La ministra de Comercio, Diana Marcela Morales, presentó en el Gran Foro Economía y Negocios de Forbes Colombia 2025 la visión del Gobierno para integrar la economía popular a la reindustrialización y destacó cifras de crecimiento, formalización e inversión en el país.
El Gran Foro Economía y Negocios de Forbes Colombia 2025 abrió con un mensaje contundente sobre el rumbo económico del país y el rol central que juegan los territorios en la transformación productiva. La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, fue la encargada de presentar la hoja de ruta del Gobierno, enfocada en una reindustrialización basada en conocimiento, valor agregado y una integración activa de la economía popular.
La ministra enfatizó que el país enfrenta el reto de corregir una exclusión estructural que por décadas dejó por fuera del sistema financiero y de los mercados formales a millones de productores. En su visión, defender la economía popular no significa romantizar la informalidad, sino reconocerla como un componente esencial del tejido productivo que ha sostenido comunidades enteras: barrios, municipios y territorios rurales que han construido capacidades con poco acceso a instrumentos modernos de productividad.
En su intervención, Morales destacó los avances más significativos de la política pública orientada a integrar a estas unidades productivas en un ecosistema económico más robusto. Por primera vez, miles de negocios de pequeña escala accedieron a líneas de crédito formal mediante el trabajo conjunto con Bancóldex, el Fondo Nacional de Garantías, Finagro e Impulsa Colombia. En total, 870.896 unidades productivas han logrado financiamiento legítimo, una cifra que multiplica por ocho la meta establecida en el Plan Nacional de Desarrollo.
La ministra subrayó que el crédito por sí solo no transforma economías; es la combinación con conocimiento, asistencia técnica y mejora productiva lo que crea capacidades duraderas. Gracias a programas impulsados por Impulsa Colombia y otras entidades estatales, más del 50 % de las unidades productivas acompañadas se han formalizado o integrado como proveedores industriales, un indicador que, según Morales, demuestra que la política económica no crea dependencias, sino autonomía productiva.
Un componente clave de esta nueva arquitectura industrial es la red de 77 centros ZASCA de reindustrialización instalados en 26 departamentos. Estos centros de tecnología y diseño han beneficiado a más de 11.500 personas y 922 unidades productivas, democratizando el acceso a maquinaria, laboratorios, formación especializada y herramientas de innovación que antes estaban concentradas en pocas regiones.
La ministra también destacó los avances en encadenamientos productivos: mipymes y unidades de economía popular ya participan como proveedores en sectores como movilidad eléctrica, agroindustria avanzada, manufactura especializada, salud y aeronáutica. Según Morales, esto marca el fin de un modelo fragmentado y el inicio de un sistema interconectado que amplía la diversidad y competitividad industrial del país.
Otro hito relevante es la inclusión, por primera vez, de la economía popular en los contratos de zonas francas. Citó el caso de Palmaseca como ejemplo de un gran instrumento industrial que incorpora compromisos verificables con productores locales, fortaleciendo el vínculo entre la gran industria y los territorios.
La ministra respaldó su mensaje con cifras del comportamiento económico reciente. Al cierre de septiembre de 2025, el crecimiento acumulado del PIB fue de 2,8%, frente al 1,2% en el mismo periodo de 2024. El tercer trimestre mostró un desempeño sobresaliente en administración pública, comercio, transporte y manufactura. El consumo de los hogares creció 4,2%, en coherencia con el aumento de registros mercantiles de mipymes y micronegocios y la reducción del desempleo y la informalidad.
Morales concluyó que Colombia no está eligiendo entre industria y economía popular, sino construyendo una industria más fuerte al incorporar la inteligencia económica de los territorios. Y cerró con una afirmación contundente: la economía colombiana está creciendo más que la de Canadá, España, Corea del Sur, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia. El país, dijo, avanza en un camino de transformación productiva que busca dignificar el trabajo y expandir las capacidades de su gente.
