Olímpica proyecta utilidad neta cercana a $80.000 millones en 2025 mientras se ubica como el primer retail colombiano con sello ESG Oro de Icontec, impulsando energía solar, compras directas al campo y programas sociales en regiones vulnerables.

Olímpica, una de las mayores cadenas de retail de Colombia, prevé cerrar 2025 con una utilidad neta cercana a $80.000 millones después de impuestos, frente a alrededor de $63.000 millones el año pasado, al tiempo que entra en la carrera de la sostenibilidad, con iniciativas de energía solar, compras directas a agricultores y programas sociales en las regiones más vulnerables del país.

“Creemos que vamos a crecer a doble dígito. Es decir, el año pasado dimos aproximadamente $63.000 millones y este año deberíamos estar en $80.000 millones después de impuestos”, dijo José Manuel Carbonell, presidente de Olímpica, en entrevista con Forbes. El ejecutivo anticipa también mejoras en el margen de EBITDA, el margen operacional y la utilidad neta.

El crecimiento llega en un momento de cambios para la compañía con sede en Barranquilla. Fundada como una pequeña botica hace 72 años, en 2024 se convirtió en la decimoséptima mayor compañía por ingresos de Colombia y hoy opera 416 puntos de venta en 121 municipios y 21 departamentos, con capital 100% colombiano y una de las plantas de empleo más relevantes del país.

En paralelo al desempeño financiero, Olímpica, qué compite con tiendas como Éxito, Carulla, D1 y Ara, fue reconocida por Icontec con el Sello de Sostenibilidad ESG Verified, Categoría Oro, y se convirtió en el primer retail colombiano en obtener esta distinción.

El sello es el resultado de un proceso de varios años en el que la compañía pasó de iniciativas dispersas a un Modelo de Sostenibilidad formal, alineado con su estrategia de negocio.

“Con orgullo y gratitud recibimos el Sello de Sostenibilidad ESG, Categoría Oro. Este galardón honra el legado de nuestros fundadores, quienes con visión, trabajo, compromiso y talento crearon una pequeña botica, que luego de 72 años de vida empresarial, en 2024 se convirtió en la decimoséptima mayor compañía por ingresos de Colombia, con la firme convicción de continuar generando oportunidades, bienestar y progreso en el país”, dijo Carbonell.

El proceso inició con una pre-evaluación de Icontec en las tres dimensiones ESG (ambiental, social y de gobernanza) en la que Olímpica salió mejor de lo esperado. A partir de las recomendaciones, el equipo directivo ajustó y aceleró la estrategia, que luego fue presentada y ratificada por la junta directiva. Una segunda valoración, a finales de octubre, confirmó un “súper puntaje” que abrió la puerta a la categoría Oro.

“Esto nos ha disparado mucho más en cuanto a la importancia de este tema. Que no es moda, así como no es hoy en día la inteligencia artificial; son cosas que llegaron para quedarse”, recalcó el presidente de Olímpica.

En lo ambiental, el foco está puesto en eficiencia energética y mitigación del cambio climático. Desde 2018, Olímpica ha instalado paneles solares en 172 puntos de venta, incluidos algunos centros de distribución, lo que significa que el 41,35% de sus 416 tiendas operan hoy con energía solar.

Según la compañía, esta transición ha permitido sustituir más de 90 GWh de energía convencional por fuentes limpias, reduciendo su huella de carbono y contribuyendo a una operación “más consciente, limpia y eficiente”. Carbonell sostiene que Olímpica es el retailer con más paneles solares en sus puntos de venta, aunque reconoce que no todos los inmuebles son aptos por restricciones de infraestructura o sombreados que limitan la generación solar.

En el frente social, Olímpica ha fortalecido alianzas con terceros para escalar su impacto. En conjunto con la Red de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO), ha donado más de 4.800 toneladas de productos en los últimos ocho años, beneficiando a miles de familias.

La empresa también trabaja con UNICEF Colombia en departamentos como La Guajira, Chocó, Vichada, Guainía y Arauca. En estas regiones se han tamizado más de 10.112 niños y niñas menores de cinco años, detectando tempranamente 454 casos en riesgo de desnutrición o con desnutrición, para brindar tratamiento oportuno y seguimiento especializado.

La sostenibilidad social y económica se entrelaza con el modelo de abastecimiento. De acuerdo con Carbonell, hoy el 92% de los proveedores de Olímpica son nacionales. Más del 90% de las frutas y verduras que se venden en sus tiendas se compran en Colombia y, de ese monto, el 60% se adquiere directamente a agricultores.

La cadena ha montado centros de acopio y esquemas de compra en origen para reducir intermediarios, mejorar el ingreso de los productores y tener mayor control sobre la calidad de los perecederos. La eliminación de eslabones intermedios también busca contener el desperdicio y ofrecer precios más competitivos al consumidor final.

“Eso apunta no solo a mejorar el ingreso medio de nuestros agricultores, sino también a tener más calidad y precios todavía más competitivos”, explicó el presidente de la compañía.

Icontec también verificó que la gobernanza de la empresa se soporta en un gobierno corporativo robusto, una cultura ética sólida y mecanismos de control de riesgos. Olímpica cuenta con código de ética, códigos de conducta estrictos y un Comité de Auditoría y Riesgo, una figura usual en empresas listadas que el grupo decidió aplicar también en su estructura privada.

Carbonell no solo preside Olímpica, sino también la holding Compañía de Inversiones Olímpica, que controla la cadena de retail y en asocio con Olímpica maneja negocios como el banco Serfinanza, empaques transparentes y empresas de granos y cereales, entre otros. Ese andamiaje corporativo fue uno de los puntos valorados en la certificación.

En el frente de expansión, Olímpica inauguró recientemente su tienda número 416 en Chapinero Alto, en Bogotá, y se prepara para abrir la 417 en la Calle 95 con Carrera 11, también en la capital. Las restricciones urbanísticas, los altos precios del suelo y las particularidades del tráfico hacen que cada local sea una apuesta calculada, pero la compañía destaca que los procesos de permisos y montaje se han agilizado y hoy puede abrir una tienda en cerca de 120 días desde la obtención de licencias.

Olímpica quiere ahora desarrollar marca propia sostenible, apoyada en su red de proveedores nacionales, las compras directas al campo y la expansión de energía solar en sus tiendas.