En 2026, la opulencia cederá protagonismo al anhelo de una inmersión profunda en los destinos y también a la conexión humana.
Por Sheila Ramírez y Manuel Grajales
Con la Copa Mundial de Futbol acaparando los reflectores internacionales, el 2026 se proyecta como un año de consolidación para el turismo en Latinoamérica, al ser México uno de los tres países anfitriones, junto con Estados Unidos y Canadá. El encuentro deportivo espera convocar a más de 7 millones de aficionados en los estadios, además de romper un hito de audiencia, el cual podría superar los 1,600 millones de personas que seguirán el torneo por televisión y diversas plataformas digitales, con su consecuente deseo por visitar las naciones sede.
Por ello, no es de extrañar que, de acuerdo con el estudio “El viajero latinoamericano: Tendencias, prioridades y el futuro del turismo”, elaborado por Marriott International, México ocupe la primera posición entre los 10 países a nivel mundial que los viajeros planean visitar el próximo año, seguido de Brasil y Colombia.
Esta posición es reiterada por el informe “2026 Virtuoso Luxe Report”, el cual también ubica a la República Mexicana en el lugar de honor del hemisferio, acompañada por Costa Rica, Perú, Chile y Argentina. “El turismo impulsado por eventos culturales, musicales y deportivos está creciendo con fuerza en la región […] Los visitantes llegan al destino entre uno y tres días antes del evento y algunos de ellos prolongan su estancia después, lo que convierte a este segmento en motor clave para las economías locales”, sostiene Louise Bang, Chief Commercial Officer Caribbean & Latin America en Marriott International.
Bajo esta perspectiva, Forbes Life presenta el listado “Los mejores destinos turísticos de Latinoamérica en 2026”, donde, más allá de esta actividad deportiva, identifica una serie de tendencias que marcarán el rumbo de los viajes de lujo para los siguientes años.
“El turismo en la región está experimentando una transformación estructural y profunda. Después de la pandemia de Covid, los viajeros de alto poder adquisitivo han comenzado a redefinir lo que significa ‘viajar con lujo’. Hoy, el foco se ha desplazado de lo ostentoso y material hacia lo experiencial, auténtico y sostenible, donde el bienestar personal, la conexión cultural y la responsabilidad ambiental son los nuevos pilares del deseo turístico”, asegura Gastón Käufer, especialista en la industria turística y ceo de Toucan Insights.
Esta firma independiente cita datos del informe “Unlock the Future of Luxury Travel in Latin America”, elaborado por ILTM y Panrotas, al resaltar que el mercado global del turismo de lujo alcanzó los 1.38 billones de dólares en 2023 y se espera un crecimiento anual de 7.3% hasta 2031.
“Actualmente, el verdadero lujo no se mide en estrellas de hotel, sino en la capacidad de crear una experiencia tan única que se convierta en parte de tu historia personal”, agrega Paola Kramis, Chief Operation Officer de Helvetia Travel Group.
Y, aunque la personalización y el acceso siguen siendo esenciales, lo que los huéspedes realmente recuerdan es la conexión humana, subraya Shannon Knapp, presidenta y ceo The Leading Hotels of the World (LHW): “En una era de automatización, el lujo más raro sigue siendo el cuidado genuino: la calidez de ser conocido, entendido y bienvenido como individuo”.
VIAJES QUE TRANSFORMAN

De acuerdo con los especialistas, entre las tendencias que están redefiniendo a este sector resalta un auge del turismo experiencial. Para ello, se exploran sitios remotos ubicados en entornos íntimos que posibiliten disfrutar del slow travel, por medio de itinerarios más largos, con el propósito de permanecer más tiempo en cada destino para privilegiar, así, la inmersión cultural y el descanso real.
“Los viajeros de alto nivel buscan mucho más que un simple destino […] priorizan experiencias que reflejen su estilo de vida, valores y formas de entender el mundo”, resalta Sofia Suárez, directora de Producto para las Americas de Nuba, para quien es claro que, en la actualidad, este grupo de personas espera itinerarios diseñados a la medida, que incluyan un contacto local auténtico.
“The Luxury Travel Report 2025”, elaborado por Preferred Hotels & Resorts, junto con The Harris Poll, refiere que más del 90% de los viajeros encuestados considera que los mejores viajes son los que se sienten fluidos y bien diseñados, y el 84% valora más a un asesor de viaje de confianza que cualquier información en línea, por abundante que sea.
El tema de la personalización de las rutas se ha consolidado como un factor irrenunciable al demandar destinos que vayan más allá de los circuitos conocidos. Sentirse transformados por el lugar y llevarse una vivencia realmente auténtica es una tendencia que se consolida. Como resalta Ángeles Yugdar, gerente general en Latinoamérica y el Caribe para Virtuoso, al citar el estudio de la firma: “Los destinos más deseados no solamente destacan por su belleza natural o su riqueza cultural, sino por su capacidad de ofrecer experiencias transformadoras, hiper-personalizadas y emocionalmente significativas”.
MÁS ALLÁ DEL BIENESTAR
Es un hecho que, después de la recuperación tras la pandemia del coronavirus, la búsqueda por el bienestar holístico terminó por consolidarse. Sin embargo, ya no se trata simplemente de ir a un spa, sino de una verdadera intención por alcanzar un mejor estado de salud.
A decir de la ejecutiva de Helvetia, el viajero con alto poder adquisitivo invierte en calidad de vida a largo plazo; por lo que, si el destino combina la relajación tradicional con programas avanzados de bienestar, retiros de meditación, terapias bio-personalizadas o tratamientosnovedosos, será altamente atractivo para este segmento.
IMPACTO POSITIVO
Yugdar, de Virtuoso, observa que el viajero de lujo actual se inclina por experiencias sostenibles, escapadas fuera de temporada y vínculos reales con las comunidades que lo reciben. Esa búsqueda desplaza la noción tradicional de exclusividad y la convierte en sensibilidad, acceso y significado. En sus palabras: “América Latina está lista para liderar con autenticidad y visión”; consenso que comparten los especialistas aquí reunidos.
TOP10 DE LOS MEJORES DESTINOS DE LATINOAMÉRICA
Patagonia, Chile

La dualidad entre naturaleza extrema y confort es el principal atractivo de un destino que está atrayendo a los viajeros en busca de experiencias de desconexión y con mayores niveles de actividad física. Ahí, Torres del Paine destaca por su combinación de aventura y desarrollos de lodges de lujo y sostenibilidad.
Cartagena, Colombia

Si bien esta ciudad del Caribe colombiano está posicionada dentro de las rutas de viaje tradicionales de la región, en la actualidad se le considera una “estrella en ascenso”, gracias, sobre todo, a su reinvención turística, que le permite ofrecer tanto avanzadas experiencias de bienestar como de slow travel.
Río de Janeiro, Brasil

El estilo relajado, la sofisticación natural y el lujo urbano emergente mantienen a las playas brasileñas como un sitio infaltable en la ruta latinoamericana, a pesar de ser considerado un destino clásico y masificado. La oferta de lujosos hoteles boutique en zonas como Ipanema, Leblón o Gávea, confirman su atractivo irresistible.
Papagayo, Costa Rica

El país centroamericano se distingue por su excepcional oferta de aventura y conexión con la naturaleza. Sin embargo, es esta pequeña península en la costa del Pacífico de Guanacaste la que ahora atrae los reflectores al desplegar una exclusiva propuesta de hospitalidad y barefoot luxury, así como de wellness regenerativo.
Región Andina, Perú

Los viajeros están buscando paisajes imponentes, patrimonio histórico y, en general, una narrativa que los invite a la introspección y el autodescubrimiento. Por ello, una travesía cuidadosamente curada entre Cusco, el lago Titicaca y el altiplano reafirmará que el lujo se manifiesta en la conexión cultural con las comunidades locales.
Ciudad de México, México

La celebración de la Copa Mundial de Futbol 2026, así como otros encuentros deportivos y de entretenimiento, preparan a la capital del país para la llegada de un amplio flujo de turistas de alto perfil, convirtiéndola en el epicentro cultural y gastronómico de Latinoamérica.
Desierto de Atacama, Chile

El lujo silencioso, los paisajes extremos y las experiencias transformadoras encuentran un entorno ideal para ser vividos en uno de los destinos más versátiles de la región, el cual atrae distintos perfiles de turistas. Ahí, los viajes memorables se construyen en compañía de salares, dunas, géiseres y cielos infinitos.
Islas Galápagos, Ecuador

Naturaleza única, turismo de expedición, sostenibilidad y conservación, abrazados por hospitalidad de alto nivel, abanderan la propuesta de un santuario especial que ofrece aislamiento absoluto. Al mismo tiempo, da la oportunidad de disfrutar actividades meticulosamente controladas para minimizar el impacto ambiental.
Mendoza, Argentina

Los viajeros temáticos, como los enfocados en el vino o el arte, son una tendencia en crecimiento. Esta región vinícola de renombre mundial les ofrece un concepto de slow luxury premium, mientras los seduce con su intensidad emocional, cocina de autor y capacidad para celebrar la vida con lujo y elegancia.
Salar de Uyuni, Bolivia

Un destino que no puede faltar en la nueva bucket list es el salar más grande del mundo. Lejos de las rutas tradicionales, sus escenarios surrealistas combinan aventura, naturaleza extrema, experiencias exclusivas y diseño contemporáneo, así como una sensación de aislamiento privilegiado.
