El restaurante se ha posicionado como uno de los 100 mejores de la región, demostrando que puede ser referente de alta cocina y sostenibilidad.

La gastronomía también es ejemplo de sostenibilidad en Colombia. En el norte de Bogotá, en una ubicación remota a la movida escena gastronómica de la ciudad, se encuentra un restaurante que se forjó con un ADN impreso en su propuesta culinaria.

Oda no solo consiguió clasificar nuevamente entre los mejores restaurantes de Latinoamérica, en la posición número 76, también obtuvo la distinción como el más sostenible de la región en Latin America’s 50 Best Restaurants 2025.

Liderado por la chef Natalia Cocomá, el restaurante se ha convertido en un referente de gastronomía sostenible, diferenciándose por múltiples reconocimientos y certificaciones, entre ellas el Sello de Negocio Verde y el certificado Food Made Good.

Para Juliane Caillouette Noble, directora general de The Sustainable Restaurant Association, entidad que entrega el reconocimiento junto a 50 Best, destacó el proceso de abastecimiento de Oda, que describió como un proceso con enfoque consciente y diligente, que contempla una rigurosa evaluación y aprobación de proveedores. A partir de este, hoy cuenta con una red articulada de huertas urbanas, productores locales y proyectos liderados por mujeres.

A través de su cocina, Oda tiene la misión de preservar, promover y visibilizar la biodiversidad de Colombia. Cada plato es cuidadosamente pensado para aprovechar al máximo los ingredientes, integrando la mayor cantidad posible de ellos en las distintas preparaciones; de esta manera han evitado más de 5 toneladas de residuos aprovechables.

Sumado a ello, han logrado un aprovechamiento superior al 80% en materiales como vidrio, papel y cartón y más del 70% de los residuos generados de materia orgánica son compostados mediante su red de aliados locales.

En el frente de investigación han establecido alianzas estratégicas, una de las más recientes fue junto al Jardín Botánico de Bogotá, para el cultivo de especies ancestrales que promueven la biodiversidad urbana.

ODA trabaja actualmente con una red trazable de productores rurales y urbanos bajo criterios de agricultura regenerativa, buenas prácticas laborales y comercio justo. El 75% de sus proveedores son micro y pequeños agricultores, impactando económicamente a más de 400 familias.

“Ser sostenibles nos ha permitido innovar desde el origen, reinterpretar lo local y reducir nuestro impacto ambiental sin sacrificar la experiencia”, afirma el equipo creativo de Oda.

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