El país es el tercero con más ventas de eléctricos en la región, solo superado por Brasil y México. En 2025 ese segmento creció un 115%, marcando récord histórico. Las marcas chinas fijan su mirada en el mercado local, pero aún hay grandes retos para seguir avanzando.
Solo a partir de 2022 la venta de vehículos en Colombia alcanzó una magnitud suficiente para figurar como renglón relevante en las estadísticas anuales de la industria. Ese año, el segmento representó el 1,2% de las ventas totales, mientras que los vehículos híbridos concentraron el 9,4%.
Desde entonces, el crecimiento ha sido exponencial. Según cifras del Runt, analizadas por la Andi y Fenalco, en 2025 el segmento creció en más de 10.000 unidades. Colombia pasó de vender 9.178 unidades de eléctricos en 2024 a 19.724 en 2025, un 115% más, lo que posicionó al país como el tercero que más vende ese tipo de vehículos en la región, por detrás de Brasil y México.
Las ventas de híbridos, por su parte, crecieron un 59% en el último año, con 67.899 unidades en 2025.
Pero más allá de la cifra, la tendencia es positiva si se compara con otros países, según explica Karol García, directora Cámara de la Industria Automotriz de la Andi. En Argentina, por ejemplo, que supera a Colombia cuando se habla de ventas totales de vehículos (a combustión y de nuevas tecnologías), solo se vendieron 1.279 vehículos eléctricos en el último año. “Esto habla de que el país va a un ritmo superior al promedio de la región, superado solo por economías mucho más grandes en número de habitantes”, dice García.
Incluso, si se compara con México, el segundo mercado que más vende en la región, en 2025 ese país vendió 20.988 unidades de eléctricos, unas 1.200 unidades más que Colombia. La cifra parece incipiente si se tiene en cuenta que México tiene más de 132 millones de habitantes y una industria de ensamble y fabricación de vehículos muy robusta.
Para los gremios, el crecimiento de la electrificación en Colombia es un hecho. Incluso pese a las dificultades que ha tenido el sector: tasas de cambio altas, tasas de interés que, pese ha haber descendido en 2025, volvieron a subir este año, tras la decisión del Banco de la República de ubicarlas en 10,25%, retrasos en la cadena logística que tiene a los nuevos compradores esperando hasta tres meses por un vehículo, y mucha incertidumbre sobre la regulación que el país mantendrá para carros con estas tecnologías.
Para 2026, la proyección de la industria es que se vendan 250.000 unidades. De esas, al menos 90.000 deberían ser de nuevas tecnologías (híbridos y eléctricos) y más de 20.000 deberían ser eléctricos. En Bogotá, por ejemplo, del total de vehículos que se venden en el año, 48,1% son híbridos y el 17,3% eléctricos.
Aunque las tecnologías a combustión siguen dominando el mercado con 65,5% de las ventas en 2025, los vehículos híbridos representan 26,7% y los eléctricos 7,8% del total del mercado.
“Este desempeño solo será sostenible si el país garantiza reglas de juego claras y estables. La seguridad jurídica es hoy el principal habilitador para proteger la continuidad del ensamble de vehículos, asegurar el flujo comercial y sostener las decisiones de inversión”, agregó García.
A lo que se refiere la experta cuando habla de seguridad jurídica es al ruido que ha vivido el sector el último año por cuenta de posibles cambios a la normativa actual para vehículos eléctricos e híbridos basada principalmente en la Ley 1964 de 2019, que el Gobierno en su momento estableció como una forma de promover la movilidad sostenible en el país. Esta establece beneficios como exenciones de pico y placa, descuentos en el impuesto vehicular (de hasta un 60% para vehículos eléctricos en Bogotá), IVA reducido, parqueaderos preferenciales, entre otros.
En Bogotá, se ha dicho que la medida de pico y placa podría empezar a aplicarse este año a vehículos híbridos. Sin embargo, hasta ahora la Alcaldía Distrital ha dicho que esta no es una excepción que se pueda revocar de manera unilateral, por haber sido aprobada por el Concejo de Bogotá. Lo que sí ha dicho la administración, es que el Gobierno Nacional tiene una conversación pendiente especialmente sobre vehículos híbridos, “porque algunos de ellos son calificados como tal cuando en la práctica no estarían generando una reducción efectiva de emisiones”.
Al respecto, las marcas y los gremios han hecho un llamado para que la conversación las incluya y que las decisiones que se tomen no terminen afectando a la industria. “El crecimiento del sector no puede depender de anuncios coyunturales, sino de una hoja de ruta nacional de movilidad eléctrica: estabilidad tributaria, incentivos focalizados, ampliación de infraestructura de carga en corredores estratégicos y cumplimiento efectivo de la Ley 1964 de 2019, incluyendo el porcentaje mínimo de parqueaderos para vehículos eléctricos”, indicó Juan Baena, exconcejal de Bogotá, candidato al Senado y quien ha liderado la discusión por estas tecnologías de movilidad.
Para Baena, el trabajo incluye que las marcas vayan más allá de solo vender vehículos. “Es clave hablar de gestión responsable de baterías, esquemas de economía circular, reposición vehicular limpia y descarbonización progresiva del transporte público. Bogotá ya mostró que es posible integrar incentivos regulatorios con metas ambientales ambiciosas, como proyectar que hacia 2040 el 75% del parque automotor urbano sea de cero emisiones. La transición justa exige que el sector privado tenga seguridad jurídica para invertir y que el Estado garantice infraestructura, monitoreo y cumplimiento”, agregó.
La apuesta por Colombia
Aún con este panorama cambiante, cada vez más empresas, especialmente chinas, aterrizan en el país. Según cifras de la Andi, actualmente hay al menos 20 marcas de ese origen en el mercado colombiano. BYD lidera el segmento de eléctricos con 52,5% del total de unidades vendidas, seguida por Kia (6,1%), Chery (6,1%), Volvo (5,7%) y Chevrolet (3,9%). Para los híbridos, la marca líder en 2025 fue Toyota, con 18,3%, seguida de Suzuki (16,9%), Mazda (13,2%), Renault (8,7%) y Kia (7,6%).
En 2025 llegaron al país marcas como Geely y Voyah, para sumarse a las chinas ya presentes: Chery, Changan, Zeekr, BYD, JAC, JMC, Deepal y Foton, entre otras.
Otra gran apuesta por la electrificación estuvo marcada por la llegada de Tesla, la segunda mayor marca de eléctricos del mundo, propiedad de Elon Musk. Además de traer vehículos con precios inferiores al promedio del mercado y desafiando sus precios originales en mercados como Estados Unidos, la marca introdujo un modelo de personalización 100% digital que marcó un nuevo hito en el sector.
Como si se tratara de un teléfono móvil, los compradores de Tesla pueden personalizar a través de su página web el vehículo que desean comprar. La compañía dijo que no abrirá concesionarios, sino espacios itinerantes de exhibición que permitirán que los usuarios realicen test drive y conozcan los productos para luego adquirirlos de manera digital.
El resultado de estas apuestas ya se ve. En enero de 2026 el registro de vehículos eléctricos creció un 82% frente a enero de 2025, alcanzando las 1.758 unidades. Los híbridos, por su parte, crecieron 73% respecto al mismo mes del año anterior con 5.437 unidades.
Desde la Andi dicen que estamos frente al que será un buen año para la industria, incluso pese al contexto electoral. Pero son enfáticos en decir que gran parte de este éxito sigue estando en manos del Gobierno y destacan cinco puntos clave a los que hay que seguirle la pista este año: la seguridad jurídica del sector, la eficiencia logística, la renovación del parque automotor, la transición energética y el acceso a mercados estratégicos en la región.
La infraestructura de electrificación, que por años se ha mantenido como un reto constante, dicen, es un freno que las marcas han empezado a resolver gracias a la demanda creciente y que en el corto plazo podría dar grandes saltos hacia la estabilidad.
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