El país suma una nueva ola de proyectos hoteleros de capital extranjero en medio de un mercado turístico en expansión.
Según la Balanza de Pagos del Banco de la República, la inversión extranjera directa en actividades relacionadas con comercio, restaurantes y hoteles alcanzó alrededor de US$13.554 millones en la última década. De este total, US$5.327 millones corresponden al período 2022-junio 2025, evidenciando un incremento en el flujo de capitales hacia esta industria.
Los resultados, se explican por la llegada al país de nuevas marcas y proyectos, en un contexto de crecimiento del turismo y diversificación de destinos en todo el país. Para Carmen Caballero, presidenta de ProColombia, este dinamismo es una señal inequívoca de las optimas condiciones competitivas, los destinos diversos y la alta demanda turística que ofrece el país a los inversionistas:
“Cada nuevo proyecto hotelero con capital extranjero no solo amplía la oferta de alojamiento, sino que también genera empleo, impulsa encadenamientos productivos en las regiones y contribuye a consolidar a ‘El País de la Belleza’ como un referente turístico en América Latina”.
Algo es seguro, la dinámica de inversión extranjera en el sector hotelero deja nuevos movimientos este 2025. Uno de ellos provino de Aria Hotels, grupo con base en Grecia, que decidió avanzar con un segundo proyecto en Colombia. Se trata de Aria Maria, un alojamiento boutique que funcionará en una casona del siglo XVIII en el centro histórico de Cartagena, un tipo de intervención que vuelve a poner sobre la mesa el interés de los inversionistas por espacios patrimoniales en zonas de alto flujo turístico.
Wyndham Hotels & Resorts también amplió su presencia en el país con dos desarrollos anunciados este año, el primero, bajo la marca Dazzler, en Armenia y otro proyecto en Barranquilla. Ambos responden a la demanda creciente en corredores donde el turismo corporativo convive con un flujo estable de viajeros vacacionales.
Accor, por su parte, ajustó su hoja de ruta para 2025–2026 con al menos seis nuevas aperturas previstas en varias ciudades del país, entre ellas Bogotá, Medellín, Montería, Armenia y Cartagena. Las marcas involucradas (que van desde opciones económicas hasta propuestas orientadas al estilo de vida urbano) muestran cómo los operadores globales combinan inversión externa con alianzas locales para ampliar su red en mercados en consolidación.
Otra cadena presente en la agenda de expansión es Faranda Hotels & Resorts, de origen español, que prepara nuevas aperturas y procesos de modernización en ciudades como Cartagena y Cúcuta. Su estrategia busca aumentar su capacidad en regiones donde la recuperación del turismo internacional y la reactivación aérea están impulsando nuevas necesidades de alojamiento.
Y por su parte, el mercado corporativo también registra movimientos relevantes. En Medellín avanza un proyecto conjunto entre Rivana Business Park y Marriott International para incorporar un hotel bajo la marca Marriott en un complejo empresarial de gran escala. A esto se suma la renovación del tradicional Hotel Tequendama en Bogotá, que pasará a operar como Four Points by Sheraton, una señal del interés de los grupos globales por reposicionar activos históricos y alinearlos con estándares internacionales.
El conjunto de anuncios sugiere que Colombia gana terreno como destino para la expansión hotelera internacional, apoyada en una mayor conectividad, una oferta turística más variada y un marco regulatorio que, por ahora, mantiene condiciones propicias para invertir.
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