El fin del aporte estatal al Crédito-Beca abrió un cruce de cifras entre el Gobierno y Colfuturo sobre el alcance y la distribución del programa.

La decisión del Gobierno Nacional de poner fin a dos décadas de financiación al Programa Crédito Beca de Colfuturo abrió un debate sobre el modelo de acceso a la formación de alto nivel en el exterior. Mientras el Ejecutivo sostiene que se trata de una corrección a un esquema que habría beneficiado de forma desproporcionada a los estratos más altos, Colfuturo y sectores académicos y empresariales advierten sobre el impacto de retirar el respaldo estatal al que ha sido el principal programa de becas para estudios de posgrado internacionales en América Latina.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación sustentó la medida con cifras del informe Colfuturo 2024. De acuerdo con estos datos, solo el 9% de los créditos legalizados bajo el modelo Crédito-Beca correspondió a beneficiarios de los estratos 1 y 2, mientras que cerca del 70% se concentró en los estratos 4, 5 y 6. Para el Gobierno, esta distribución refleja una barrera estructural de acceso.

“No se cerraron oportunidades. Se corrigió un modelo excluyente para que la formación de alto nivel deje de ser un privilegio y se convierta en una posibilidad real para más regiones y más colombianos”, señaló el ministerio en redes sociales.

Por su parte, el presidente Gustavo Petro respaldó esta lectura y cuestionó el enfoque crediticio del programa. Según el mandatario, el 74% de los recursos se destinó a personas de estratos altos, que representan una fracción minoritaria de la población juvenil del país. En su argumento, el jefe de estado sostuvo que el endeudamiento limita el acceso efectivo a la educación avanzada y comparó el modelo colombiano con políticas de formación internacional financiadas directamente por el estado en otros países.

En línea con esta visión, el Gobierno anunció que busca llegar a 10.000 becas anuales completamente financiadas, sin intermediación crediticia, con prioridad para estudiantes de estratos 1, 2 y 3 y de regiones históricamente subrepresentadas. El ministro de Educación, Daniel Rojas, afirmó que el nuevo esquema permitirá una asignación más eficiente de los recursos públicos.

En paralelo, MinCiencias presentó los lineamientos del programa que reemplazará al esquema Crédito-Beca. El nuevo modelo no contempla créditos ni intereses, cubre hasta cuatro años de formación, incluye matrícula, sostenimiento y recursos para investigación, elimina la exigencia de codeudores y prioriza a estudiantes de estratos 1, 2 y 3.

“Hoy, la Formación de Alto Nivel deja de ser una apuesta individual con riesgo financiero y se convierte en una inversión pública en el talento científico de Colombia”, señaló el ministerio.

La respuesta de Colfuturo

Colfuturo rechazó la caracterización oficial del programa y defendió su impacto histórico. Su director ejecutivo, Jerónimo Castro, señaló que desde el inicio de la cooperación con el Estado se han apoyado 16.800 personas, con una inversión total de US$618 millones, de los cuales el 53% fue aportado por la fundación y el 47% por el Gobierno Nacional.

Respecto a la distribución por estratos, Colfuturo argumentó que el diagrama que circuló “distorsiona la información” y que, gracias a su escala, “la participación de los beneficiarios está mayoritariamente concentrada en estratos medios”, una distribución similar a la del pregrado en Colombia.

La institución destacó que más de 3.000 colombianos han realizado doctorados en prestigiosas universidades internacionales bajo este esquema. “La palabra que mejor describe a Colfuturo es transparencia”, afirmó Castro, defendiendo que la selección se basa en meritocracia y excelencia académica.

La eliminación del respaldo estatal marca el fin de una política que operó durante dos décadas. En adelante, la formación de alto nivel en el exterior dependerá de la ejecución del nuevo programa gubernamental y de la capacidad de Colfuturo para mantener su operación sin financiación pública.

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