Córdoba pone en marcha un plan de rescate para reactivar su economía tras las inundaciones que golpearon miles de empresas y dejaron pérdidas millonarias, en medio de una emergencia que también afecta a decenas de miles de familias.

El plan de recuperación para el tejido productivo de Córdoba ya es un hecho. Tras confirmarse pérdidas estimadas en 3,8 billones de pesos y la afectación de 8.340 empresas y negocios, la Cámara de Comercio de Montería anunció que el programa de rescate entrará en fase de ejecución inmediata para mitigar el impacto económico que dejaron las inundaciones en el departamento.

La estrategia, que se implementará en coordinación con autoridades locales y entidades financieras, busca atender principalmente a micro, pequeñas y medianas empresas que vieron paralizadas sus operaciones por el desbordamiento de ríos y la anegación de zonas comerciales y agrícolas. Solo en Montería se reportan cientos de establecimientos afectados, mientras que el impacto se extiende a buena parte del departamento de Córdoba.

En paralelo, los resultados del Registro Unifamiliar de Emergencia (RUFE) y otros censos recientes reflejan que se han caracterizado más de 43.500 personas afectadas directamente por la emergencia, con familias damnificadas en múltiples barrios y corregimientos del departamento. A su vez, datos locales sitúan en torno a 14.752 familias afectadas solo en Montería, una de las zonas urbanas más golpeadas por el desbordamiento del río Sinú y las fuertes lluvias.

Fase 1: diagnóstico y alivio inmediato. En esta etapa inicial se realizará el levantamiento técnico de daños empresa por empresa, identificación de afectaciones en inventarios, infraestructura y capital de trabajo, así como acompañamiento prioritario para evitar cierres definitivos. También se activan líneas especiales de crédito con respaldo del Fondo Nacional de Garantías, orientadas a proveer liquidez urgente para reponer inventarios, reparar locales y reiniciar operaciones.

Fase 2: reactivación y fortalecimiento productivo. Una vez superada la etapa de atención inmediata, el plan contempla programas de recuperación más estructural, incluyendo apoyo a productores agropecuarios, rehabilitación de tierras afectadas, asesoría en gestión empresarial y articulación con el Gobierno Nacional para acelerar medidas dentro del marco de la emergencia económica. El objetivo es no solo recuperar lo perdido, sino fortalecer la resiliencia empresarial frente a eventos climáticos futuros.

El plan contempla levantamiento técnico de daños, acompañamiento empresarial, acceso a líneas especiales de crédito y respaldo en garantías para capital de trabajo. En este frente, se confirmó un convenio con el Fondo Nacional de Garantías para facilitar liquidez a los negocios que requieren reiniciar operaciones, reponer inventarios o reparar infraestructura. Además del componente financiero, la hoja de ruta incluye apoyo a productores agropecuarios, rehabilitación de tierras afectadas y articulación con el Gobierno Nacional para acelerar medidas extraordinarias dentro del marco de la emergencia declarada por la crisis climática.

Sectores como comercio, agroindustria y servicios concentran una parte significativa del empleo formal en la región. Con la ejecución del plan, el objetivo es evitar cierres definitivos, contener la pérdida de puestos de trabajo y estabilizar la actividad económica en el corto plazo.

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