En medio de un consejo de ministros convocado por la emergencia invernal, el gobernador Erasmo Zuleta pidió que las ganancias de las estatales Gecelca y Urrá se reinviertan en el departamento. El presidente Gustavo Petro no respondió a la solicitud, pero se refirió a las que considera fallas estructurales del sistema eléctrico.

En una reunión con tono de urgencia, con vastas zonas del departamento de Córdoba todavía bajo el agua y decenas de miles de familias afectadas, el gobernador Erasmo Zuleta llevó al consejo de ministros un reclamo que resume una tensión de años entre la región Caribe y el sistema eléctrico nacional: que las utilidades de las empresas estatales de energía que operan en su territorio se queden allí.

“A mí no me interesa que me manden los recursos a la gobernación. Ejecútelos desde el orden nacional, pero en proyectos estratégicos en el departamento”, dijo Zuleta durante su intervención.

El mandatario local insistió en que los cordobeses “no sienten propias” a Urrá y Gecelca, dos compañías públicas de generación eléctrica, y cuestionó que sus utilidades no se traduzcan en inversiones directas para la región.

“Hoy los cordobeses no tenemos un beneficio de manera directa de estas dos empresas”, afirmó. “¿A dónde se van las utilidades que generan las empresas que están en el pueblo del departamento de Córdoba?”

El consejo de ministros fue convocado en Montería en medio de una de las peores emergencias invernales recientes del departamento. Desde finales de enero, lluvias atípicas han provocado inundaciones súbitas, crecientes de ríos y deslizamientos en al menos 17 municipios. Reportes oficiales hablan de decenas de muertos y entre 120.000 y 156.000 personas afectadas, con cerca del 12% de Montería y hasta el 80% del territorio de algunas zonas bajo algún grado de inundación.

En ese contexto, Zuleta pidió que las utilidades de las empresas públicas se reinviertan en las zonas más golpeadas por la pobreza y el conflicto armado.

“Que desde el orden nacional den la orden… que los recursos de estas utilidades se queden en estas zonas del departamento de Córdoba que requieren efectivamente una reparación”, dijo, mencionando municipios como Puerto Libertador, Tierralta y Valencia.

También vinculó el reclamo a los altos costos de la energía en la región. “¿Por qué aquí en Córdoba y Sucre no hay empresas e industrias? Porque prefieren irse a otros lados… porque aquí no tienen cómo pagar la energía”, expresó.

Las dos compañías mencionadas tienen modelos distintos. Gecelca, una generadora térmica controlada por el Estado, reportó en 2024 ingresos cercanos a $2,13 billones y una utilidad neta de $8.048 millones. Urrá, que opera la central hidroeléctrica sobre el río Sinú, tuvo ingresos por $529.666 millones y una utilidad neta de $36.002 millones.

El presidente Gustavo Petro respondió al reclamo situándolo dentro de lo que describió como una distorsión estructural del sistema eléctrico. Señaló que, según cifras presentadas en la reunión, el agua utilizada para generar energía podía pagarse a unos 92 pesos por kilovatio hora, mientras el usuario final la compraba a cerca de 1.100 pesos.

“Entonces, ¿cómo se puede entender que en un sistema capitalista de 100 pesos que se vende, 1.000 sean ganancias? Eso no existe en el capitalismo, esto se llama feudalismo, estafa”, apuntó el mandatario.

Y añadió, sin dar detalles claros, dirigiéndose al gobernador: “Dicen: ‘no se la pagan a Córdoba’… pero se queda en Córdoba. Ojo. Y esa es la parte que no estuvo en sus palabras”.

El presidente sostuvo que la diferencia entre el precio de generación y el de venta final reflejaba un modelo de mercado que, a su juicio, trata derechos básicos como si fueran mercancías, y sugirió que parte de esos recursos se quedaban en circuitos políticos y económicos locales, una afirmación que dijo debía investigarse.

Córdoba se enfrenta a comunidades enteras evacuadas, vías anegadas y cultivos perdidos. Este contexto abre la discusión sobre el destino de las utilidades de las empresas eléctricas, con participación estatal, que no se quedan en el departamento. En el departamento la emergencia no es solo climática, sino también económica.