Desde hace meses el bogotano Leonardo Padilla es vicepresidente global para la función de Recursos Humanos de Johnson & Johnson. A su cargo tiene la estrategia de talento y organización de más de 2.000 empleados, que impacta en más de 120.000 colaboradores. ¿Cuál es su apuesta para liderar en recursos humanos?
Desde que estaba en el colegio, Leonardo Padilla sabía a qué quería dedicarse: soñaba con ser psicólogo.
Aunque al principio ese sueño se veía entre clínicas y consultorios, pronto migró a las empresas. Hoy su carrera vive un momento cumbre. Pasó el último mes moviendo su vida, literal y metafóricamente hablando, para radicarse en el estado de Nueva Jersey, Estados Unidos, en donde están ubicadas las oficinas centrales de la multinacional de salud Johnson & Johnson.
“Llevo 13 años en la empresa”, cuenta a Forbes en una conversación telefónica. Este bogotano de 47 años fue nombrado hace seis meses vicepresidente global de Recursos Humanos para esta función de Johnson & Johnson y por eso se trasladó de Bogotá a ese país. Venía de desempeñarse como director Recursos Humanos para la función empresarial de J&J en Latinoamérica.
“Este cargo llega en un momento muy especial para la compañía, porque está sincronizado con la llegada de nuestra nueva CHRO (Chief Human Resourses Officer), Kristen Mulholland, que sucedió a Peter Fasolo después de 10 años en el rol. Ella trae su visión de un legado enorme por mantener, pero también de esa necesidad de seguir transformándonos de cara a las necesidades de los pacientes, que cambian constantemente”, cuenta.
A nivel global, su rol es el responsable de la fusión de esa visión global de recursos humanos, con la visión local de cada una de las oficinas en los 60 países en los que la compañía tiene operación. A su cargo tiene a más de 2.000 colaboradores que trabajan en recursos humanos en J&J y que impactan a 120.000 que trabajan para la compañía en todo el mundo. “Imagínate trasladar el propósito de esta empresa a millones de pacientes que atendemos a nivel global. Ese es literalmente nuestro reto”, puntualiza.
Al sector salud llegó después de explorar por industrias de todo tipo. Su carrera empezó en Grupo Andes, dedicado a la exportación de flores desde Colombia. Esa primera experiencia le enseñó lo que había detrás de la construcción de clima organizacional y cómo este genera un impacto directo en la productividad de un negocio. Luego llegó al sector financiero, en Banco de Occidente, en donde se introdujo al mundo del reclutamiento de personal. Al tiempo, dio el paso de una compañía local a una global y se sumó al equipo de Nestlé, en donde se especializó en talent management. “Esto me abrió la visión de lo que tenía que ver con el futuro del liderazgo”, comenta. Y finalmente, llegó su oportunidad en J&J.
“Al principio me cuestionaba cómo pasar de sentirme apasionado por chocolates, galletas y dulces a dispositivos médicos”, dice. Pero el ‘clic’ le llegó cuando su padre enfermó de cáncer y pasó meses entendiendo lo que hay detrás de la industria de la salud. “Él tuvo una de las cirugías más importantes de su tratamiento y Johnson & Johnson estuvo ahí con dispositivos médicos, suturas y una serie de productos que yo hasta ese momento no sabía que hacían parte de su portafolio. Tenía a la marca referenciada por productos de consumo masivo, que es una división que ya no pertenece a la compañía, y no sabía que millones de pacientes todos los días literalmente dependen de nuestros productos para mejorar su calidad de vida. Ahí fue muy fácil engancharme con el propósito de lo que hace la empresa”.
Casualmente, el área de dispositivos médicos fue por la que entró a la compañía. Allí estuvo por ocho años. Después de eso, el resto es historia.
¿Cómo construir una carrera global?
El Leonardo que se graduó de Psicología de la Universidad de La Sabana, no se imaginaba liderando a nivel global. Ese fue un sueño que fue construyendo en el camino, confirma. Durante su trayectoria, los mentores y referentes han sido claves para construir una visión de a dónde quiere llegar como líder y profesional. “Yo soy muy curioso y observador. Cuando conecto con alguien que me inspira me enfoco en aprender todo. Cómo se presenta, cómo aborda un problema, cómo plantea soluciones, cómo trata a las personas, qué tipo de preguntas hace, cómo plantea soluciones y cómo actúa bajo presión. Eso me ha ayudado a entender también hacia dónde quiero ir yo con mi liderazgo”.
Además de no parar de formarse y de aprender, que podrían ser consejos obvios para cualquier profesional que sueñe con escalar su carrera, Padilla dice que es importante elegir bien de quién aprender y sobre todo, qué hacer con ese conocimiento. Lo más importante como líder, explica, es poder trasladar el aprendizaje a los equipos, buscando que también se desarrollen y apostando por crear colaboradores incluso mejores que él mismo.
“También creo en el poder de las experiencias diversas. Esas fueron las que me abrieron el camino para aprender y conocer más. Diversidad de equipos, de roles, de empresas, de sectores, de visiones”, puntualiza.
La transformación de los RRHH
La pandemia fue el hito que cambió la forma de hacer recursos humanos, explica. Una de las lecciones más importantes para todas las empresas, sin importar su tamaño, es que la fuerza laboral cambió y esto, aunque abrió nuevas oportunidades de contratación con roles híbridos o remotos, también puso el foco en que es necesario reconfigurar la planeación estratégica del talento. “La fuerza laboral por primera vez en décadas se replanteó cuál es el tipo de liderazgo que quería, cómo las compañías se estaban adaptando a sus necesidades y cómo estaban cuidando de ellas”.
Ahora, RRHH vive otro momento cumbre: la implementación de la inteligencia artificial. Esta nueva realidad, dice, será clave en el futuro de la gestión de personas en las compañías. “Desde recursos humanos tenemos que navegar la rápida adopción de la inteligencia artificial y plantearnos cómo vamos a adaptarnos a ese cambio. Esta tecnología cambia la forma en la que las personas nos relacionamos con el trabajo y tenemos que estar listos para liderar el cambio”.
Finalmente, dice, el reto de las grandes empresas será seguir liderando el cambio desde el ‘arte de lo posible’. “Nosotros como multinacionales somos quienes tenemos más recursos y visibilidad para hacer las cosas distintas y es casi un deber apostar por hacer lo diferente para que empresas más locales tengan referentes de qué hacer y cómo hacerlo”. Padilla se refiere a iniciativas como las que ha liderado J&J en materia de RRHH como la extensión de la licencia de maternidad o la creación de una cadena de frío asegurada para madres que deben viajar por trabajo durante su periodo de lactancia.
“Una de las tendencias de talento globales que la mayoría de los CEOs está viendo es que la cultura de la organización es un impulsor del desempeño muy fuerte. Cada vez más CEOs están enfocados en seguir influenciando la cultura organizacional para tener mejores resultados. Esto desarrolla equipos más motivados, más enganchados con sus roles, más abiertos a la innovación. En esa tendencia las oficinas de recursos humanos somos clave, porque trabajamos mano a mano con la gerencia alta para seguir construyendo el camino para que esa cultura realmente conecte y la gente se sienta feliz, orgullosa y enfocada en el propósito de la empresa de la que hacen parte”.
