La norma desmonta un beneficio creado en 2013 y argumenta que la remuneración de los congresistas es “desproporcionada” frente al ingreso promedio del país.

El Gobierno expidió el Decreto 0030 del 19 de enero de 2026, con el que derogó el Decreto 2170 de 2013 que había creado una prima especial de servicios para los congresistas (senadores y representantes a la Cámara), equivalente a $16’914.540 mensuales.

La decisión elimina uno de los tres componentes que integran la remuneración mensual de los legisladores. El Ejecutivo aclaró que esta prima especial no es la misma prima de servicios que reciben los trabajadores formales en Colombia, la cual se mantiene vigente y corresponde a un salario mensual al año.

El decreto establece que la medida no es retroactiva, por lo que el beneficio se mantiene para los actuales congresistas. Su aplicación comenzará a partir del 20 de julio de 2026, cuando se instale el nuevo Congreso que será elegido en las votaciones del 8 de marzo.

La prima especial de servicios fue incorporada en 2013 al régimen salarial del Congreso previsto en la Ley 4 de 1992, sustituyendo las primas de localización, vivienda y salud. También constituía factor salarial para liquidar la prima de servicios y la prima de Navidad.

En la exposición de motivos, el Gobierno argumentó que la evolución del marco constitucional y fiscal hace necesario ajustar el régimen remuneratorio para mantener coherencia con criterios de sostenibilidad fiscal, racionalidad del gasto, transparencia y equidad. La norma afirma que la remuneración de los congresistas resulta “desproporcionada” frente al ingreso promedio del país y a la realidad económica, lo que —según el texto— dificulta el cierre de brechas planteado en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026.

El presidente, Gustavo Petro, defendió la medida en su cuenta de X y sostuvo que es “justo” reducir el salario del Congreso, en línea con el debate sobre los niveles de remuneración legislativa en Colombia.