El tercer informe de Infraestructura A Fondo evidencia un rezago en 2025: el avance físico promedio (37%) está 15 puntos bajo la meta oficial (52%).
El tercer informe trimestral de Infraestructura A Fondo, elaborado por la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), enciende las alarmas sobre la ejecución de obras aeroportuarias a cargo de la Aerocivil en 2025.
El seguimiento a 56 proyectos del Plan de Acción de la Aerocivil (vigencia 2025), con corte al 30 de septiembre, revela que más del 50% de las iniciativas (51%) no alcanzan el 40% de ejecución física, mientras el avance promedio general es de 37%, 15 puntos por debajo de la meta oficial programada, que para ese momento era del 52%.
La disparidad entre lo planeado y lo construido —insiste la CCI— da cuenta de fallas de planeación, cuellos de botella administrativos y un desfase crítico entre el gasto y el avance real de las pistas, plataformas y edificios auxiliares.
El documento también evalúa la estrategia Aeropuertos para los Servicios Aéreos Esenciales (ASAES), que buscaba mejorar 14 aeródromos mediante intervenciones en pistas de aterrizaje, plataformas de estacionamiento, calles de rodaje, cerramientos y edificios complementarios.
A la fecha del análisis, solo 6 de los 14 aeródromos del programa cuentan con contratos activos o en ejecución, por un monto cercano a $377.019 millones. No obstante, el avance físico promedio de estas 6 obras no supera el 2%, pese a que el 50% de los recursos ya han sido desembolsados o comprometidos, lo que refleja un desfase entre la ejecución presupuestal y el progreso tangible de la infraestructura.
Los 8 aeródromos restantes muestran rezagos severos: 2 están en proceso de inclusión en un Conpes de importancia estratégica y 6 no registran acciones de contratación ni licitaciones en curso.
La CCI clasifica 53 de los 56 contratos activos en cinco rangos de avance. Los más críticos son los proyectos en rojo, con avances entre el 0% y el 10%, concentrando $1,01 billones del total de inversión.
Aquí aparecen iniciativas de alto impacto como el Aeropuerto del Café y las obras en Camilo Daza (Cúcuta), Palonegro (Bucaramanga) y San Luis (Ipiales). Le sigue el bloque naranja ($232.325 millones, 11%-40%), que incluye Pitalito, Barrancabermeja, Yopal, San Andrés, Providencia y Leticia.
Los avances intermedios en amarillo (41%-70%) representan 14% del total, con $152.749 millones, donde sobresalen Golfo de Morrosquillo, El Edén (Armenia), Alfonso López Pumarejo (Valledupar).
En verde oscuro (71%-95%, $43.573 millones) se ubican Antonio Nariño (Pasto), Popayán y Almirante Padilla (Riohacha), con avances cercanos a la recta final. Finalmente, verde claro (96%-100%, $4.457 millones) agrupa contratos ya completados relativo a mantenimiento del lado tierra en Buenaventura y José María Córdova (Rionegro).
El análisis concluye que una dinámica contractual activa no garantiza infraestructura física en marcha, afectando la conectividad regional, la competitividad de las industrias locales y la economía de territorios apartados
