La constante evolución digital en América Latina, junto con la creciente sofisticación de las amenazas informáticas, obliga a empresas, instituciones y gobiernos a incorporar la ciberseguridad en sus infraestructuras como un eje estratégico para proteger sus inversiones y sostener la productividad, la competitividad y el crecimiento.
Aunque los riesgos asociados a amenazas, vulnerabilidades y escenarios críticos son reales, la ciberseguridad aún es subestimada por gran parte de los negocios de la región. Muchas organizaciones la siguen percibiendo como un componente optativo, al enfocarse en sus costos y en un retorno poco visible, lo que termina confinando este aspecto a un segundo plano y alejándola de su rol como elemento crítico para la continuidad y funcionalidad empresarial.
“A nivel internacional se vive un entorno geopolítico en el que las infraestructuras deben estar protegidas. Lamentablemente, muchas organizaciones no cuentan aún con niveles adecuados de seguridad, por lo que la ciberseguridad se convierte en un elemento transversal, debido a que esta garantiza fiabilidad, calidad y confianza, factores que son determinantes para atraer inversiones”, advirtió el consejero delegado y CEO de la multinacional española Indra Group, José Vicente de los Mozos.
El directivo que participó en el panel “Salto Digital en ALC: Innovación, Productividad y Nuevas Oportunidades de Inversión”, que se desarrolló durante el primer día del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por el Banco de desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en la ciudad de Panamá, sostuvo que la empresa líder en tecnología ha identificado patrones comunes que deben ser atendidos en sectores como la movilidad, el tráfico aéreo, la seguridad y la gestión de infraestructura. Considerando su atención como una urgencia digital en América Latina que debe ser priorizada para elevar la calidad de los servicios públicos y, con ello, la calidad de vida de la población.
Ante ello, destacó que el recién acuerdo firmado entre el CAF -integrado por más de 20 países miembros- e Indra Group busca promover y acelerar proyectos conjuntos orientados a la digitalización avanzada y la modernización tecnológica de los servicios públicos e infraestructuras claves en los territorios de la región.
Como ejemplo, mencionó la conectividad en zonas rurales de Latinoamérica, donde la falta de acceso digital tiene costos económicos concretos. “Cuando un ciudadano debe recorrer kilómetros para una cita médica o un trámite. Con el CAF ahora podemos realizar proyectos para combatir este tipo de situación que afecta a la región”, dijo.
La IA, acelerador de la productividad
El empresario español afirmó en el panel que la inteligencia artificial es un acelerador de productividad, siempre que se utilice con objetivos claros. “Primero necesitamos datos para tomar decisiones; luego inteligencia artificial para priorizar información; y finalmente ciberseguridad para proteger los sistemas. Si no hay protección, se genera desconfianza. Y sin confianza no hay inversiones ni digitalización sostenible”, sostuvo.

Añadió que la región tiene la oportunidad de avanzar aprendiendo de la experiencia de otras partes del mundo, evitando errores ya cometidos en procesos de digitalización acelerados. Aunque enfatizó que cada gobierno debe trabajar para que sus marcos regulatorios avancen en el proceso acorde a la realidad mundial en avance digital y nuevas tecnologías. “Las empresas no pueden hacerlo solas. El marco público-privado tiene que adaptarse para no frenar la inversión”, sostuvo.
Además, afirmó que el salto digital debe entenderse como una política de Estado con impacto económico, y que esta no solo debe basarse en modernizar tecnologías, sino apuntar hacia una colaboración público-privada, con marcos estratégicos claros, inversión y generación de empleos.
En referencia a Panamá, de los Mozos destacó que la experiencia de Indra podrá inclusive ayudar a grandes inversiones de infraestructura estratégicas como el Canal de Panamá, considerado como uno de los principales activos económicos del país.
Competencia regional y la IA
En la misma línea, el vicepresidente de Asuntos Económicos, Externos y Regulatorios de Vrio Corp, Pedro Bentancourt, consideró que la conectividad y la tecnología deben llegar a las poblaciones menos favorecidas para convertirse en verdaderos motores de transformación.
“Entendemos que la conectividad en países de A. Latina permite a empresas como Indra incorporar a las personas al sistema tecnológico. Es necesario un esfuerzo público-privado para integrar este mecanismo”, afirmó en línea con los planteamientos expuestos por de los Mozos.
Añadió que la única forma de incorporar la IA es a través de la educación, ya que existen múltiples aplicaciones de esta tecnología, que van desde el diseño hasta la recuperación y análisis de datos, y que, sin un conocimiento adecuado de las herramientas, resulta difícil aprovechar plenamente sus capacidades.
Entre tanto, la directora de Asuntos Gubernamentales y Políticas Públicas para Hispanoamérica en Google, Eleonora Rabinovich, complementó que la inteligencia artificial ya está generando impactos económicos medibles, especialmente al democratizar la capacidad analítica para pequeñas y medianas empresas y mejorar la eficiencia del sector público.
Mientras que Glória Guimarães, miembro de la Comisión de Tecnología, Innovación y Transformación Digital del Consejo de Desarrollo Económico Social Sostenible (CDESS), resaltó la importancia de incorporar una perspectiva social y de género en la transformación digital. Indicó que el acceso de las mujeres a herramientas digitales es clave para el desarrollo de proyectos productivos.

Los panelistas coincidieron en que el salto digital en América Latina exige una visión integral que combine políticas públicas, inversión, educación, inclusión y ciberseguridad, con la confianza como elemento central para acelerar la transformación tecnológica y productiva de la región.
