Incendios forestales y tormentas severas explican un nuevo año con pérdidas aseguradas superiores a US$100.000 millones.

Las catástrofes naturales generaron pérdidas aseguradas por US$107.000 millones en 2025 a nivel global, según estimaciones del Swiss Re Institute. La cifra consolida el sexto año consecutivo por encima del umbral de US$100.000 millones y refleja el peso creciente de eventos extremos de alto impacto económico, en especial en Estados Unidos.

El país norteamericano concentró alrededor del 83% de las pérdidas aseguradas del año, con un monto cercano a US$89.000 millones. El principal factor fueron los incendios forestales registrados en Los Ángeles durante el primer trimestre, que ocasionaron pérdidas aseguradas por US$40.000 millones y se convirtieron en el evento de incendios más costoso del que se tenga registro. El informe atribuye este resultado a la combinación de sequías prolongadas, episodios de calor intenso y vientos fuertes, junto con la mayor exposición de viviendas y activos de alto valor en zonas de riesgo.

Las tormentas convectivas severas también tuvieron un papel determinante. A escala global, este tipo de eventos provocó pérdidas aseguradas por US$50.000 millones en 2025, lo que ubica al año como el tercero más costoso para este riesgo. En Estados Unidos, la actividad fue particularmente elevada durante el primer semestre, con brotes de tornados en marzo y mayo por encima del promedio histórico. En Europa, se registraron tormentas de granizo relevantes, aunque las pérdidas fueron más acotadas debido a la menor concentración de activos asegurados en las zonas afectadas.

En contraste, el impacto económico de los huracanes fue limitado. El huracán Melissa, que tocó tierra en el suroeste de Jamaica en octubre como categoría 5, fue el evento ciclónico más costoso de 2025, con pérdidas aseguradas estimadas de hasta US$2.500 millones. Pese a que la temporada del Atlántico Norte fue activa, ninguno de los huracanes impactó la costa de Estados Unidos, lo que explica el menor nivel de pérdidas asociadas a este riesgo.

Fuera de América del Norte, el sudeste asiático enfrentó inundaciones severas a finales de noviembre, especialmente en Vietnam, Tailandia e Indonesia. Las lluvias intensas, asociadas a la interacción de varios sistemas meteorológicos y a un monzón intensificado bajo condiciones de La Niña, provocaron deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas con efectos devastadores en amplias zonas.

“Estamos observando un aumento sostenido de las pérdidas derivadas de tormentas
convectivas severas. La urbanización en zonas expuestas a riesgos, el incremento del valor
de los activos, los mayores costos de construcción y factores como el envejecimiento de las
cubiertas han convertido a estas tormentas en un riesgo clave para las aseguradoras.” asegura Balz Grollimund, Head Catastrophe Perils de Swiss Re.

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