iniciativa es la percepción de que invertir en Estados Unidos es inaccesible. Cardona explica que no se requieren grandes capitales iniciales, “los inversionistas pueden entrar con un 30 o 40 % del valor total del proyecto, y existen estructuras de pago flexibles entre dos y tres años, incluso pago en criptomonedas. Es más real de lo que muchos piensan”. Además, su equipo acompaña a cada cliente en el proceso legal, financiero y logístico, desde la apertura de cuentas hasta la asesoría en temas migratorios y de crédito hipotecario.

En Colombia, Lina busca consolidar una comunidad de inversionistas que vean en el real estate una vía de crecimiento patrimonial y estabilidad en dólares. “Quiero ser un puente entre los colombianos y las oportunidades que existen afuera. No se trata solo de vender propiedades, sino de enseñarles a invertir con propósito”, afirma.

Esa visión la posiciona como una nueva voz del emprendimiento colombiano en el exterior, una figura que combina talento artístico, disciplina empresarial e inspirar a otros. “La actuación me dio la capacidad de comunicar, pero el emprendimiento me ha permitido transformar vidas. Hoy quiero que más personas se atrevan a invertir y a creer que también pueden hacerlo”.