La automatización de la cadena de abastecimiento se volvió una palanca estratégica. La evolución del CEN de Carvajal Digital muestra cómo el EDI pasó de mover documentos a orquestar decisiones de negocio.
La nueva realidad para empresas de todos los sectores parece ser que los márgenes se reducen y las cadenas de abastecimiento enfrentan una volatilidad sin precedentes, y los comités ejecutivos de las compañías de retail y consumo masivo comparten una misma necesidad estratégica. Ganar eficiencia sin comprometer la continuidad operativa ni deteriorar la experiencia del cliente. La pregunta dejó de ser si invertir en automatización y pasó a ser cómo hacerlo de manera integral, escalable y con impacto real en resultados.
Para el sector retail, la presión es doble. Por un lado, consumidores más exigentes, omnicanales y sensibles al precio. Por el otro, cadenas de suministro expuestas a disrupciones logísticas, regulatorias y financieras. En ese contexto, la automatización de los procesos de abastecimiento y conciliación dejó de ser un “nice to have” para convertirse en una palanca directa de rentabilidad y competitividad.
Hoy, las compañías que lideran este proceso buscan objetivos concretos. Reducir días de inventario para liberar capital de trabajo, disminuir errores operativos que derivan en notas crédito y reprocesos, y acelerar los ciclos de pago y conciliación para mejorar la salud financiera y la relación con proveedores. La tecnología, en este escenario es el habilitador medible de eficiencia.
De acuerdo con estimaciones de la industria, la adopción de EDI puede reducir hasta en un 40 % los errores en la integración de órdenes de compra y acelerar los ciclos de procesamiento de documentos hasta en un 60 %. El impacto no se limita a costos administrativos. También incide directamente en la continuidad operativa, la trazabilidad de la información y la capacidad de escalar operaciones en contextos de alta complejidad.
El CEN, de cerrar una brecha local a tejer un ecosistema regional
En Latinoamérica, donde la brecha entre la sofisticación del retail y la madurez tecnológica de muchos actores aún es amplia, el Centro Electrónico de Negocios de Carvajal Digital ha vivido esta transformación desde dentro. Nació hace más de tres décadas en Colombia para resolver una fricción puntual. Mejorar la relación comercial entre grandes compradores y sus proveedores cuando la información viajaba en silos y la conciliación entre áreas comerciales, logísticas y financieras era lenta y manual.
“El CEN nació para resolver una fricción muy concreta entre compradores y proveedores. En ese momento, el mercado carecía de una infraestructura que integrara procesos comerciales, financieros y logísticos. Lo que no sabíamos entonces es que ese aprendizaje nos iba a preparar para operar a escala regional”, explica Óscar Botello, Director General del CEN de Carvajal Digital.
En sus primeros años, el estándar EDI fue el protagonista. Permitió habilitar el intercambio electrónico de datos en una región donde la digitalización apenas comenzaba. Sin embargo, a medida que el sector retail se volvió más complejo y las operaciones se expandieron a múltiples países, quedó claro que mover documentos de forma eficiente ya no era suficiente.
“El intercambio electrónico de documentos solucionó el problema de integración entre actores de la cadena de compra y venta. Pero el verdadero valor está en el contexto de la transacción. Por eso evolucionamos hacia un ecosistema digital que facilita procesos financieros, comerciales y logísticos de manera integrada”, agrega Botello.
Ese proceso impulsó la expansión del CEN en Latinoamérica. Hoy, conecta a más de 1.000 comercios con más de 8.000 proveedores en 21 países, operando como una infraestructura compartida multipaís, multilenguaje y multisector. Para los principales actores empresariales esto se traduce en un único ecosistema capaz de reducir fricciones operativas, estandarizar procesos y escalar la automatización de la cadena de abastecimiento sin multiplicar la complejidad de sistemas.
En la práctica, el CEN pasó de ser un canal de intercambio de documentos a operar como un ecosistema que conecta compradores y proveedores, áreas financieras y logísticas, datos operativos y decisiones estratégicas. Cuando una empresa genera una orden de compra, esta deja de ser un documento aislado y se convierte en el disparador de un flujo integrado que abarca recepción, despacho, facturación, conciliación y pago.
Multiplicado por miles de socios comerciales y millones de transacciones, el potencial de automatización se vuelve exponencial. Procesos que antes requerían días de validaciones manuales entre áreas internas y contrapartes externas hoy pueden resolverse en minutos. El resultado es una reducción significativa de errores, reprocesos y notas crédito, además de una liberación directa de capital de trabajo.
“Latinoamérica nos exige ser flexibles. Aquí los estándares existen, pero la realidad del negocio obliga a adaptarlos. Ese aprendizaje hoy es una ventaja frente a plataformas diseñadas para mercados más homogéneos”, subraya el Director General.
Esa flexibilidad se refleja en la capacidad de operar con múltiples normativas, idiomas, formatos de documento y realidades de canal, desde el comercio tradicional hasta el electrónico, sin perder trazabilidad ni control. Construido desde esa complejidad, el CEN resulta especialmente atractivo para multinacionales que buscan una infraestructura regional con alcance global, pero sin la rigidez de modelos pensados exclusivamente para mercados altamente estandarizados.
Por qué el futuro del retail se discute hoy
Hablar hoy del retail de 2035 no es un ejercicio teórico. Es una necesidad estratégica. Las decisiones de infraestructura, data y colaboración que se tomen hoy condicionarán la capacidad de las empresas para competir mañana. Bajo esa premisa surgen iniciativas como Supply Talks Ecosistema Retail 2035, impulsadas por el CEN, que buscan reunir a retailers, proveedores, operadores logísticos y jugadores tecnológicos para repensar cómo deben evolucionar los modelos de colaboración y los flujos de información.
“En resumen, las empresas no necesitan más plataformas; necesitan aliados que entiendan su operación y las acompañen en un proceso de transformación y optimización constante”, concluye Óscar Botello, Director General del CEN de Carvajal Digital.
