Con el cortometraje Lamento, Gaby Moreno —respaldada por un sólido equipo de realizadores— da vida a una historia íntima que explora la melancolía de dejar el país de origen, el valor de la memoria y la esperanza.

Lo que más impulsa a Gaby Moreno es dar voz a las historias de los inmigrantes: “En un país como Estados Unidos, donde el tema es tan complejo, me parece esencial mostrar la humanidad detrás de cada persona. La migración ha sido parte de nuestra historia desde siempre, y por eso quiero seguir celebrando las metas, los logros y todo lo que han tenido que dejar atrás quienes se han marchado de su país para salir adelante”, afirma con convicción la cantautora guatemalteca ganadora del Grammy.

Sus palabras responden a la pregunta de Forbes Life sobre los significados que entraña Lamento, el cortometraje que acompaña su más reciente sencillo homónimo y que ha recibido reconocimientos en festivales como el Indie Short Fest, los Europe Music Video Awards y Venice Shorts Film Awards.

Estremecedores flashbacks anteceden la escena poderosa que marca el comienzo del cortometraje: aquella en donde vemos a Gaby Moreno en su apartamento vacío mirando, con cierta nostalgia, el difuso horizonte del barrio de Hollywood, en Los Ángeles, la ciudad en donde ha vivido las últimas dos décadas.

Se mudó a los 19 años con el firme propósito de estudiar música y construir una carrera artística. Y lo logró. Ha lanzado nueve álbumes, ganó dos Latin Grammy y se ha consolidado como una de las voces más aclamadas tanto en Estados Unidos como en Latinoamérica. Su música ha encontrado eco en el cine y la televisión. En 2023 fue nominada al Emmy por su canción para la serie Parks and Recreation.

Aunque siente un profundo afecto por la ciudad que la recibió, su vínculo emocional con Guatemala sigue intacto. “Para mí es muy importante estar siempre cercana a mi familia”, dice, destacando los valores que marcaron su infancia, como la solidaridad.

“El apartamento vacío funciona como metáfora: no importa a dónde te lleve la vida, ni cuán lejos llegues, siempre hay un sentimiento de vacío”, explica Diego Contreras, director del filme, protagonizado por Gaby Moreno y el actor de ascendencia guatemalteca Tony Revolori (The French Dispatch, El Gran Hotel Budapest, Spider-Man).

Gaby Moreno ha lanzado nueve álbumes. En 2024 recibió su primer Grammy por X Mí (Vol. 1) y ha sido nominada por proyectos como Alegoría (2023) e Illusion (2017). FOTOS: © Stills de Lamento

Contreras también emigró a Los Ángeles tras alcanzar la mayoría de edad. Entre sus memorias, rescató imágenes de su niñez en el balneario Turicentro Likin, y trazó una analogía entre la erosión del lugar y la pérdida de los recuerdos con el paso del tiempo. Allí, donde solía vacacionar con su familia, solo permanecen las estructuras devastadas por el embate del océano Pacífico.

Gaby también guarda memorias similares de los días que pasó en una casa que sus padres alquilaban cerca, otrora vibrante y hoy casi en ruinas. “Pasé muchos fines de semana allí, construyendo recuerdos hermosos de otra vida: una vida más simple, una vida preciosa con mi familia unida, que realmente atesoro”, cuenta la también productora musical.

Declaración de vida

La película, que transita entre el sci-fi y el realismo con efectos CGI, muestra a Gaby en un viaje emocional hacia ese sitio de su infancia, ahora al borde de la desaparición. La acompaña un pescador local, interpretado por Revolori, y una presencia misteriosa: una roca de obsidiana flotante llamada Finitor, equipada con una lente 3D que puede capturar y preservar el alma, los recuerdos y la esencia de lo que fue.

“Es una forma de decir que tu país siempre permanece en tu corazón, que puedes llevarlo con orgullo hacia el futuro. Nunca debemos olvidar quiénes somos. Hay un detalle interesante en la parte final del filme: una imagen tridimensional del balneario reconstruido sobre el piano de Gaby. Ese piano representa la importancia de creer en uno mismo, de recuperar nuestros recuerdos y de atrevernos a soñar”, detalla Contreras, también responsable del videoclip Luna de Xelajú, que contó con la actuación de Oscar Isaac.

Para Gaby Moreno, Lamento es una alegoría del viaje de los inmigrantes y refugiados del mundo, de “aquellos que luchan por una mejor vida” y una reflexión sobre cómo hacer frente a los desafíos sin renunciar a la esperanza.

La producción de Lamento tomó tres años debido a su complejidad y a los retos logísticos de grabar en likin al que sólo se accede tras un viaje en lancha entre manglares. FOTOS: © Stills de Lamento

Ella sabe que la esperanza se cimienta en la unión de esfuerzos. Es Embajadora de Buena Voluntad del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y con su labor contribuye a mejorar las condiciones de vida de niños de su natal Guatemala.

“Hace algunos meses tuve la oportunidad de visitar áreas rurales del país, ir a las escuelas y ver hasta dónde está llegando el apoyo para que niñas y niños tengan todo lo necesario para aprender, y los padres de familia tengan acceso a todo lo que necesitan saber sobre una buena alimentación”, comenta.

El rodaje de la cita en el antiguo turicentro, en la Costa Grande, también le permitió convivir con la comunidad, sentir su disposición de ayudar y alimentarse de la energía que caracteriza a Guatemala:

“Claro que es un país dolido, golpeado por tanta corrupción, por la pobreza y la violencia, pero que al final tiene a su gente que es luchadora y que hace todo por seguir adelante”. Esto la inspira a generar cambios, abrir oportunidades para que las nuevas generaciones vivan plenamente y sueñen en grande.

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