La senadora del Centro Democrático ganó en la 'Gran Consulta', que definía este domingo quién sería el candidato de la centro derecha para las elecciones de mayo.
Paloma Valencia se convirtió en la ganadora indiscutible este domingo 8 de marzo de la ‘Gran consulta por Colombia’, que buscaba determinar quién sería el candidato de la centro derecha para las elecciones presidenciales de mayo de este año.
Paloma competía contra Vicky Dávila, Juan Manuel Galán, Juan Carlos Pinzón, Juan Daniel Oviedo, David Luna, Enrique Peñalosa, Mauricio Cárdenas y Aníbal Gaviria. Su candidatura tiene un apoyo clave, el del expresidente Álvaro Uribe, quien también ha mostrado apoyo a Abelardo de la Espriella, candidato de la ultraderecha.
Con el 61% de las mesas escrutadas, Valencia acumulaba más de 1,9 millones de votos. La cifra es superior a la que obtuvo Iván Cepeda en la consulta del Pacto Histórico que se realizó en octubre del año pasado, en donde obtuvo 1,5 millones de votos.
La ‘Gran Consulta’ también fue la más votada en esta jornada, con más de 3,9 millones de votos, en comparación con las dos restantes que aún no superan el millón de votos.
¿Quién es Paloma Valencia?
Paloma Valencia es abogada, filósofa y especialista en economía de la Universidad de Los Andes.
Ha sido congresista del Centro Democrático desde el 2014. También ha sido escudera del expresidente Álvaro Uribe Vélez y una de las voces más destacadas del uribismo.
En 2018 y 2022 llegó a ser precandidata presidencial. Hasta después de esos intentos, finalmente, hoy es la candidata oficial del uribismo para este 2026. Con esto, Valencia se convirtió en la primera mujer candidata presidencial del partido, tras haber ganado internamente a María Fernanda Cabal y salir elegida tras el asesinato de Miguel Uribe Turbay.
Sus propuestas clave en el camino a la presidencia son:
- Energía: Sin energía, no hay progreso. Apostaremos por producir todo tipo de energías: eólicas, solares, hídricas, nucleares, geotérmicas. La revolución energética será el motor de nuestro país. Con recursos propios, generaremos empleo y riqueza. Es factible: ya tenemos el sol, el viento y los ríos. Solo falta la decisión.
- Fin al rebusque eterno: Actualizaremos la Ley Escalera de la Formalidad y el “régimen simple” para mipymes y microempresas: un solo impuesto barato y cero trámites extras. La formalidad abre la puerta al crédito y al capital. Garantizaremos asociaciones económicas para que todos salgan adelante. Acabaremos con la extorsión y el gota a gota. El emprendedor dejará el rebusque que no enriquece y entrará al mercado con ingresos dignos.
- Educación con propósito, calidad y libertad: Las familias pobres tendrán derecho a elegir el colegio de sus hijos públicos o privados, pagados por el Estado. Con bonos escolares, colegios en concesión y competencia real. Apostaremos a una juventud lista para la automatización, inteligencia artificial, robótica y programación. La incorporaremos, desde la educación básica y crearemos programas cortos por competencias que generen empleos rápidos. Es real: países como Singapur lo han hecho. Colombia puede ser el próximo.
- Unir el campo con el progreso: Mejoraremos hasta 10.000 km de vías terciarios con tecnología de bajo costo. El campo conectado es el campo próspero. Productos llegan al mercado, familias crecen.
- Oportunidades sin sacrificios: Quiero que ser madre y trabajar sea posible. Gracias a esquemas como obras por impuestas Impulsaré horarios flexibles, teletrabajo y guarderías compartidas para que las mujeres puedan cuidar a sus hijos sin renunciar a acompañarlos al colegio o comer con ellos.
- Vivienda digna y con orgullo: El Estado entregará viviendas pequeñas que las familias pueden expandir según crezcan. Diseños de calidad que conviertan barrios en atractivas turísticos. Muros antisísmicos para autoconstrucción segura.
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