Avalon Sports, una empresa colombiana de marketing deportivo, está detrás de grandes acuerdos con marcas que han firmado equipos como el Real Madrid, el PSG o el Manchester City. Ya tienen oficinas en Bogotá y Miami y se preparan para nuevas aperturas en Madrid y Abu Dhabi en 2026. ¿Cómo lograron su éxito?
Lo que parecía una renuncia al sueño de su vida terminó convirtiéndose para Deiver Montes en su propia historia de éxito. Este bogotano de 32 años, se dedicó desde los 7 años a formarse para ser futbolista. Al principio como una forma de mantenerse ocupado, pero cuando los 13 años un cazatalentos lo llevó a Argentina para probarse en clubes de ese país, se dio cuenta que ese sería su futuro. A esa edad ingresó al River Plate y fue compañero de estrellas como Falcao García, pero en 2020, tras una lesión de ligamento cruzado y varios vaivenes en equipos de Argentina, Estados Unidos y Europa, terminó renunciando a ese sueño para construir uno desde cero.
“Salí de Argentina cuando tenía 20 años, después de haber vivido sin mi familia por siete años, dedicándome 100% al deporte. Mi representante me llevó a Europa, a un equipo de Frankfurt, y a los tres meses me rompí el ligamento cruzado. El club me dio la posibilidad de irme a recuperar en Estados Unidos y me fui. Ese viaje fue el que me cambió la visión del deporte y de paso la vida”, recuerda en conversación con Forbes.
Como futbolista, Montes venía de momentos difíciles. El descenso del River Plate por primera vez en la historia, una mala experiencia en el Chacarita Juniors, en donde estuvo en calidad de préstamo, su llegada a Alemania con dificultades de idioma, y ahora su lesión. Pero ese momento le estaba abriendo puertas que aún no conocía. “Llegué a Estados Unidos y me di cuenta de la exposición comercial que tenían allá los jugadores de la NFL. Veía a los jugadores en comerciales con marcas gigantes, que nunca había visto en Europa o en Latinoamérica y entendí que esa podía ser una oportunidad para mí si el fútbol finalmente no avanzaba”.
Pasó un año recuperándose de su lesión en un centro de entrenamiento en Búfalo, al norte de Nueva York, en el que también se entrenaban jugadores de la NFL. “Hice muchos amigos y aprendí a entender su deporte. Ellos se burlaban de mí porque era muy pequeño para el fútbol americano y yo me burlaba de ellos porque no tenían las condiciones para jugar nuestro fútbol, el real”, recuerda entre risas.
Cuando volvió a Europa su club decidió enviarlo en préstamo a un equipo en Estados Unidos, a inicios de 2020, y creyendo que esta sería su oportunidad de retomar su carrera, aceptó. Un par de meses después el mundo entero se paralizó por la pandemia del Covid-19. “Dejamos de entrenar, se hablaba de empezar a cancelar contratos, estaba lejos de mi familia y ahí ya sabía que debía tomar una decisión. El problema es que cuando sales del fútbol los espacios de transición, al menos en ese momento, eran reducidos. En mi cabeza o seguía jugando fútbol o tenía que irme a trabajar a un restaurante”.

Aunque la apuesta era riesgosa, ese año renunció a su carrera como futbolista. Al principio, creyendo que había desperdiciado toda su vida haciendo algo que no le había dado los frutos que esperaba y por supuesto, teniendo todas las opiniones en contra. Pero también, convencido de que su siguiente paso sería en ese negocio que había descubierto alrededor del marketing deportivo. “Lo único que tenía eran los contactos de los jugadores con los que había trabajado y mi idea de negocio, que era explotar la marca de los jugadores”, dice. Empezó llamando a Jordan Poyer, su amigo y jugador de la NFL que actualmente juega en los Buffalo Bills. Lo citó en un café y le propuso manejar su imagen a cambio de nada, solo para probar si el negocio funcionaba. “Él fue el primer jugador que firmé y actualmente seguimos teniéndolo dentro de nuestros representados”, confirma.
Cuando tuvo el sí llamó a su amigo Brian Molina -en Colombia-, quien hoy es director creativo de la compañía, y empíricamente empezaron el negocio moviendo las redes sociales de Poyer, publicando imágenes antes de cada juego, y enviándoles correos a todas las marcas afines a la NFL buscando colaboraciones. “Al principio todo se hacía por canje, nos enviaban productos y cosas para que él los usara, pero a nivel local empezamos a hacernos conocidos y los negocios fueron llegando”.
Ese primer cliente fue un éxito y de a poco el nombre de Deiver Montes, el colombiano que hacía negocios con las marcas, se popularizó en los vestidores de la NFL. “En ese momento Avalon era un trabajo que yo hacía como freelancer. No había estructura, todo se cobraba con cuentas de cobro y como todo me llegaba a mi cuenta personal los impuestos empezaron a ser muy grandes”, recuerda.
La marca Avalon Sports fue registrada oficialmente en Estados Unidos y Montes empezó a construir su equipo entre Colombia y ese país. Para ese momento, en el primer año de la compañía, no solo tenía firmados a 10 jugadores de la NFL, sino que los clubes empezaron a buscarlo de manera directa para que les llevara negocios. Dentro de sus clientes estaban Buffalo Bills, New York Jets, entre otros. Eso escaló el negocio a un nuevo nivel.
Ver oportunidades donde otros no las ven
A finales de 2021, por temas impositivos, la empresa se mudó a Miami y el mundo del fútbol le volvió a tocar la puerta. “Mi exrepresentante tenía contactos con el jugador francés Blaise Matuidi, que fue campeón del mundo, jugó en PSG muchos años, ganó el mundial en el 2018 en Rusia, y se había retirado justo un par de meses antes y se había mudado a Miami. Él me propuso que trasladara eso que estaba haciendo en la NFL al fútbol y me dio una primera propuesta, que fue trabajar con Neymar”.
Pasó de no tener a ningún futbolista en su portafolio, a firmar a Neymar como el primero de ellos. A inicios del 2022 cerró su primer negocio mundial para Neymar, con Amazon y consolidó esa como su entrada oficial al mundo del fútbol, o mejor, el regreso al deporte del que pensó que no iba a volver a ser parte. Neymar, que en ese momento jugaba en el PSG le abrió las puertas del fútbol en Europa. Con él llegaron otras figuras como Rodrygo y Vinicius Junior, y se sumaron equipos a su portafolio como el PSG, el Real Madrid, el Manchester City y recientemente el Atlético de Madrid.

“Pero a finales del 2022, mientras crecíamos en Europa, la gente pensaba que éramos una empresa gringa y empiezo a cuestionarme cómo Colombia podría entrar en la ecuación. Así que decidimos abrir una oficina en Colombia”, comenta. En enero de 2023 abrió oficialmente su oficina en Bogotá y además mudó su residencia para esa ciudad. Aunque había cerrado negocios millonarios, dice, en el país tuvo que empezar de ceros, porque en muchos casos los clientes no entendían qué era lo que su empresa hacía.
“Fue difícil, tuvimos que tocar muchas puertas. En ese camino le debo mucho a Juan Fernando Quintero, que además es mi amigo hace mucho tiempo, porque nos permitió firmarlo. Trabajar con él nos permitió darle una cara al proyecto Avalon en Colombia con el que la gente podía conectar realmente con lo que hacíamos. En este proceso hemos logrado grandes acuerdos como uno con Mazda, marca de la que se convirtió en uno de sus primeros embajadores en el país, o con empresas como Bavaria. Desde ya puedo anticipar que de cara al 2026 y con el Mundial de la Fifa en medio, Juanfer será uno de los jugadores con mayor exposición mediática y comercial, porque cerramos con muchas marcas”, cuenta.
Ese mismo año sumó una nueva línea de negocio, la de deportes y entretenimiento. Esta, dice, le llegó por casualidad y supo leer la oportunidad. “El Real Madrid acababa de ganar la Champions y se hace viral un video de Rodrygo en el bus del club cantando una canción de Myke Towers. Yo estaba en Bogotá y me llamó Warner Music para pedirme que juntáramos a Myke y a Rodrygo. Al día siguiente tomé el primer vuelo a Madrid, armamos todo y logramos hacer el encuentro. Creamos los contenidos, los grabamos juntos, hicimos todo el despliegue digital”.
La colaboración terminó convirtiéndose en una manera orgánica de promociona la canción, que ascendió del top 50 al top 20, y generó impactos positivos a nivel de marca para el cantante y el futbolista. Después de eso, Avalon ha estado detrás de colaboraciones con cantantes como Maluma, J Balvin, y más recientemente con Blessd, que se convirtió en el primer colombiano en hacer la canción oficial del PSG para el Mundial de Clubes. “Esta negociación, para que podamos dimensionar su impacto, ponía a Blessd a competir contra nombres como The Weeknd, Post Malone y Drake. Estuvimos más de seis meses trabajando en ella”.
Su historia, dice es la nuestra de que aunque es difícil tomar riesgos, y la mayoría siempre apuesta por lo ‘seguro’, cuando uno se lanza a lo nuevo puede encontrar éxito. ” A mí muchas cosas me han salido mal, pero las que me salen bien, son muy buenas. Siento que el problema es que no nos atrevemos a soñar tan alto y damos por sentado, sin intentarlo, que vamos a fracasar”.
En 2026 la compañía se prepara para abrir dos nuevas oficinas, una en Madrid y otra en Abu Dhabi. Además, será la agencia encargada de la activación oficial de la final del Mundial en New Jersey, así como de grandes colaboraciones con jugadores y clubes que aún no revelan. “Para mí lo más emocionante de todos esos logros es que se sepa que ocurren desde Colombia y con talento colombiano”, concluye.
Lea también: Salón del Automóvil 2025 cerró con grandes anuncios para el país y más de 14.000 carros reservados
