Colombia celebra la inclusión y diversidad a través de experiencias sensoriales pensadas para todos los viajeros, revelándose, así, como un país que late al ritmo sereno de los Andes y la calidez del Caribe.

Cerrar los ojos y dejarse guiar por los sonidos del río, el murmullo del bosque o el aroma de la tierra húmeda, es la esencia de “Navegando con Sentidos”. Esta experiencia multisensorial puede culminar con una cena en la cual, con los ojos vendados, los comensales redescubren los sabores de la cocina típica. Más que un banquete, es una lección de empatía: un recordatorio de que viajar también significa ponerse en el lugar del otro.

Esta propuesta forma parte de un ambicioso proyecto para consolidar al país como un destino diverso e inclusivo. El plan impulsa tres segmentos clave: LGBTQ+, afro y accesible. “Buscamos fortalecer una oferta auténtica y responsable con las comunidades locales”, comparte Carmen Caballero, presidenta de ProColombia. Por medio de festivales culturales, rutas gastronómicas, actividades en la naturaleza, experiencias románticas, vida nocturna vibrante y recorridos guiados por comunidades afro e indígenas, la estrategia quiere mostrar un país acogedor y profundamente humano.

Cortesía: ProColombia

La intención es proyectar un rostro renovado que se integre a la narrativa de marca país y atraiga a viajeros de mercados como Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, España o Argentina, de donde ya llegan visitantes interesados en este tipo de experiencias. El siguiente paso es claro: fortalecer la percepción internacional de Colombia como un destino inclusivo y hospitalario.

Una muestra de este compromiso fue el reciente encuentro organizado por ProColombia, que reunió a compradores de siete países con 14 exportadores nacionales que ofrecen propuestas turísticas adaptadas a públicos diversos.

Los números respaldan la propuesta. Según la ONU Turismo, en 2024 más de 1,300 millones de personas vivían con alguna discapacidad. A esto se suma el creciente número de viajeros mayores de 60 años, quienes —con o sin limitaciones de movilidad— recorren el mundo con mayor frecuencia, prefieren viajar en temporadas media o baja (suelen hacerlo acompañados) y optan por estancias más largas, según datos de TUR4all Travel.

Ante esta realidad, Colombia avanza en la adaptación de su infraestructura y oferta turística para garantizar experiencias verdaderamente accesibles. Transporte acondicionado, rutas naturales inclusivas y propuestas culturales sin barreras hacen parte de una apuesta que permite a más visitantes disfrutar, sin límites, la riqueza del destino.

Cortesía Procolombia

Diversidad abierta

La iniciativa se despliega a lo largo y ancho del país. En el segmento LGBTQ+ Medellín, el Paisaje Cultural Cafetero, Cartagena, Santa Marta, Bogotá, Villa de Leyva, Cali y el Pacífico se perfilan como espacios seguros y vibrantes. Mientras, Medellín destaca por la alegría de su Feria de las Flores y su vida nocturna diversa –comparte Carmen Caballero–; destinos como Cartagena o Santa Marta suman hermosas playas, historia y festivales internacionales que celebran la diversidad; en tanto, Cali y el Pacífico brillan con su música y cultura.

El turismo afro encuentra en lugares como Cartagena, San Andrés, Nuquí y Buenaventura, escenarios ideales para compartir a través de la gastronomía, festivales y entornos naturales únicos. “Estos destinos sobresalen por la fuerza y autenticidad de su herencia cultural y representan una oportunidad única para conectar con las raíces afrocolombianas y con comunidades que mantienen vivas sus tradiciones”, cuenta.

En accesibilidad, ciudades como Bogotá, Cartagena, así como el Eje Cafetero refuerzan la infraestructura adaptada, incluso, con señalización inclusiva y servicios especializados para personas con discapacidad o movilidad reducida. A decir de la entrevistada, “estos avances no solo permiten que todos los viajeros disfruten de una experiencia completa y segura, también reflejan el compromiso del país con un turismo verdaderamente incluyente”.

Ejemplo magnífico de ello son las rutas sonoras para personas ciegas desarrolladas en el Valle del Cauca y Antioquia, que combinan el avistamiento de aves con el reconocimiento táctil de réplicas de las especies. Antes de adentrarse en el recorrido, los viajeros pueden tocar modelos de aves y luego identificarlas por su canto, guiados por expertos.

Turismo inclusivo. Cortesía de Procolombia

Aunque ya se han implementado distintos tipos de experiencias para estos paseantes, Carmen Caballero asegura que la estrategia contempla un trabajo continuo de diseño y adaptación con la finalidad de mantener una oferta actualizada, diversa y alineada con el turismo inclusivo.

Así, Colombia se muestra al mundo con un rostro poco conocido, pero igual de cautivador que sus paisajes, ciudades que laten con energía y comunidades que comparten con orgullo sus raíces, para incitar un viaje que despierte los sentidos, en donde cada encuentro celebra la diversidad a través de caminos que invitan a vivir instantes de largo aliento.

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