Mientras el sistema financiero crece a un dígito, Banco Contactar acelera con un modelo relacional que visita fincas y barrios, impulsa el microcrédito rural y apuesta por mujeres y territorios como eje de desarrollo sostenible.
Banco Contactar es el Banco más joven del país, aunque carga con 35 años de experiencia como microfinanciera, y en apenas dos años como Banco ha logrado cifras de crecimiento que suelen asociarse con trayectorias mucho más largas.
Para John Linares Gómez, su presidente, la explicación no está en una fórmula secreta, sino en una lectura incómoda de la realidad. “En Colombia hablamos de bancarización porque el 95 % tiene algún producto transaccional. Pero millones de personas no tienen acceso al crédito. Ahí está la verdadera brecha”, afirmó durante la Charla Forbes.
El diagnóstico es claro. El sistema tradicional presta, en buena medida, a quien ya tiene historial. “Estamos dándole crédito al que ya está dentro del sistema financiero. Nuestro reto es distinto”, explicó. Por eso el foco no está únicamente en abrir cuentas de ahorros, sino en profundizar el acceso al financiamiento productivo, especialmente en la base de la pirámide.
El diferencial, según Linares, es un modelo relacional que combina análisis financiero con lectura social. “No nos basamos 100% en modelos estadísticos. Vamos a la finca, a la tienda, entendemos el negocio. Miramos la capacidad real de generar valor”, señaló.
Ese enfoque ha sido clave en el sector agropecuario, donde el Banco reportó un crecimiento cercano al 35%, muy por encima del promedio del microcrédito rural en el país. El riesgo, explica, se gestiona con atomización y conocimiento directo del cliente. “Nuestro ticket promedio es de siete millones de pesos. Cubrimos el riesgo con volumen y acompañamiento”.
La historia de “doña María”, una clienta que inició con un millón de pesos para montar un pequeño proyecto porcino y hoy maneja montos mayores de forma sostenible, ilustra esa lógica. “No prestamos por prestar. Somos un habilitador de generación de valor”, subrayó.
Con formación en ingeniería financiera y un EMBA, Linares hace parte de una nueva generación de líderes del sector. Su estilo, dice, es dinámico y profundamente orientado a la ejecución. “La planeación estratégica ya no puede pensarse a cinco años. El mundo cambia en meses”, afirmó.
Su metáfora favorita resume su visión organizacional. “Aquí no somos embudo, somos abanico. Yo soy apalancador de líderes, y ellos a su vez apalancan a otros. Todos trabajamos para nuestros asesores, que son quienes están frente al cliente”.
Esa lógica implica procesos rigurosos y personas empoderadas. “Hay que ser duros con los procesos y suaves con las personas”, sostuvo. El resultado, insiste, es consecuencia. “El resultado no es el objetivo, es la consecuencia de lo que hacemos todos los días”.
Más del 52% de los microcréditos del Banco han sido otorgados a mujeres. Pero la estrategia va más allá del desembolso. En 2025 lanzaron un programa de educación financiera digital a través de un ChatBot que incluyó incentivos en tasa para quienes completaran el curso. En el último trimestre desembolsaron más de 44.000 millones de pesos a mujeres que participaron en esta formación.
“Cuando entiendes que una mujer no puede ir a la oficina porque debe recoger a sus hijos o atender su finca, cambias el producto”, relató Linares. Esa comprensión ha impulsado el fortalecimiento de canales digitales, autogestión, una App propia, asesoría vía WhatsApp y herramientas pedagógicas.
En ese frente, la activación de Bre-B se convirtió en una apuesta estratégica. Con más de 67.000 llaves registradas y miles de usuarios activos, el banco optó por topes prudentes para mitigar riesgos. “La adopción tecnológica debe ser responsable, y para nosotros la seguridad es prioridad”, enfatizó.
Centros de Negocio y trabajar con propósito
A diferencia del modelo tradicional en el que el cliente va al banco, Contactar lleva el Banco al territorio. Sus Centros de Negocio funcionan como bases operativas desde donde los asesores planean rutas, comparten aprendizajes y se desplazan hacia comunidades específicas.
“Queremos que el Banco se mueva hacia el cliente. Que esté donde está la necesidad”, explicó. Esta estructura busca impactar a más de 20.000 personas y consolidar una cartera superior a 100.000 millones de pesos mediante este esquema.
El lanzamiento del CDT Plan 33, con una rentabilidad atractiva y enfoque de triple impacto económico, social y ambiental, sintetiza la visión. Para Linares, la clave está en actuar. “Cuando sabes qué quieres y por qué lo quieres, hay que pasar al cómo. El plan perfecto no existe. Hay que hacer, evaluar y ajustar todos los días”.
Su consejo final para los líderes es una invitación a la coherencia y a la acción. “Sé fiel a tu propósito. No esperes a que pasen las cosas. Monitorea el barco todos los días. El resultado llega como consecuencia”.
