La compañía ya reemplazó el equipo directivo de Telefónica días después de cerrar la compra del control.

Millicom International Cellular, la compañía dueña de Tigo, comenzó a instalar su propio equipo directivo en la antigua operación de Telefónica en Colombia, pocos días después de asumir el control de la compañía que opera la marca Movistar en el país, según documentos corporativos.

La asamblea de accionistas de Colombia Telecomunicaciones (Movistar Colombia) aprobó el 6 de febrero la renovación total de la junta directiva, con la designación de siete miembros propuestos por Millicom en reemplazo de los representantes vinculados a Telefónica. Entre los nuevos directores figuran Bart Vanhaeren, Sergio Michelsen, Salvador Escalon, Karim Lesina, Fernando Castillo, Luciano Marino y Alejandro Guerrero.

El cambio se produjo luego de que Millicom Colombia Holding adquiriera 67,5% de las acciones de la empresa a Telefónica Hispanoamérica mediante una oferta pública de adquisición. El precio pactado fue de US$0,0932 por acción, de acuerdo con los términos de la transacción.

La reorganización también alcanzó la alta gerencia. La junta directiva designó a Mariano Alonso como nuevo gerente general, en reemplazo de Fabián Hernández, quien lideraba la operación local de Telefónica. Alonso es un ejecutivo argentino radicado en Miami que trabaja en Millicom desde 2013 y desde 2017 se desempeña como director de operaciones de experiencia de cliente para Latinoamérica.

Asimismo, Claudia Montoya fue nombrada secretaria general de la compañía y primer suplente del representante legal, en sustitución de Martha Elena Ruíz Díaz-Granados.

Los cambios reflejan el inicio de la nueva etapa de la operación bajo el control de Millicom, matriz de Tigo, tras la integración entre ambas compañías. La Superintendencia de Industria y Comercio había autorizado previamente la transacción, considerada una de las más relevantes del sector de telecomunicaciones en Colombia en los últimos años.

Con la toma de control, el nuevo grupo empresarial dejará de competir directamente en cerca de 19 mercados entre servicios móviles y fijos, mientras avanza en la consolidación operativa. Entre los movimientos previstos está el traslado de equipos de Tigo a la sede principal de Movistar, que pasará a ser el centro operativo del grupo combinado.

Para los usuarios, las compañías han señalado que no habrá cambios inmediatos en los planes, precios ni condiciones contractuales. A mediano plazo, el nuevo grupo apunta a unificar toda la oferta comercial bajo la marca Tigo, con el despliegue de 5G y a lanzar ofertas convergentes más agresivas que integren servicios móviles y del hogar.

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