La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología de nicho en América Latina. Hoy, más de la mitad de la población de la región ya utiliza algún tipo de herramienta basada en IA, una adopción que avanza a un ritmo superior al promedio global y que comienza a redefinir la relación entre consumidores, empresas y gobierno.
Las cifras confirman la magnitud del fenómeno, ya que acuerdo con Bain & Company, el 65% de los consumidores latinoamericanos utiliza inteligencia artificial, con niveles relevantes en países como Colombia (59%) y Perú (57%). La adopción es liderada por las generaciones más jóvenes: la Generación Z alcanza un 62%, seguida por los millennials con 57%.
Otros estudios refuerzan esta tendencia. La encuesta Digital Consumer Insights de Omdia señala que el 76% de los usuarios en Brasil y el 70% en México afirma utilizar ChatGPT u otros servicios de IA generativa, superando el promedio global del 66%. Estos datos posicionan a América Latina como uno de los mercados con mayor apertura al uso cotidiano de estas tecnologías.
No obstante, el avance no está exento de fricciones. Aunque los consumidores perciben a la IA como una aliada funcional, la confianza emocional sigue siendo limitada. El 44% de los latinoamericanos manifiesta preocupación por la posible difusión de información falsa; el 38% teme que la IA impacte negativamente en el empleo, y el 35% reconoce no sentirse aún preparado para usarla de forma plena.
En términos de uso, la inteligencia artificial se ha integrado principalmente en actividades del día a día. Una encuesta de Google e Ipsos en Brasil, Chile y México revela que la IA se utiliza para entretenimiento (80%), educación o apoyo escolar (73%), proyectos personales (74%) y apoyo en el trabajo (78%). Este patrón refleja una adopción pragmática, centrada en eficiencia y productividad.
La IA también comienza a emerger como fuente de información, aunque todavía de forma marginal. Según el LatAm Journalism Review, solo el 6% de los latinoamericanos accede a noticias mediante herramientas de inteligencia artificial, principalmente a través de chatbots como ChatGPT, lo que indica un amplio margen de crecimiento, pero también desafíos en materia de credibilidad.
Inteligencia artificial, con acento latino
En el terreno del marketing, la aceptación es más selectiva. Un estudio de YouGov en México muestra que ciertos usos generan resistencia: el 53 % de los consumidores se siente incómodo con embajadores virtuales; el 48 % rechaza que los mensajes publicitarios sean escritos por IA, y el 46 % desaprueba que esta tecnología elija imágenes de producto o canales de distribución. El mensaje para las marcas es claro: la IA es bienvenida como apoyo, no como sustituto de la autenticidad y el talento humano.
Más allá del consumo, surgen iniciativas enfocadas en el español, el portugués y lenguas indígenas, que buscan hacer la tecnología más accesible y relevante. Un caso emblemático es Latam-GPT, un proyecto regional orientado a desarrollar un modelo de IA capaz de comprender la diversidad lingüística de América Latina, con planes para integrar idiomas como el rapa nui y el mapudungún en aplicaciones educativas y asistentes virtuales.
Los gobiernos también se han sumado a esta agenda. Perú fue pionero al promulgar la Ley N.° 31814, que establece principios para un uso ético, responsable y sostenible de la inteligencia artificial. En paralelo, países como Colombia y México avanzan en marcos de gobernanza que buscan fomentar la innovación sin descuidar la protección de datos y los derechos fundamentales.
La IA ya se aplica en sectores estratégicos como agricultura, fintech y banca, salud y educación. Sin embargo, el reto estructural persiste: la escasez de talento especializado limita la creación de soluciones propias y escalables. Aunque muchas organizaciones han incorporado IA en sus operaciones, solo alrededor del 5 % logra traducir su adopción en un impacto estratégico real.
Este artículo fue publicado originalmente en Forbes México
Lea también: La fiebre del oro de los centros de datos con inteligencia artificial está dejando atrás a los propietarios
