El cineasta Joachim Trier indaga sobre la complejidad de las relaciones familiares y la soledad en Sentimental Values, película premiada en el Festival de Cannes.

Mi padre es una persona muy difícil”, responde Nora, cuando otra actriz la cuestiona, sentadas en un teatro vacío, acerca de por qué no quiso interpretar el papel que le ofrece su progenitor para preparar su gran regreso al cine. “Es alguien con quien no puedo hablar”, agrega, con un tono de desilusión.

Así se llega a uno de los momentos más reveladores de Sentimental Values, de Joachim Trier, el filme que no sólo ganó el Grand Prix en el Festival de Cannes 2025, sino también su lugar en la terna a Mejor Película Internacional en los premios Oscar del próximo año.

La confrontación entre padre e hija se convierte en el tema central del filme que indaga sobre la complejidad de las relaciones familiares. Para ello, Trier recurre a un mundo que le es cercano, el del séptimo arte, al tener como protagonistas a una actriz y un director de cine. “Lo hice, quizá, porque es algo que conozco muy bien”, dice, esbozando una sonrisa ante el cuestionamiento de Forbes Life, el único medio en México que pudo entrevistarlo en exclusiva.

Joachim Trier
Foto: Christian Belgaux

El aclamado director danés-noruego presenta, así, una conmovedora exploración de los recuerdos y el poder reconciliador del arte. “Es una historia, principalmente, sobre la vida familiar, y sobre esas cosas de las que no hablamos”, agrega. Desde su mirada profunda e incisiva, el entrevistado asegura que vivimos una época en la que las pantallas y las redes sociales no nos han ayudado a acercarnos. “No existe necesariamente ese aspecto complejo ni esa frecuencia de presencia cuando nos comunicamos con tanta rapidez y de manera tan fragmentada”.

MUNDOS DESOLADOS

Tal como en sus cintas anteriores (The Worst Person in the World, Oslo, August 31st Louder Than Bombs), el creador recurre a personajes con inclinaciones artísticas. En esta ocasión, su intención es evidenciar que, al ser personas creativas, creen comunicarse con claridad, aunque, irónicamente, no es así. “Hay humor y tristeza en eso; es lo que quise mostrar”.

Joachim Trier reconoce que no se le da bien crear personajes y, sobre todo, juzgarlos. Desde su visión, si toman decisiones malas o equivocadas, lo que más le interesa es comprender sus motivaciones, más que convertirlos en personas malvadas.

Así sucede con Gustav Borg (interpretado por el multipremiado actor Stellan Skarsgård), el distanciado padre de Nora (Renate Reinsve), un antiguo director de cine que planea su regreso a lo grande con un guion basado en su familia.

Sentimental Values
Foto: Kasper Tuxen

Para comprender al personaje, JoachimTrier comenta que un padre adulto complicado también es un niño lastimado. “Para entender a una persona, se debe tener en cuenta de dónde viene […] Entonces, es interesante darnos cuenta del contexto de ese tipo de hombres que no tienen un lenguaje emocional, porque quizá también vienen de un lugar que les duele”.

MIRAR HACIA ADELANTE

A través de estas indagaciones y de la constante búsqueda de las personas en su intento por estrechar un sentimiento de cohesión con quienes están a su alrededor, la película construye una fuerte narrativa que deambula por la confusión del aislamiento, la soledad y la reconciliación.

Ello ocurre con el regreso de Gustav a la vida de Nora (y de su hermana menor, Agnes) para ofrecerle el papel principal de la película que planea. Ella lo rechaza de inmediato, y eso genera tensas dinámicas familiares, ahora más complejas, cuando los tres personajes se ven obligados a afrontar su pasado.

“Hay una gran cita del filósofo danés Søren Kierkegaard, quien dijo que sólo podemos entender la vida mirando hacia atrás, pero nos vemos obligados a vivirla hacia adelante”, remarca Joachim Trier, quien no repara al comentar que las tensas relaciones entre los hijos adultos y sus progenitores son parte de la naturaleza humana. Asegura que, cuando las personas intentan reconciliarse antes del fallecimiento de sus padres, se dan cuenta de que es necesario aceptar lo que fue y lo que no fue. “Esto intenta transmitir la película”.

 Joachim Trier
Foto: Kasper Tuxen

Para ello, su director recurre a un ritmo semilento, donde pareciera que no sucede nada. Así, el espectador puede tomarse el tiempo para reflexionar sobre la historia que está viendo. “No necesariamente quiero entretenerlos [ni] llevarlos a un punto de movimiento e implicación, pero sí deseo crear un escenario que deje espacio para que el público interprete, de modo que no tenga que obtener todas las respuestas. Creo que ésa es la forma más atractiva de ver películas”, menciona Trier respecto a Sentimental Value, filme que llegará a las salas de cine de Latinoamérica el 25 de diciembre de 2025, con la distribución de MUBI.

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