Alcaldía y Superindustria advierten sanciones por cancelaciones y cobros excesivos en plataformas de renta corta durante el evento musical
La Alcaldía de Medellín abrió investigaciones por presuntos abusos en los precios de alojamiento turístico durante los conciertos de Bad Bunny, previstos entre el 22 y el 24 de enero en el Estadio Atanasio Girardot, luego de múltiples denuncias por cancelaciones de reservas y cobros considerados desproporcionados.
El alcalde Federico Gutiérrez afirmó que la ciudad espera la llegada de más de 100.000 personas provenientes de otras regiones del país y del exterior, lo que representa un impulso para la economía local, pero advirtió que no se permitirá la especulación.
“Hay algunas denuncias frente a temas de plataformas de arriendo, que habrían cancelado reservas de hace meses para cobrar cifras exorbitantes, por encima de 10 veces más de lo pactado”, señaló el mandatario, quien confirmó que sostuvo conversaciones con el representante de Airbnb para América Latina para que la empresa investigue los casos y adopte sanciones, incluida la expulsión de anfitriones de la plataforma.
Gutiérrez indicó que la Alcaldía habilitó canales para recibir denuncias ciudadanas, entre ellos una línea de WhatsApp y el correo oficial de atención al ciudadano, mientras se esperan resultados preliminares de las investigaciones, que serán presentados en una rueda de prensa.
Las quejas también motivaron un pronunciamiento de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), que advirtió a los prestadores de servicios de alojamiento turístico que estas conductas pueden derivar en sanciones de hasta 2.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes.
En un comunicado, la entidad recordó que, en caso de incumplimiento de una reserva, el prestador está obligado, a elección del consumidor, a ofrecer un servicio de igual calidad o a reembolsar o compensar el valor pactado.
Las denuncias se han multiplicado en redes sociales. Usuarios reportaron alojamientos ofertados por valores superiores a los 98 millones de pesos por varios días de estadía, así como apartamentos de una sola habitación publicados por más de 25 millones de pesos por una noche. Otros casos señalan que, a pocos días del evento, los anfitriones cancelaron reservas previamente confirmadas para volver a publicar los inmuebles a precios más altos.
El concejal de Medellín Andrés Tobón pidió a los afectados contactarlo directamente para acompañar los procesos de denuncia y buscar sanciones contra los responsables.
A un día del inicio del primero de los conciertos, en plataformas de hospedaje aún se observan ofertas con precios cercanos a los 10 millones de pesos por dos noches de estadía.
La SIC reiteró que este tipo de prácticas pueden constituir infracciones graves al régimen de protección al consumidor, mientras la administración local insistió en la necesidad de proteger el turismo sin afectar la confianza de quienes visitan la ciudad.
