En panel moderado por José Caparroso, líderes tecnológicos advierten que las empresas deben pasar de los pilotos a transformaciones de fondo
La inteligencia artificial está lejos de ser solo una moda, pero su verdadero retorno sigue siendo esquivo para la mayoría de compañías.
Esa fue una de las principales conclusiones del panel “Más allá del bombo: ¿dónde está generando retorno la IA?”, moderado por José Caparroso, editor general de Forbes Colombia, en el que participaron Germán Borromei, gerente general de Oracle para Colombia y Ecuador; Catalina Manrique, country manager de SAP Colombia; y Daniel Saldarriaga, country manager de AWS para Colombia, en el Foro de Economía y Negocios 2025 de Forbes Colombia.
Saldarriaga destacó que, aunque “más del 90% de las empresas en Colombia está haciendo cosas con IA”, gran parte de los proyectos sigue concentrada en productividad básica, sin conexión con los flujos centrales del negocio. “El 95% dice que no ve retorno. La pregunta es: ¿qué está haciendo ese otro 5%? Las empresas que están integrando IA en la operación son las que están viendo resultados”, afirmó.
Citó el caso de Amazon.com, donde el tráfico generado por agentes de IA durante Prime Day creció 3.300% interanual.
Para Manrique, el principal cuello de botella está en los datos. “La condición sine qua non para tener una inteligencia artificial empresarial potente es una gestión de datos sólida y procesos fuertes”, dijo. Señaló que áreas como finanzas ya muestran beneficios cuantificables, mencionando el caso del Cirque du Soleil, que redujo tiempos de gestión de facturas en 93% mediante un agente capaz de interpretar correos en múltiples idiomas.
Borromei, de Oracle, aseguró que la adopción ya es masiva: “El 79% de las organizaciones encuestadas por PwC está adoptando IA y el 66% ya ve resultados medibles”. Pero insistió en que el reto es pensar en la tecnología como palanca de reinvención. “No es solo eliminar tareas repetitivas; es repensar el modelo de negocio y hacerlo más competitivo”, dijo. Según McKinsey, recordó, la IA aportará más de US$5 billones al PIB global.




Los panelistas coincidieron en la necesidad de canalizar la “curiosidad” de los equipos, incluso cuando usan herramientas no autorizadas, fenómeno que Borromei describió como Shadow AI.
Para Manrique, el camino pasa por “permitir jugar”, crear entornos seguros de experimentación y establecer métricas simples que muestren avances.
Saldarriaga añadió que la adopción seguirá la lógica de la “Ley de Martec”: primero los usuarios, después las empresas y finalmente las regulaciones. “La curiosidad se infiltra como el agua; hay que canalizarla”, dijo.
El papel de los proveedores también está cambiando. “Las organizaciones nos piden convertirnos en socios de negocio”, señaló Borromei, explicando que los clientes buscan asesoría para identificar casos de uso, escoger modelos de lenguaje y replicar agentes ya probados en su industria.
Saldarriaga advirtió que no existe “un modelo que sea el mejor para todo” y recomendó no “casarse en pañales” con ninguna tecnología ante la velocidad del mercado.
Manrique, por su parte, abogó por estrategias abiertas que permitan flexibilidad ante la avalancha de nuevas soluciones.
De cara a los próximos meses, los tres ejecutivos prevén que la mayor ola de retornos vendrá de los agentes autónomos. “Las organizaciones se van a reorganizar basadas en agentes”, dijo Saldarriaga, anticipando la llegada del Agentic Web y la integración entre IA virtual y sistemas físicos, especialmente en manufactura.
Manrique añadió que la IA que aprende de las operaciones empezará a predecir resultados de negocio y que el impacto laboral será creciente.
Borromei citó casos en salud que podrían salvar miles de vidas mediante diagnósticos acelerados gracias a IA combinada con secuenciación genética.
El panel cerró con un mensaje de cooperación. “Colombia tiene talento y recursos para ser un hub de inteligencia artificial. Tenemos que invertir juntos en este país”, dijo Saldarriaga. Manrique y Borromei coincidieron.
Caparroso concluyó señalando el momento en que tres competidores del mercado “se encuentran del mismo lado” para impulsar la adopción de la tecnología en la región.
